<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707</id><updated>2012-02-17T05:13:15.378+01:00</updated><category term='piratas'/><category term='biografía'/><category term='turcos'/><category term='clavijo'/><category term='reverte'/><category term='S XVII'/><category term='reconquista'/><category term='conquista'/><category term='Urdaneta'/><category term='filipinas'/><category term='frailes'/><category term='1212'/><category term='ramiro i'/><category term='Legazpi'/><category term='santiago'/><category term='navas de tolosa'/><title type='text'>Archivo Histórico Español</title><subtitle type='html'>Blog que archiva fuentes y datos históricos, principalmente referentes a la historia de España.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>25</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-1530181769913335116</id><published>2011-11-08T02:30:00.003+01:00</published><updated>2011-11-08T02:30:47.832+01:00</updated><title type='text'>De la sociedad bajo el imperio de la Iglesia Católica</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Constituidos, por una parte, el criterio de las ciencias, el criterio de         los afectos y el criterio de las acciones; constituidas, por otra, en         la sociedad la autoridad política, y en la familia la autoridad doméstica,         era necesario constituir otra autoridad sobre todas las humanas, órgano         infalible de todos los dogmas, depositaria augusta de todos los criterios,         que fuera a un tiempo mismo santa y santificante, que fuera la palabra         de Dios encarnada en el mundo, la luz de Dios reverberando en todos los         horizontes, la caridad divina inflamando todas las almas; que atesorara         en altísimo y escondido tabernáculo, para derramarlos por la tierra, los         infinitos tesoros de las gracias del cielo; que fuera refrigerio de los         hombres fatigados, refugio de los hombres pecadores, fuente de aguas vivas         para los que tienen sed, pan de vida eterna para los que tienen hambre,         sabiduría para los ignorantes, para los extraviados camino; que estuviera         llena de advertencias y de lecciones para los poderosos, y para los pobres         llena de amor y de misericordia; una autoridad puesta en tan grande altura         que pudiera hablar a todas con imperio, y sobre roca tan firme que no         pudiera ser contrastada por las alteradas ondas de este mar sin reposo;         una autoridad fundada directamente por Dios, y que no estuviera sujeta         a los vaivenes de las cosas humanas; que fuera a un tiempo mismo siempre         nueva y siempre antigua, duración y progreso, y a quien asistiera Dios         con especial asistencia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esa autoridad altísima, infalible, fundada para la eternidad, y en           quien se agrada Dios eternamente, es la santa Iglesia católica, apostólica,           romana, cuerpo místico del Señor, esposa dichosa del Verbo, que enseña           al mundo lo que aprende de boca del Espíritu Santo; que, puesta como           en una región media entre la tierra y el cielo, cambia plegarias por           dones, y ofrece perpetuamente al Padre, por la salvación del mundo,           la sangre preciosísima del Hijo en sacrificio perpetuo y en perfectísimo           holocausto.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como quiera que Dios hace todas las cosas acabadas y perfectas, no           era propio de su infinita sabiduría dar la verdad al mundo y, entrando           después en su perfecto reposo, dejarla expuesta a las injurias del tiempo,           vano asunto de las disputas del hombre. Por esa razón ideó eternamente           su Iglesia, que resplandeció en el mundo en la plenitud de los tiempos,           hermosísima y perfectísima, con aquella alta perfección y soberana hermosura           que tuvo siempre en el entendimiento divino. Desde entonces ella es,           para los que navegamos por este mar del mundo que hierve en tempestades,           faro luminoso puesto en escollo eminente. Ella sabe lo que nos salva           y lo que nos pierde, nuestro primer origen y nuestro último fin, en           que consiste la salvación y en qué la condenación del hombre; y ella           sola lo sabe; ella gobierna las almas, y ella sola las gobierna; ella           ilumina los entendimientos, y ella sola los ilumina; ella endereza la           voluntad, y ella sola la endereza; ella purifica y enciende los afectos,           y ella sola los enciende y los purifica; ella mueve los corazones, y           sola los mueve con la gracia del Espíritu Santo. En ella no cabe ni           pecado, ni error, ni flaqueza; su túnica no tiene mancha; para ella           las tribulaciones son triunfos, los huracanes y las brisas la llevan           al puerto.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo en ella es espiritual, sobrenatural y milagroso: es espiritual,           porque su gobierno es de las inteligencias, y porque las armas con que           se defiende y con que mata son espirituales; es sobrenatural, porque           todo lo ordena a un fin sobrenatural, y porque tiene por oficio ser           santa y santificar sobrenaturalmente a los hombres; es milagrosa, porque           todos los grandes misterios se ordenan a su milagrosa institución y           porque su existencia, su duración, sus conquistas son un milagro perpetuo.           El Padre envía al Hijo a la tierra, el Hijo envía sus apóstoles al mundo           y el Espíritu Santo a sus apóstoles: de esa manera, en la plenitud como           en el principio de los tiempos, en la institución de la Iglesia como           en la creación universal, intervienen a la vez el Padre, el Hijo y el           Espíritu Santo. Doce pescadores pronuncian las palabras que suenan misteriosamente           en sus oídos y luego al punto es conturbada la tierra; un fuego desusado           arde en las venas del mundo; un torbellino saca de quicio a las naciones,           arrebata a las gentes, trastorna los imperios, confunde las razas; el           género humano suda sangre bajo la presión divina; y de toda esa sangre,           y de toda esa confusión de razas, de naciones y de gentes, y de esos           torbellinos impetuosos, y de ese fuego que circula por todas las venas           de la tierra, el mundo sale radiante y renovado, puesto a los pies de           la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esa mística ciudad de Dios tiene puertas que miran a todas partes,           para significar el universal llamamiento: &lt;i&gt;&lt;span lang="la"&gt;Unam omnium           Rempublicam agnoscimus mundum&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;, dice Tertuliano. Para ella           no hay bárbaros ni griegos, judíos ni gentiles. En ella caben el escita           y el romano, el persa y el macedonio, los que acuden del Oriente y del           Occidente, los que vienen de la banda del Septentrión y de las partes           del Mediodía. Suyo es el santo ministerio de la enseñanza y de la doctrina,           suyo el imperio universal y el universal sacerdocio; tiene por ciudadanos           a reyes y emperadores; sus héroes son los mártires y los santos. Su           invencible milicia se compone de aquellos varones fortísimos que vencieron           en sí todos los apetitos de la carne y sus locas concupiscencias. El           mismo Dios preside invisiblemente en sus austeros senados y en sus santísimos           concilios. Cuando sus Pontífices hablan a la tierra, su palabra infalible           ha sido escrita ya por el mismo Dios en el cielo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esa Iglesia, puesta en el mundo sin fundamentos humanos, después de           haberle sacado de un abismo de corrupción, le sacó de la noche de la           barbarie. Ella ha combatido siempre los combates del Señor; y habiendo           sido en todos atribulada, ha salido en todos vencedora. Los herejes           niegan su doctrina, y triunfa de los herejes; todas las pasiones humanas           se rebelan contra su imperio, y triunfa de todas las pasiones humanas.           El paganismo pelea con ella su último combate, y ella rinde a sus pies           al paganismo. Emperadores y reyes la persiguen, y la ferocidad de sus           verdugos es vencida por la constancia de sus mártires. Pelea sólo por           su santa libertad, y el mundo le da el imperio.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bajo su imperio fecundísimo han florecido las ciencias, se han purificado           las costumbres, se han perfeccionado las leyes y han crecido con rica           y espontánea vegetación todas las grandes instituciones domésticas,           políticas y sociales. Ella no ha tenido anatemas sino para los hombres           impíos, para los pueblos rebeldes y para los reyes tiranos. Ha defendido           la libertad, contra los reyes que aspiraron a convertir la autoridad           en tiranía; y la autoridad, contra los pueblos que aspiraron a una emancipación           absoluta; y contra todos, los derechos de Dios y la inviolabilidad de           sus santos mandamientos. No hay verdad que la Iglesia no haya proclamado,           ni error a que no haya dicho anatema. La libertad, en la verdad, ha           sido para ella santa; y en el error, como el error mismo, abominable;           a sus ojos el error nace sin derechos y vive sin derechos, y por esa           razón ha ido a buscarle, y a perseguirle, y a extirparle en lo más recóndito           del entendimiento humano. Y esa perpetua ilegitimidad, y esa desnudez           perpetua del error, así como ha sido un dogma religioso, ha sido también           un dogma político, proclamado en todos tiempos por todas las potestades           del mundo. Todas han puesto fuera de discusión el principio en que descansan;           todas han llamado error, y han despojado de toda legitimidad y de todo           derecho al principio que le sirve de contraste. Todas se han declarado           infalibles a sí propias en esa calificación suprema; y si no han condenado           todos los errores políticos, no consiste esto en que la conciencia del           género humano reconozca la legitimidad de ningún error, sino en que           no ha reconocido nunca en las potestades humanas el privilegio de la           infalibilidad en la calificación de los errores.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De esa impotencia radical de las potestades humanas para         designar los errores ha nacido el principio de la libertad de discusión,         fundamento de las constituciones modernas. Ese principio no supone en         la sociedad, como pudiera parecer a primera vista, una imparcialidad incomprensible         y culpable entre la verdad y el error; se funda en otras dos suposiciones,         de las cuales la una es verdadera y la otra falsa: se funda, por una parte,         en que no son infalibles los gobiernos, lo cual es una cosa evidente;         se funda, por otra, en la infalibilidad de la discusión, lo cual es falso         a todas luces. La infalibilidad no puede resultar de la discusión si no         está antes en los que discuten; no puede estar en los que discuten, si         no está al mismo tiempo en los que gobiernan; si la infalibilidad es un         atributo de la naturaleza humana, está en los primeros y en los segundos;         si no está en la naturaleza humana, ni está en los segundos ni está en         los primeros, o todos son falibles o son infalibles todos. La cuestión,         pues, consiste en averiguar si la naturaleza humana es falible o infalible;         la cual se resuelve forzosamente en esta otra, conviene a saber: si la         naturaleza del hombre es sana o está caída y enferma.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el primer caso, la infalibilidad, atributo esencial         del entendimiento sano, es el primero y el más grande de todos sus atributos,         de cuyo principio se siguen naturalmente las siguientes consecuencias.         Si el entendimiento del hombre es infalible porque es sano, no puede errar         porque es infalible; si no puede errar porque es infalible, la verdad         está en todos los hombres, ahora se los considere juntos, ahora se los         considere aislados; si la verdad está en todos los hombres aislados o         juntos, todas sus afirmaciones y todas sus negaciones han de ser forzosamente         idénticas; si todas sus afirmaciones y todas sus negaciones son idénticas,         la discusión es inconcebible y absurda.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el segundo caso, la falibilidad, enfermedad del entendimiento         enfermo, es la primera y la mayor de las dolencias humanas; de cuyo principio         se siguen las consecuencias siguientes: si el entendimiento del hombre         es falible porque está enfermo, no puede estar nunca cierto de la verdad         porque es falible; si no puede estar nunca cierto de la verdad porque         es falible, esa incertidumbre está de una manera esencial en todos los         hombres, ahora se los considere juntos, ahora se los considere aislados;         si esa incertidumbre está de una manera esencial en todos los hombres,         aislados o juntos, todas sus afirmaciones y todas sus negaciones son una         contradicción en los términos, porque han de ser forzosamente inciertas;         si todas sus afirmaciones y todas sus negaciones son inciertas, la discusión         es absurda e inconcebible.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sólo el catolicismo ha dado una solución satisfactoria         y legítima, como todas sus soluciones, a este problema temeroso. El catolicismo         enseña lo siguiente: «El hombre viene de Dios; el pecado, del hombre;         la ignorancia y el error, como el dolor y la muerte, del pecado; la falibilidad,         de la ignorancia; de la falibilidad, lo absurdo de las discusiones». Pero         añade después: «El hombre fue redimido», lo cual si no significa que por         el acto de la redención, y sin ningún esfuerzo suyo, salió de la esclavitud         del pecado, significa, a lo menos, que por la redención adquirió la potestad         de romper esas cadenas y de convertir la ignorancia, el error, el dolor         y la muerte en medios de su santificación con el buen uso de su libertad,         ennoblecida y restaurada. Para este fin instituyó Dios su Iglesia inmortal,         impecable e infalible. La Iglesia representa la naturaleza humana sin         pecado, tal como salió de las manos de Dios, llena de justicia original         y de gracia santificante; por eso es infalible, y por eso no está sujeta         a la muerte. Dios la ha puesto en la tierra para que el hombre, ayudado         de la gracia, que a nadie se niega, pueda hacerse digno de que se le aplique         la sangre derramada por Él en el Calvario, sujetándose libremente a sus         divinas inspiraciones. Con la fe vencerá su ignorancia; con su paciencia,         el dolor, y con su resignación, la muerte; la muerte, el dolor y la ignorancia         no existen sino para ser vencidas por la fe, por la resignación y por         la paciencia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Síguese de aquí que sólo la Iglesia tiene el derecho de         afirmar y de negar, y que no hay derecho fuera de ella para afirmar lo         que ella niega, para negar lo que ella afirma. El día en que la sociedad,         poniendo en olvido sus decisiones doctrinales, ha preguntado qué cosa         es la verdad, qué cosa es el error, a la prensa y a la tribuna, a los         periodistas y a las asambleas, en ese día el error y la verdad se han         confundido en todos los entendimientos, la sociedad ha entrado en la región         de las sombras, y ha caído bajo el imperio de las ficciones. Sintiendo,         por una parte, en sí misma una necesidad imperiosa de someterse a la verdad         y de sustraerse al error, y siéndole imposible, por otra, averiguar qué         cosa es el error y qué cosa es la verdad, ha formado un catálogo de verdades         convencionales y arbitrarias, y otro de soñados errores, y ha dicho: «Adoraré         las primeras y condenaré los segundos», ignorando, tan grande es su ceguedad,         que, adorando a las unas y condenando a los otros, ni condena ni adora         nada, o que, si condena y si adora algo, se adora y se condena a sí misma.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La intolerancia doctrinal de la Iglesia ha salvado el mundo         del caos. Su intolerancia doctrinal ha puesto fuera de cuestión la verdad         política, la verdad doméstica, la verdad social y la verdad religiosa;         verdades primitivas y santas, que no están sujetas a discusión, porque         son el fundamento de todas las discusiones; verdades que no pueden ponerse         en duda un momento, sin que en ese momento mismo el entendimiento oscile,         perdido entre la verdad y el error, y se oscurezca y enturbie el clarísimo         espejo de la razón humana. Eso sirve para explicar por qué, mientras que         la sociedad emancipada de la Iglesia no ha hecho otra cosa sino perder         el tiempo en disputas efímeras y estériles, que, teniendo su punto de         partida en un absoluto escepticismo, no pueden dar por resultado sino         un escepticismo completo, la Iglesia, y la Iglesia sola, ha tenido el         santo privilegio de las discusiones fructuosas y fecundas. La teoría cartesiana,         según la cual la verdad sale de la duda, como Minerva de la cabeza de         Júpiter, es contraria a aquella ley divina que preside al mismo tiempo         a la generación de los cuerpos y a la de las ideas, en virtud de la cual         los contrarios excluyen perpetuamente a sus contrarios, y los semejantes         engendran siempre a sus semejantes. En virtud de esta ley, la duda sale         perpetuamente de la duda, y el escepticismo del escepticismo, como la         verdad de la fe, y de la verdad la ciencia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A la comprensión profunda de esta ley de la generación         intelectual de las ideas se deben las maravillas de la civilización católica.         A esa portentosa civilización se debe todo lo que admiramos y todo lo         que vemos. Sus teólogos, aun considerados humanamente, afrentan a los         filósofos modernos y a los filósofos antiguos; sus doctores causan pavor         por la inmensidad de su ciencia; sus historiadores oscurecen a los de         la antigüedad por su mirada generalizadora y comprensiva. La &lt;i&gt;Ciudad         de Dios&lt;/i&gt;, de San Agustín, es aún hoy día el libro más profundo de         la Historia que el genio iluminado por los resplandores católicos ha presentado         a los ojos atónitos de los hombres. Las actas de sus concilios, dejando         aparte la divina inspiración, son el monumento más acabado de la prudencia         humana. Las leyes canónicas vencen en sabiduría a las romanas y a las         feudales. ¿Quien vence en ciencia a Santo Tomás, en genio a San Agustín,         en majestad a Bossuet, en fuerza a San Pablo? ¿Quién es más poeta que         Dante? ¿Quién iguala a Shakespeare? ¿Quién aventaja a Calderón? ¿Quién,         como Rafael, puso jamás en el lienzo inspiración y vida? Poned a las gentes         a la vista de las pirámides de Egipto, y os dirán: «Por aquí ha pasado         una civilización grandiosa y bárbara». Ponedlas a la vista de las estatuas         griegas y de los templos griegos, y os dirán: «Por aquí ha pasado una         civilización graciosa, efímera y brillante». Ponedlas a la vista de un         monumento romano, y os dirán: «Por aquí ha pasado un gran pueblo». Ponedlas         a la vista de una catedral, y al ver tanta majestad unida a tanta belleza,         tanta grandeza unida a tanto gusto, tanta gracia junta con una hermosura         tan peregrina, tan severa unidad en una tan rica variedad, tanta mesura         junta con tanto atrevimiento, tanta morbidez en las piedras, y tanta suavidad         en sus contornos, y tan pasmosa armonía entre el silencio y la luz, las         sombras y los colores, os dirán: «Por aquí ha pasado el pueblo más grande         de la historia y la más portentosa de las civilizaciones humanas; ese         pueblo ha debido tener del egipcio lo grandioso, del griego lo brillante,         del romano lo fuerte; y sobre lo fuerte, lo brillante y lo grandioso,         algo que vale más que lo grandioso, lo fuerte y lo brillante: lo inmortal         y lo perfecto».&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si se pasa de las ciencias, de las letras y de las artes         al estudio de las instituciones que la Iglesia vivificó con su soplo,         alimentó con su sustancia, mantuvo con su espíritu y abasteció con su         ciencia, este nuevo espectáculo no ofrecerá menores maravillas y portentos.         El catolicismo, que todo lo refiere y todo lo ordena a Dios, y que, refiriéndolo         y ordenándolo a Dios todo, convierte la suprema libertad en elemento constitutivo         del orden supremo, y la infinita variedad en elemento constitutivo de         la unidad infinita, es por su naturaleza la religión de las asociaciones         vigorosas, unidas todas entre sí por afinidades simpáticas. En el catolicismo         el hombre no está solo nunca: para encontrar un hombre entregado a un         aislamiento solitario y sombrío, personificación suprema del egoísmo y         del orgullo, es necesario salir de los confines católicos. En el inmenso         círculo que describen esos confines inmensos, los hombres viven agrupados         entre sí, y se agrupan obedeciendo al impulso de sus más nobles atracciones.         Los grupos mismos entran los unos en los otros, y todos en uno más universal         y comprensivo, dentro del cual se mueven anchamente, obedeciendo a la         ley de una soberana armonía. El hijo nace y vive en la asociación doméstica,         ese fundamento divino de las asociaciones humanas. Las familias se agrupan         entre sí de una manera conforme a la ley de su origen, y agrupadas de         esta manera, forman aquellos grupos superiores que llevan el nombre de         clases; las diferentes clases se consagran a diferentes funciones: unas         cultivan las artes de la paz, otras las artes de la guerra; unas conquistan         la gloria, otras administran la justicia y otras acrecientan la industria.         Dentro de estos grupos naturales se forman otros espontáneos, compuestos         de los que buscan la gloria por una misma senda, de los que se consagran         a una misma industria, de los que profesan un mismo oficio; y todos estos         grupos, ordenados en sus clases, y todas las clases jerárquicamente ordenadas         entre sí, constituyen el Estado, asociación ancha en la que todas las         otras se mueven con anchura.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esto desde el punto de vista social. Desde el punto de         vista político, las familias se asocian en grupos diferentes: cada grupo         de familias constituye un municipio; cada municipio es la participación         en común de las familias que le forman, del derecho de rendir culto a         su Dios, de administrarse a sí propias, de dar pan a los que viven y sepultura         a los muertos. Por eso cada municipio tiene un templo, símbolo de su unidad         religiosa, y una casa municipal, símbolo de su unidad administrativa;         y un territorio, símbolo de su unidad jurisdiccional y civil; y un cementerio,         símbolo de su derecho de sepulturas. Todas estas diferentes unidades constituyen         la unidad municipal, la cual tiene también su símbolo en el derecho de         levantar sus armas y de desplegar su bandera. De la variedad de los municipios         se forma la unidad nacional, la cual a su vez se simboliza en un trono         y se personifica en un rey. Sobre todas estas magníficas asociaciones         está la de todas las naciones católicas con sus príncipes cristianos,         fraternalmente agrupados en el seno de la Iglesia. Esta perfectísima y         suprema asociación es unidad en su cabeza y variedad en sus miembros:         es variedad en los fieles derramados por el mundo, y unidad en la cátedra         santa que resplandece en Roma, cercada de divinos resplandores. Esa cátedra         eminente es el centro de la humanidad, representada, en lo que tiene de         varia, por los concilios generales, y en lo que tiene de una, por el que         es en la tierra Padre común de los fieles y Vicario de Jesucristo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esa es variedad suprema, unidad suma y sociedad perfectísima.         Todos los elementos que braman alterados y en desorden en las sociedades         humanas, se mueven en ésta concertadamente. El Pontífice es rey a un mismo         tiempo por derecho divino y por derecho humano: el derecho divino resplandece         principalmente en la institución; el derecho humano se manifiesta principalmente         en la designación de la persona; y la persona designada para Pontífice         por los hombres, es instituida Pontífice por Dios. Así como reúne la sanción         humana y la divina, junta en uno también las ventajas de las monarquías         electivas y las de las hereditarias; de las unas tiene la popularidad,         de las otras la inviolabilidad y el prestigio; a semejanza de las primeras,         la monarquía pontical está limitada por todas partes; a semejanza de las         segundas, las limitaciones que tiene no la vienen de fuera, sino de dentro,         ni de la ajena voluntad, sino de la propia; el fundamento de sus limitaciones         está en su caridad ardiente, en su prodigiosa humildad y en su prudencia         infinita. ¿Qué monarquía es esta en la que el rey, siendo elegido, es         venerado, y en la que, pudiendo ser reyes todos, está en pie eternamente,         sin que sean parte para derribarla por tierra ni las guerras domésticas         ni las discordias civiles? ¿Qué monarquía es esta en la que el rey elige         a los electores que luego eligen al rey, siendo todos elegidos y todos         electores? ¿Quién no ve aquí un alto y escondido misterio: la unidad engendrando         perpetuamente la variedad, y la variedad constituyendo su unidad perpetuamente?         ¿Quién no ve aquí representada la universal confluencia de todas las cosas?         Y ¿quién no advierte que esa extraña monarquía es la representación de         Aquel que, siendo verdadero Dios y verdadero hombre, es divinidad y humanidad,         unidad y variedad juntas en uno? La ley oculta que preside a la generación         de lo uno y de lo vario, debe de ser la más alta, la más universal, la         más excelente y la más misteriosa de todas, como quiera que Dios ha sujetado         a ella todas las cosas, las humanas como las divinas, las creadas como         las increadas, las visibles como las invisibles; siendo una en su esencia,         es infinita en sus manifestaciones; todo lo que existe, parece que no         existe sino para manifestarla; y cada una de las cosas que existen la         manifiestan de diferente manera: de una manera está en Dios, de otra en         Dios hecho hombre, de otra en su Iglesia, de otra en la familia, de otra         en el universo; pero está en todo y en cada una de las partes del todo;         aquí en un misterio invisible e incomprensible, y allí, sin dejar de ser         un misterio, es un fenómeno visible y un hecho palpable.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al lado del rey, cuyo oficio es reinar con una soberanía         independiente, y gobernar con un imperio absoluto, esta un senado perpetuo,         compuesto de príncipes que tienen de Dios el principado. Y este senado         perpetuo y divino es un senado gobernante; y siendo gobernante, lo es         de tal manera, que ni entorpece, ni disminuye, ni eclipsa la potestad         suprema del monarca. La Iglesia es la sola monarquía que ha conservado         intacta la plenitud de su derecho, estando perpetuamente en contacto con         una oligarquía potentísima; y es la única oligarquía que, puesta en contacto         con un monarca absoluto, no ha estallado en rebeliones y turbulencias.         De la misma manera que en pos del rey van los príncipes, en pos de los         príncipes vienen los sacerdotes, encargados de un ministerio santísimo.         En esta sociedad prodigiosa todas las cosas suceden al revés de como pasan         en todas las asociaciones humanas. En éstas la distancia puesta entre         los que están al pie y los que están en la cumbre de la jerarquía social         es tan grande, que los primeros se sienten tentados del espíritu de rebelión,         y los segundos caen en la tentación de la tiranía. En la Iglesia las cosas         están ordenadas de tal modo, que ni es posible la tiranía ni son posible         las rebeliones. Aquí la dignidad del Súbdito es tan grande, que la del         prelado está en lo que tiene de común con el súbdito, más bien que en         lo especial que tiene como prelado. La mayor dignidad de los obispos no         está en ser príncipes, ni la de Pontífice en ser rey; está en que Pontífices         y obispos son como sus súbditos, sacerdotes. Su prerrogativa altísima         e incomunicable no está en la gobernación; está en la potestad de hacer         al Hijo de Dios esclavo de su voz, en ofrecer el Hijo al Padre en sacrificio         incruento por los delitos del mundo, en ser los canales por donde se comunica         la gracia, y en el supremo e incomunicable derecho de remitir y de retener         los pecados. La más alta dignidad está en lo que son todos los dignatarios,         más bien que en lo que son algunos. No está en el apostolado ni en el         pontificado, está en el sacerdocio.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Considerada aisladamente la dignidad pontifical, la Iglesia parece una         monarquía absoluta. Considerada en sí su constitución apostólica, parece         una oligarquía potentísima. Considerada, por una parte, la dignidad común         a prelados y sacerdotes y, por otra, el hondo abismo que hay entre el         sacerdocio y el pueblo, parece una inmensa aristocracia. Cuando se ponen         los ojos en la inmensa muchedumbre de los fieles derramados por el mundo,         y se ve que el sacerdocio y el apostolado y el pontificado están a su         servicio, que nada se ordena en esta sociedad prodigiosa para los crecimientos         de los que mandan, sino para la salvación de los que obedecen; cuando         se considera el dogma consolador de la igualdad esencial de las almas;         cuando se recuerda que el Salvador del género humano padeció las afrentas         de la cruz por todos y por cada uno de los hombres; cuando se proclama         el principio de que el buen pastor debe morir por sus ovejas; cuando se         reflexiona que el término de la acción de todos los diferentes ministerios         está en la congregación de los fieles, la Iglesia parece una democracia         inmensa, en la gloriosa acepción de esta palabra; o por lo menos, una         sociedad instituida para un fin esencialmente popular y democrático. Y         lo más singular del caso es que la Iglesia es todo lo que parece. En las         otras sociedades esas varias formas de gobierno son incompatibles entre         sí, o si por acaso se juntan en uno, no se juntan jamás sin que pierdan         muchas de sus propiedades esenciales. La monarquía no puede vivir juntamente         con la oligarquía y con la aristocracia, sin que la primera pierda lo         que naturalmente tiene de absoluta, y éstas lo que tienen de potentes.         La monarquía, la oligarquía y la aristocracia no pueden vivir con la democracia         sin que ésta pierda lo que tiene de absorbente y de exclusiva como la         aristocracia lo que tiene de potente, la oligarquía lo que tiene de invasora         y la monarquía lo que tiene de absoluta; viniendo a convertirse en definitiva         su mutua unión en su mutuo aniquilamiento. Sólo en la Iglesia, sociedad         sobrenatural, caben todos estos gobiernos combinados armónicamente entre         sí, sin perder nada de su pureza original ni de su grandeza primitiva.         Esta pacífica combinación de fuerzas que son entre sí contrarias, y de         gobiernos cuya única ley, humanamente hablando, es la guerra, es el espectáculo         más bello en los anales del mundo. Si el gobierno de la Iglesia pudiera         ser definido, podría definírsele diciendo que es una inmensa aristocracia         dirigida por un poder oligárquico, puesto en la mano de un rey absoluto,         el cual tiene por oficio darse perpetuamente en holocausto por la salvación         del pueblo. Esta definición sería el prodigio de las definiciones, de         la misma manera que la cosa en ella definida es el prodigio más grande         de la historia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Resumiendo en breves palabras cuanto va dicho hasta aquí, podemos afirmar,         sin temor de ser desmentidos por los hechos, que el catolicismo ha puesto         en orden y en concierto todas las cosas humanas. Ese orden y ese concierto,         relativamente al hombre, significan que por el catolicismo el cuerpo ha         quedado sujeto a la voluntad, la voluntad al entendimiento, el entendimiento         a la razón, la razón a la fe, y todo a la caridad, la cual tiene la virtud         de transformar al hombre en Dios, purificado con un amor infinito. Relativamente         a la familia, significan que por el catolicismo han llegado a constituirse         definitivamente las tres personas domésticas, juntas en uno con dichosísima         lazada. Relativamente a los gobiernos, significan que por el catolicismo         han sido santificadas la autoridad y la obediencia, y condenadas para         siempre la tiranía y las revoluciones. Relativamente a la sociedad, significan         que por el catolicismo tuvo fin la guerra de las castas y principio la         concertada armonía de todos los grupos sociales; que el espíritu de asociaciones         fecundas sucedió al espíritu de egoísmo y de aislamiento, y el imperio         del amor al imperio del orgullo. Relativamente a las ciencias, a las letras         y a las artes, significan que por el catolicismo ha entrado el hombre         en posesión de la verdad y de la belleza, del verdadero Dios y de sus         divinos resplandores. Resulta, por último, de cuanto llevamos dicho hasta         aquí, que con el catolicismo apareció en el mundo una sociedad sobrenatural,         excelentísima, perfectísima, fundada por Dios, conservada por Dios, asistida         por Dios; que tiene en depósito perpetuamente su eterna palabra; que abastece         al mundo del pan de la vida; que ni puede engañarse ni puede engañarnos;         que enseña a los hombres las lecciones que aprende de su divino Maestro;         que es perfecto trasunto de las divinas perfecciones, sublime ejemplar         y acabado modelo de las sociedades humanas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En los siguientes capítulos se demostrará cumplidamente         que ni el cristianismo ni la Iglesia católica, que es su expresión absoluta,         han podido obrar tan grandes cosas, tan altos prodigios y tan maravillosas         mudanzas, sin una acción sobrenatural y constante por parte de Dios, el         cual gobierna sobrenaturalmente a la sociedad con su providencia, y al         hombre con su gracia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Juan Donoso Cortés; &lt;i&gt;Ensayo sobre el Catolicismo, el Liberalismo y el Socialismo&lt;/i&gt;; Libro I, cap. III&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-1530181769913335116?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/1530181769913335116/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=1530181769913335116' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/1530181769913335116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/1530181769913335116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2011/11/de-la-sociedad-bajo-el-imperio-de-la_08.html' title='De la sociedad bajo el imperio de la Iglesia Católica'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-4752406484262489100</id><published>2011-11-07T18:34:00.001+01:00</published><updated>2011-11-07T18:34:21.491+01:00</updated><title type='text'>De la sociedad bajo el imperio de la teología católica</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esa nueva teología se llama el catolicismo. El catolicismo es un sistema de civilización completo; tan completo, que en su inmensidad lo abarca todo: la ciencia de Dios, la ciencia del ángel, la ciencia del universo, la ciencia del hombre. El incrédulo cae en éxtasis a vista de su inconcebible extravagancia, y el creyente a vista de tan extraña grandeza. Si hay alguno, por ventura, que al mirarle pasa de largo y se sonríe, las gentes, mas asombradas aún de tan estúpida indiferencia que de aquella grandeza colosal y de aquella extravagancia inconcebible, alzan la voz y exclaman: «Dejemos pasar al insensato». &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La humanidad entera ha cursado por espacio de diecinueve siglos en las escuelas de sus teólogos y de sus doctores; y al cabo de tanto aprender y al cabo de tanto cursar, hoy día es, y aún no ha llegado con su sonda al abismo de su ciencia. Allí aprende cómo y cuándo han de acabar y cuándo y cómo han tenido principio las cosas y los tiempos; allí se le descubren secretos maravillosos que estuvieron siempre escondidos a las especulaciones de los filósofos gentiles y al entendimiento de sus sabios; allí se le revelan las causas finales de todas las cosas, el concertado movimiento de las cosas humanas, la naturaleza de los cuerpos y las esencias de los espíritus, los caminos por donde andan los hombres, el término adonde van, el punto de donde vienen, el misterio de su peregrinación y el derrotero de su viaje, el enigma de sus lágrimas, el secreto de la vida y el arcano de la muerte. Los niños amamantados a sus fecundísimos pechos saben hoy más que Aristóteles y Platón, luminares de Atenas. Y, sin embargo, los doctores que tales cosas enseñan, y que a tales alturas alcanzan, son humildes. Sólo al mundo católico le ha sido dado ofrecer un espectáculo en la tierra reservado antes a los ángeles del cielo: el espectáculo de la ciencia derribada por la humildad ante el acatamiento divino. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llámase esta teología católica, porque es universal; y lo es en todos los sentidos y bajo todos los aspectos: es universal porque abarca todas las verdades; lo es porque abarca todo lo que todas las verdades contienen; lo es porque por su naturaleza está destinada a dilatarse por todos los espacios y a prolongarse por todos los tiempos; lo es en su Dios y lo es en sus dogmas. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dios era unidad en la India, dualismo en la Persia, variedad en Grecia, muchedumbre en Roma. El Dios vivo es uno en su sustancia, como el índico: múltiple en sus personas, a la manera del pérsico; a la manera de los dioses griegos es vario en sus atributos; y por la multitud de los espíritus (dioses) que le sirven es muchedumbre a la manera de los dioses romanos. Es causa universal, sustancia infinita e impalpable, eterno reposo y autor de todo movimiento; es inteligencia suprema, voluntad soberana, es continente, no contenido. Él es el que lo sacó todo de la nada y el que mantiene cada cosa en su ser; el que gobierna las cosas angélicas, las cosas humanas y las cosas infernales. Es misericordiosísimo, justísimo, amorosísimo, fortísimo, potentísimo, simplicísimo, secretísimo, hermosísimo, sapientísimo. El Oriente conoce su voz, el Occidente le obedece, el Mediodía le reverencia, el Septentrión le acata. Su palabra hincha la creación, los astros velan su faz, los serafines reflejan su luz en sus alas encendidas, los cielos le sirven de trono, y la redondez de la tierra está colgada de su mano. Cuando los tiempos fueron cumplidos, el Dios católico mostró su faz; esto bastó para que todos los ídolos fabricados por los hombres cayeran derribados por el suelo. No podía ser de otra manera, si se atiende a que las teologías humanas no eran sino fragmentos mutilados de la teología católica, y a que los dioses de las naciones no eran otra cosa sino la deificación de alguna de las propiedades esenciales del Dios verdadero, del Dios bíblico. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El catolicismo se apoderó del hombre en su cuerpo, en sus sentidos y en su alma. Los teólogos dogmáticos le enseñaron lo que había de creer, los morales lo que había de obrar, y los místicos, remontándose sobre todos, le enseñaron a levantarse a lo alto en alas de la oración, esa escala de Jacob de piedras abrillantadas, por donde baja Dios hasta la tierra y sube el hombre hasta el cielo, hasta confundirse cielo y tierra, Dios y hombre, abrasados todos juntamente en el incendio de un amor infinito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por el catolicismo entró el orden en el hombre, y por el hombre en las sociedades humanas. El mundo moral encontró en el día de la redención las leyes que había perdido en el día de la prevaricación y del pecado. El dogma católico fue el criterio de las ciencias, la moral católica el criterio de las acciones, y la caridad el criterio de los afectos. La conciencia humana, salida de su estado caótico, vio claro en las tinieblas interiores, como en las tinieblas exteriores, y conoció la bienaventuranza de la paz perdida, a la luz de esos tres divinos criterios. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El orden pasó del mundo religioso al mundo moral, y del mundo moral al mundo político. El Dios católico, criador y sustentador de todas las cosas, las sujetó al gobierno de su providencia, y las gobernó por sus vicarios. San Pablo dice en su Epístola a los Romanos (c.13): Non est potestas nisi a Deo. Y Salomón, en los Proverbios (c.8 v.15): Per me reges regnant, et conditores legum justa decernunt. La autoridad de sus vicarios fue santa, cabalmente por lo que tuvo de ajena, es decir, de divina. La idea de la autoridad es de origen católico. Los antiguos gobernadores de las gentes pusieron su soberanía sobre fundamentos humanos; gobernaron para sí, y gobernaron por la fuerza. Los gobernadores católicos, teniéndose en nada a sí propios, no fueron otra cosa sino ministros de Dios y servidores de los pueblos. Cuando el hombre llegó a ser hijo de Dios, luego al punto dejó de ser esclavo del hombre. Nada hay a un tiempo mismo más respetable, más solemne y más augusto que las palabras que la Iglesia ponía en los oídos de los príncipes cristianos al tiempo de su consagración: «tomad este bastón como el emblema de vuestro sagrado poder, y para que podáis fortificar al débil, sostener al que vacila, corregir al vicioso y llevar al bueno por el camino de la salvación. Tomad el cetro como la regla de la equidad divina, que gobierna al bueno y castiga al malo; aprended por aquí a amar la justicia y a aborrecer la iniquidad». Estas palabras guardaban una consonancia perfecta con la idea de la autoridad legítima, revelada al mundo por Nuestro Señor Jesucristo: Scitis quia hi, qui videntur, principari gentibus, dominantur eis: et príncipes eorum potestatem habent ipsorum. Non ita est autem in vobis, sed quicumque voluerit fieri major, erit vester minister; et quicumque voluerit in vobis primus esse, erit omnium servus. Nam et filius hominis non venit ut ministraretur ei, sed ut ministraret, et daret animam suam redemptionem pro multis (Mc 10, 42-45). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todos ganaron con esta revolución dichosa: los pueblos y sus gobernadores; los segundos, porque no habiendo dominado antes sino sobre los cuerpos por el derecho de la fuerza, gobernaron ya los cuerpos y los espíritus juntamente, sustentados por la fuerza del derecho; los primeros, porque de la obediencia del hombre pasaron a la obediencia de Dios, y porque de la obediencia forzada pasaron a la obediencia consentida. Empero, si todos ganaron, no ganaron todos igualmente, como quiera que los príncipes, en el hecho mismo de gobernar en nombre de Dios, representaban a la Humanidad desde el punto de vista de su impotencia para constituir una autoridad legítima por sí sola y en su nombre propio; mientras que los pueblos, en el hecho mismo de no obedecer en el príncipe sino a su Dios, eran los representantes de la más alta y gloriosa de las prerrogativas humanas, la que consiste en no sujetarse sino al yugo de la autoridad divina. Esto sirve para explicar, por una parte, la singular modestia con que resplandecen en la Historia los príncipes dichosos, a quienes los hombres llaman grandes, y la Iglesia llama santos; y por otra, la singular nobleza y altivez que se echa de ver en el semblante de todos los pueblos católicos. Una voz de paz, y de consuelo, y de misericordia se había levantado en el mundo, y había resonado hondamente en la conciencia humana; y esa voz había enseñado a las gentes que los pequeños y menesterosos nacen para ser servidos, porque son menesterosos y pequeños; que los grandes y los ricos nacen para servir, porque son ricos y porque son grandes. El catolicismo, divinizando la autoridad, santificó la obediencia; y santificando la una y divinizando la otra, condenó el orgullo en sus manifestaciones más tremendas, en el espíritu de dominación y en el espíritu de rebeldía. Dos cosas son de todo punto imposibles en una sociedad verdaderamente católica: el despotismo y las revoluciones. Rousseau, que tuvo algunas veces súbitas y grandes iluminaciones, ha escrito estas notables palabras: «Los gobiernos modernos son deudores indudablemente al cristianismo, por una parte, de la consistencia de su autoridad; y por otra, de que sean más grandes los intervalos entre las revoluciones. Ni se ha extendido a esto sólo su influencia, porque obrando sobre ellos mismos, los ha hecho más humanos; para convencerse de ello no hay más que compararlos con los gobiernos antiguos» (Emile 1.4). Y Montesquieu ha dicho: «No cabe duda sino que el cristianismo ha creado entre nosotros el derecho político que reconocemos en la paz, y el de gentes que respetamos en la guerra, cuyos beneficios no agradecerá nunca suficientemente el género humano» (Esprit des lois 1.29 c.3). &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El mismo Dios, que es autor y gobernador de la sociedad política, es autor y gobernador de la sociedad doméstica. En lo más escondido, en lo más alto, en lo más sereno y luminoso de los cielos, reside un Tabernáculo inaccesible aun a los coros de los ángeles: en ese Tabernáculo inaccesible se está obrando perpetuamente el prodigio de los prodigios y el misterio de los misterios. Allí está el Dios católico, uno y trino, uno en esencia, trino en las Personas. El Padre engendra eternamente a su Hijo, y del Padre y del Hijo procede eternamente el Espíritu Santo. Y el Espíritu Santo es Dios, y el Hijo es Dios, y el Padre es Dios; y Dios no tiene plural, porque no hay más que un Dios, trino en las Personas y uno en la esencia. El Espíritu Santo es Dios como el Padre, pero no es Padre; es Dios como el Hijo, pero no es Hijo. El Hijo es Dios como el Espíritu Santo, pero no es Espíritu Santo; es Dios como el Padre, pero no es Padre; el Padre es Dios como el Hijo, pero no es Hijo; es Dios como el Espíritu Santo, pero no es Espíritu Santo. El Padre es omnipotencia, el Hijo es sabiduría, el Espíritu Santo es. amor; y el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo son infinito amor, potencia suma, perfecta sabiduría. Allí la unidad, dilatándose, engendra eternamente la variedad; y la variedad, condensándose, se resuelve en unidad eternamente. Dios es tesis, es antítesis y es síntesis; y es tesis soberana, antítesis perfecta, síntesis infinita. Porque es uno, es Dios; porque es Dios, es perfecto; porque es perfecto, es fecundísimo; porque es fecundísimo, es variedad; porque es variedad, es familia. En su esencia están, de una manera inenarrable e incomprensible, las leyes de la creación y los ejemplares de todas las cosas. Todo ha sido hecho a su imagen; por eso la creación es una y varia. La palabra universo tanto quiere decir como unidad y variedad juntas en uno. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El hombre fue hecho por Dios a imagen de Dios, y no solamente a su imagen, sino también a su semejanza; por eso el hombre es uno en la esencia y trino en las personas. Eva procede de Adán, Abel es engendrado por Adán y por Eva, y Abel y Eva y Adán son una misma cosa: son el hombre, son la naturaleza humana. Adán es el hombre padre, Eva es el hombre mujer, Abel es el hombre hijo. Eva es hombre como Adán, pero no es padre; es hombre como Abel, pero no es hijo. Adán es hombre como Abel, sin ser hijo, y como Eva, sin ser mujer. Abel es hombre como Eva, sin ser mujer, y como Adán, sin ser padre. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todos estos nombres son nombres divinos, como son divinas las funciones significadas por ellos. La idea de la paternidad, fundamento de la familia, no ha podido caber en el entendimiento humano. Entre el padre y el hijo no hay ninguna de aquellas diferencias fundamentales que presentan una base bastante ancha para asentar en ella un derecho. La prioridad es un hecho y nada más; la fuerza es un hecho y nada más; la prioridad y la fuerza no pueden constituir por sí mismas el derecho de la paternidad, aunque pueden dar origen a otro hecho: el hecho de la servidumbre. El nombre propio del padre, supuesto este hecho, es el de señor, como el nombre del hijo es el de esclavo. Y esta verdad que nos dicta la razón, está confirmada por la Historia: en los pueblos olvidados de las grandes tradiciones bíblicas, la paternidad no ha sido nunca sino el nombre propio de la tiranía doméstica. Si hubiera existido un pueblo, olvidado por una parte de esas grandes tradiciones y apartado por otra del culto de la fuerza material, en ese pueblo los padres y los hijos hubieran sido y se hubieran llamado hermanos. La paternidad viene de Dios, y sólo de Dios puede venir en el nombre y en la esencia. Si Dios hubiera permitido el olvido completo de las tradiciones paradisíacas, el género humano, con la institución, hubiera perdido hasta su nombre. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La familia, divina en su institución, divina en su esencia, ha seguido en todas partes las vicisitudes de la civilización católica; y esto es tan cierto, que la pureza o la corrupción de la primera es siempre síntoma infalible de la pureza o de la corrupción de la segunda, así como la historia de las varias vicisitudes y trastornos de la segunda es la historia de los trastornos y de las vicisitudes por que va pasando la primera. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En las edades católicas, la tendencia de la familia es a perfeccionarse: de natural se convierte en espiritual, y del hogar pasa a los claustros. Mientras que los hijos se postran reverentes en el hogar a los pies del padre y de la madre, los habitantes de los claustros, hijos más rendidos y reverentes, bañan con lágrimas los sacratísimos pies de otro Padre mejor y el sacratísimo manto de otra Madre más tierna. Cuando la civilización católica va de vencida y entra en un período decadente, luego al punto la familia decae, su constitución se vicia, sus elementos se descomponen, y todos sus vínculos se relajan. El padre y la madre, entre quienes no puso Dios otro medianil sino el amor, ponen entre los dos el medianil de un ceremonial severo, mientras que una familiaridad sacrílega suprime la distancia que puso Dios entre los hijos y los padres, echando por el suelo el medianil de la reverencia. La familia, entonces envilecida y profanada, se dispersa, y va a perderse en los clubs y en los casinos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La historia de la familia puede encerrarse en pocos renglones. La Familia divina, ejemplar y modelo de la familia humana, es eterna en todos sus individuos. La familia humana espiritual, que después de la divina es la más perfecta de todas, dura en todos sus individuos lo que dura el tiempo; la familia humana natural, entre el padre y la madre, dura lo que dura la vida, y entre el padre y los hijos, largos años. La familia humana anticatólica dura entre el padre y la madre algunos años; entre el padre y los hijos, algunos meses; la familia artificial de los clubs dura un día; la del casino, un instante. La duración es aquí, como en otras muchas cosas, la medida de las perfecciones. Entre la familia divina y la humana de los claustros hay la misma proporción que entre el tiempo y la eternidad; entre la espiritual de los claustros, la más perfecta, y la sensual de los clubs, la más imperfecta de todas las humanas, hay la misma proporción que entre la brevedad del minuto y la inmensidad de los tiempos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Juan Donoso Cortés; Ensayo sobre el Catolicismo, el Liberalismo y el Socialismo; Libro I, cap. II&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-4752406484262489100?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/4752406484262489100/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=4752406484262489100' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/4752406484262489100'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/4752406484262489100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2011/11/de-la-sociedad-bajo-el-imperio-de-la.html' title='De la sociedad bajo el imperio de la teología católica'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-3983748082034142731</id><published>2011-11-07T17:05:00.000+01:00</published><updated>2011-11-07T17:05:37.260+01:00</updated><title type='text'>De cómo en toda gran cuestión política va envuelta siempre una gran cuestión teológica</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;M. Proudhon ha escrito en sus Confesiones de un revolucionario estas notables palabras: «Es cosa que admira el ver de qué manera en todas nuestras cuestiones políticas tropezamos siempre con la teología». Nada hay aquí que pueda causar sorpresa, sino la sorpresa de M. Proudhon. La teología, por lo mismo que es la ciencia de Dios, es el océano que contiene y abarca todas las ciencias, así como Dios es el océano que contiene y abarca todas las cosas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todas ellas estuvieron antes de que fueran y están después de creadas en el entendimiento divino; porque, si Dios las hizo de la nada, las ajustó a un molde que está en Él eternamente Todas están allí por aquella altísima manera con que están los efectos en sus causas, las consecuencias en sus principios, los reflejos en la luz, las formas en sus eternos ejemplares. En Él están juntamente la anchura de la mar, la gala de los campos, las armonías de los globos, las pompas de los mundos, el esplendor de los astros, las magnificencias de los cielos. Allí está la medida, el peso y número de todas las cosas; y todas las cosas salieron de allí con número, peso y medida. Allí están las leyes inviolables y altísimas de todos los seres, y cada cual está bajo el imperio de la suya. Todo lo que vive, encuentra allí las leyes de la vida; todo lo que vegeta, las leyes de la vegetación; todo lo que se mueve, las leyes del movimiento; todo lo que tiene sentido, la ley de las sensaciones; todo el que tiene inteligencia, la ley de los entendimientos; todo el que tiene libertad, la ley de las voluntades. De esta manera puede afirmarse, sin caer en el panteísmo, que todas las cosas están en Dios y que Dios está en todas las cosas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esto sirve para explicar por qué causa, al compás mismo con que se disminuye la fe, se disminuyen las verdades en el mundo; y por qué causa la sociedad que vuelve la espalda a Dios ve ennegrecerse de súbito, con aterradora oscuridad, todos sus horizontes. Por esta razón, la religión ha sido considerada por todos los hombres y en todos los tiempos como el fundamento indestructible de las sociedades humanas: Omnis humanae societatis fundamentum convellit qui religionem convellit, dice Platón en el libro X de sus Leyes. Según Jenofonte (sobre Sócrates), «las ciudades y naciones más piadosas han sido siempre las más duraderas y más sabias». Plutarco afirma (contra Colotés) que «es cosa más fácil fundar una ciudad en el aire que constituir una sociedad sin la creencia de los dioses». Rousseau, en el Contrato social (1.4 c.8), observa que «jamás se fundó Estado ninguno sin que la religión le sirviese de fundamento». Voltaire dice (Tratado de la tolerancia c.20) que «allí donde hay una sociedad, la religión es de todo punto necesaria». Todas las legislaciones de los pueblos antiguos descansan en el temor de los dioses. Polibio declara que ese santo temor es todavía más necesario que en los otros en los pueblos libres. Numa, para que Roma fuese la ciudad eterna, hizo de ella la ciudad santa. Entre los pueblos de la antigüedad, el romano fue el más grande, cabalmente porque fue el más religioso. Como César hubiera pronunciado un día en pleno Senado ciertas palabras contra la existencia de los dioses, luego al punto Catón y Cicerón se levantaron de sus sillas para acusar al mozo irreverente de haber pronunciado una palabra funesta a la República. Cuéntase de Fabricio, capitán romano, que, como oyese al filósofo Cineas mofarse de la divinidad en presencia de Pirro, pronunció estas palabras memorables: «Plegue a los dioses que nuestros enemigos sigan esta doctrina cuando estén en guerra con la República». &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La diminución de la fe, que produce la diminución de la verdad, no lleva consigo forzosamente la diminución, sino el extravío de la inteligencia humana. Misericordioso y justo a un tiempo mismo, Dios niega a las inteligencias culpables la verdad, pero no les niega la vida; las condena al error, mas no a la muerte. Por eso, todos hemos visto pasar delante de nuestros ojos esos siglos de prodigiosa incredulidad y de altísima cultura, que han dejado en pos de sí un surco, menos luminoso que inflamado, en la prolongación de los tiempos, y que han resplandecido con una luz fosfórica en la Historia. Poned, sin embargo, en ellos vuestros ojos; miradlos una vez y otra vez, y veréis que sus resplandores son incendios y que no iluminan sino porque relampaguean. Cualquiera diría que su iluminación procede de la explosión súbita de materias de suyo oscuras, pero inflamables, más bien que de las purísimas regiones donde se engendra aquella luz apacible, dilatada suavemente en las bóvedas del cielo, con soberano pincel, por un pintor soberano. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y lo mismo que aquí se dice de las edades, puede decirse de los hombres. Negándoles o concediéndoles la fe, les niega Dios o les quita la verdad; ni les da ni les quita la inteligencia. La de los incrédulos puede ser altísima, y la de los creyentes humilde: la primera, empero, no es grande sino a la manera del abismo, mientras que la segunda es santa a la manera de un tabernáculo: en la primera habita el error, en la segunda la verdad. En el abismo está, con el error, la muerte; en el tabernáculo, con la verdad, la vida. Por esta razón, para aquellas sociedades que abandonan el culto austero de la verdad por la idolatría del ingenio, no hay esperanza ninguna. En pos de los sofismas vienen las revoluciones, y en pos de los sofistas los verdugos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Posee la verdad política el que conoce las leyes a que están sujetos los gobiernos; posee la verdad social el que conoce las leyes a que están sujetas las sociedades humanas; conoce estas leyes el que conoce a Dios; conoce a Dios el que oye lo que Él afirma de sí y cree lo mismo que oye. La teología es la ciencia que tiene por objeto esas afirmaciones. De donde se sigue que toda afirmación relativa a Dios, o, lo que es lo mismo, que toda verdad política o social se convierte forzosamente en una verdad teológica. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si todo se explica en Dios y por Dios, y la teología es la ciencia de Dios, en quien y por quien todo se explica, la teología es la ciencia de todo. Si lo es, no hay nada fuera de esa ciencia, que no tiene plural; porque el todo, que es su asunto, no le tiene. La ciencia política, la ciencia social, no existen sino en calidad de clasificaciones arbitrarias del entendimiento humano. El hombre distingue en su flaqueza lo que está unido en Dios con una unidad simplicísima. De esta manera distingue las afirmaciones políticas de las afirmaciones sociales y de las afirmaciones religiosas, mientras que en Dios no hay sino una afirmación, única, indivisible y soberana. Aquel que, cuando habla explícitamente de cualquiera cosa, ignora que habla implícitamente de Dios, y que, cuando habla explícitamente de cualquier ciencia, ignora que habla implícitamente de teología, puede estar cierto de que no ha recibido de Dios sino la inteligencia absolutamente necesaria para ser hombre. La teología, pues, considerada en su acepción más general, es el asunto perpetuo de todas las ciencias, así como Dios es el asunto perpetuo de las especulaciones humanas. Toda palabra que sale de los labios del hombre es una afirmación de la divinidad, hasta aquella que la maldice o que la niega. El que, revolviéndose contra Dios, exclama frenético, diciendo: «Te aborrezco, tú no existes», expone un sistema completo de teología, de la misma manera que el que levanta a Él el corazón contrito y le dice: «Señor, hiere a tu siervo que te adora». El primero arroja a su rostro una blasfemia, el segundo pone a sus pies una oración; ambos, empero, le afirman, aunque cada cual a su manera, porque ambos pronuncian su nombre incomunicable. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la manera de pronunciar ese nombre está la solución de los más temerosos enigmas: la vocación de las razas, el encargo providencial de los pueblos, las grandes vicisitudes de la Historia, los levantamientos y las caídas de los imperios más famosos, las conquistas y las guerras, los diversos temperamentos de las gentes, la fisonomía de las naciones y hasta su varia fortuna. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Allí donde Dios es la infinita sustancia, el hombre, entregado a una contemplación silenciosa, da la muerte a sus sentidos, y pasa la vida como un sueño, acariciado por brisas olorosas y enervantes. El adorador de la infinita sustancia está condenado a una esclavitud perpetua y a una indolencia infinita: el desierto tendrá para él algo de divino sobre la ciudad, porque es más silencioso, más solitario y más grande; y, sin embargo, no le adorará como a su dios, porque el desierto no es infinito; el océano sería su única divinidad, porque lo abarca todo, si no tuviera extrañas turbulencias y ruidos extraños; el sol, que todo lo alumbra, sería digno de su culto, si no abrazara con su vista su disco resplandeciente; el cielo sería su señor, si no hubiera lumbreras; y la noche, si no tuviera rumores; su dios es todas estas cosas juntas: inmensidad, oscuridad, inmovilidad, silencio. Allí se levantarán a lo alto, y de repente, por la secreta virtud de una vegetación poderosa, imperios colosales y bárbaros, que caerán con estrépito en un día, abrumados por la inmensa pesadumbre de otros más gigantescos y colosales, sin dejar rastro en la memoria de los hombres ni de su caída ni de su levantamiento; los ejércitos estarán sin disciplina, como los individuos sin inteligencia; el ejército será, ante todas cosas y principalmente, muchedumbre; la guerra tendrá menos por objeto averiguar cuál es la nación más heroica que cuál es el imperio más populoso; la victoria misma no será un titulo de legitimidad sino porque es el símbolo de la divinidad siéndolo de la fuerza. Como se ve, la teología y la historia indostánica son una cosa misma. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Volviendo los ojos al Occidente, se ve, como tendida a sus puertas, una región que da entrada a un nuevo mundo en lo moral, en lo político y en lo teológico. La inmensa divinidad oriental se descompone allí y pierde lo que tiene de austero y de formidable: su unidad es multitud. La divinidad era allí inmóvil; la multitud bulle aquí sin reposo. Todo era allí silencio; todo es aquí rumores, cadencias y armonías. La divinidad oriental se prolongaba por todos los tiempos y rebosaba por todos los espacios; la gran familia divina tiene aquí su árbol genealógico y cabe toda con anchura en la cumbre de un monte. Una eterna paz reposa en el dios del Oriente; todo es aquí, en el alcázar divino, guerra, confusión y tumulto. La unidad política pasa por las mismas vicisitudes que la unidad religiosa: aquí es un imperio cada ciudad, mientras que allí todas las muchedumbres formaban un imperio. A un dios corresponde un rey; a una república de dioses, otra de ciudades. En esta multitud de ciudades y de dioses todo será desordenado y confuso; los hombres tendrán un no sé qué de heroico y de divino, y los dioses un no sé qué de terrenal y humano; los dioses darán a los hombres la comprensión de las grandes cosas y el instinto de las cosas bellas, y los hombres darán a los dioses sus discordias y sus vicios; habrá hombres de alta fama y virtud, y dioses incestuosos y adúlteros. Impresionable y nervioso, ese pueblo será grande por sus poetas y famoso por sus artistas, y se dará al mundo en espectáculo; la vida no será bella a sus ojos sino en cuanto resplandece con los reflejos de la gloria, ni tendrá a la muerte por tremenda sino en cuanto le siga el olvido; sensual hasta en la medula de sus huesos, no verá en la vida sino los placeres, y tendrá la muerte por dichosa si muere entre flores. La familiaridad y el parentesco con sus dioses hará a ese pueblo vano, caprichoso, locuaz y petulante; falto de respeto a la divinidad, carecerá la gravedad en sus designios de fijeza en sus propósitos, de consistencia en sus resoluciones. El mundo oriental se presentará a sus ojos como una región llena de sombras o como un mundo poblado de estatuas: el Oriente a su vez, poniendo los ojos en su vida tan efímera, en su muerte tan temprana, en su gloria tan breve, le llamará pueblo de niños. Para el uno la grandeza está en la duración, para el otro en el movimiento. De esta manera la teología griega, y la historia griega, y el temperamento griego son una misma cosa. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este fenómeno es visible sobre todo en la historia del pueblo romano. Sus principales dioses, de familia etrusca, por lo que tenían de dioses, eran griegos; por lo que tenían de etruscos, eran orientales; por lo que tenían de griegos, eran muchos; por lo que tenían de orientales, eran austeros y sombríos. En política, como en religión, Roma es a un mismo tiempo el Oriente y el Occidente. Es una ciudad como la de Teseo, y un imperio como el de Ciro. Roma figura a Jano: en su cabeza hay dos caras, y en sus dos caras dos semblantes; el uno es el símbolo de la duración oriental, y el otro el del movimiento griego. Tan grande es su movilidad, que llega a los confines del mundo; y tan agigantada su duración, que el mundo la llama eterna. Criada por el consejo divino para preparar las vías a Aquel que había de venir, su encargo providencial fue asimilarse todas las teologías y dominar a todas las gentes. Obedeciendo a un llamamiento misterioso, todos los dioses suben al Capitolio romano; y pasmadas las gentes con un súbito terror, derriban al suelo su cerviz todos los pueblos y todas las naciones. Todas las ciudades, unas después de otras, se ven desamparadas de sus dioses; los dioses, unos después de otros, se ven despojados de todos sus templos y de todas sus ciudades. Su gigantesco imperio tiene por suya la legitimidad oriental, esto es, la muchedumbre, y la fuerza, y la legitimidad del Occidente, esto es, la inteligencia y la disciplina. Por eso todo lo avasalla y nada le resiste, todo lo tritura y nadie se queja. De la misma manera que su teología tiene al mismo tiempo algo de diferente y algo de común con todas las teologías, Roma tiene algo que le es propio y mucho que le es común con todas las ciudades vencidas por sus armas o deslustradas por su gloria: tiene de Esparta la severidad, de Atenas la cultura, de Menfis la pompa, y la grandeza de Babilonia y de Nínive. Para decirlo todo de una vez, el Oriente es la tesis, el Occidente su antítesis, Roma la síntesis; y el romano Imperio no significa otra cosa sino que la tesis oriental y la antítesis occidental han ido a perderse y a confundirse en la síntesis romana. Descompóngase ahora en sus elementos constitutivos esa poderosa síntesis, y se observará que no es síntesis en el orden político y social sino porque lo es también en el orden religioso. En los pueblos orientales como en las repúblicas griegas y en el Imperio romano como en las repúblicas griegas y en los pueblos orientales, los sistemas teológicos sirven para explicar los sistemas políticos: la teología es la luz de la Historia. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La grandeza romana no podía bajar del Capitolio sino por los mismos medios que la habían servido para subir a su cumbre. Nadie podía asentar su planta en Roma sino con el permiso de sus dioses; nadie podía escalar el Capitolio sino derrocando antes a Júpiter Optimo Máximo. Los antiguos, que tenían una noticia confusa de la fuerza vital que reside en el sistema religioso, creían que ninguna ciudad podía ser vencida si antes no era abandonada por los dioses nacionales. Seguíase de aquí, en todas las guerras de ciudad a ciudad, de pueblo a pueblo y de raza a raza, una contienda espiritual y religiosa, que seguía los mismos pasos que la material y política. Los sitiados, al mismo tiempo que resistían con el hierro, volvían los ojos a sus dioses para que no los dejaran en mísero abandono. Los sitiadores a su vez los conjuraban al abandono de la ciudad con misteriosas imprecaciones. ¡Desventurada la ciudad en donde resonaba tremenda aquella voz que decía: «Vuestros dioses se van, vuestros dioses os abandonan!». El pueblo de Israel no podía ser vencido cuando Moisés levantaba las manos al Señor, y no podía vencer cuando las derribaba hacia el suelo; Moisés es la figura del género humano, proclamando en todas edades, con diferentes fórmulas y de diferente manera, la omnipotencia de Dios y la dependencia del hombre, el poderío de la religión y la virtud de las plegarias. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Roma sucumbió porque sus dioses sucumbieron; su imperio acabó porque acabó su teología. De esta manera, la Historia viene a poner como de relieve el gran principio que esta en lo más hondo del abismo de la conciencia humana. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Roma había dado al mundo sus Césares y sus dioses. Júpiter y César Augusto se habían dividido entre sí el grande Imperio de las cosas humanas y divinas. El sol, que había visto levantarse y caer agigantados imperios, no había visto ninguno, desde el día de su creación, de tan augusta majestad y de tan extraña grandeza. Todas las gentes habían recibido su yugo; hasta las más ásperas y agrestes habían doblado sus cervices; el mundo había depuesto las armas, la tierra guardaba silencio. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por aquel tiempo nació, en humilde establo, de padres humildes, un Niño prodigioso en la tierra de los prodigios. Decíase de él que al tiempo de aparecer entre los hombres había brillado una nueva estrella en el cielo; que apenas nacido, había sido adorado de pastores y de reyes; que espíritus angélicos habían hablado a los hombres y habían cruzado por los aires; que su nombre incomunicable y misterioso había sido pronunciado en el principio del mundo; que los patriarcas habían aguardado su venida; que los profetas habían anunciado su reino, y que hasta las sibilas habían cantado sus victorias. Estos extraños rumores habían llegado hasta los oídos de los servidores del César, y de aquí un vago terror y sobresalto en sus pechos. Ese sobresalto y ese vago terror pasaron, sin embargo, muy pronto, cuando vieron que los días y las noches proseguían como siempre en perpetua rotación, y que el sol seguía iluminando como antes el horizonte romano. Y dijeron para sí los gobernadores imperiales: El César es inmortal, y los rumores que oímos fueron rumores de gente asustadiza y ociosa. Y así pasaron treinta años; contra las preocupaciones del vulgo hay un remedio eficaz: el desprecio y el olvido. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero véase aquí que, pasados treinta años, la gente descontentadiza y ociosa vuelve a buscar, en nuevos y más extraños rumores, un nuevo alimento a sus ocios. El Niño se había hecho hombre; al decir de las gentes, al recibir en su cabeza las aguas del Jordán, había venido sobre Él un espíritu en figura de paloma, se habían rasgado los cielos y había resonado una voz clamando en las alturas: «Este es mi Hijo muy querido». Entre tanto, el que le bautizó, hombre austero y sombrío, habitante en los desiertos y aborrecedor del género humano, clamaba a las gentes sin cesar: «Haced penitencia», y señalando con el dedo al Niño hecho hombre, daba este testimonio de Él: «Este es el Cordero de Dios, que quita los pecados del mundo». Que en todo esto había una farsa de mal género, representada por farsantes de mala especie, era cosa que para todos los espíritus fuertes de aquella edad no ofrecía ningún género de duda. «El pueblo judío -decían- fue siempre muy dado a sortilegios y supersticiones: en las edades pasadas, y cuando volvía sus ojos oscurecidos con el llanto hacia su abandonado templo y hacia su patria perdida, esclavo del babilonio, un gran conquistador, anunciado por sus profetas, le había redimido del cautiverio y le había devuelto a un tiempo mismo su templo y su patria; no era, pues, cosa extraña, sino antes muy natural, que aguardara una nueva redención y un nuevo Libertador que quebrantara para siempre en su cerviz la dura cadena de Roma». &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si no hubiera habido más que esto, las gentes despreocupadas y entendidas de aquella edad hubieran dejado caer probablemente estos rumores, como hicieron con los pasados, hasta que el tiempo, ese gran ministro de la razón humana, los hubiera desvanecido por los aires; pero no sé qué hado funesto dispuso de otra manera las cosas; porque sucedió que Jesús (éste era el nombre de la persona de quien se contaban tan grandes prodigios) comenzó a enseñar una nueva doctrina y a obrar obras espantables. Su audacia o su locura llegó a punto de llamar hipócritas y soberbios a los soberbios e hipócritas, y blanqueados sepulcros a los que eran sepulcros blanqueados. La dureza de sus entrañas fue tan grande, que aconsejó a los pobres la paciencia, y escarneciéndolos después, celebró su buena ventura. Para vengarse de los ricos, que le tuvieron siempre en menos, les dijo: «Sed misericordiosos». Condenó la fornicación y el adulterio, y comió el pan de los fornicadores y adúlteros. Desdeñó, tan grande era su envidia, a los doctores y a los sabios; y conversó, tan ruines eran sus pensamientos, con gentes rudas y groseras. Fue tan extremado en el orgullo, que se llamó el Señor de las tierras, de los mares y de los cielos; y fue tan consumado en las artes de la hipocresía, que lavó los pies a unos pobres pescadores. A pesar de su austeridad estudiada, dijo que su doctrina era amor; condenó el trabajo en Marta y santificó el ocio en María; estuvo en relaciones secretas con los espíritus infernales, y por precio de su alma recibió el don de los milagros. Las turbas le seguían, y le adoraban las muchedumbres. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como se ve, a pesar de su buena voluntad, no podían permanecer por más tiempo impasibles los guardadores de las cosas santas y de las prerrogativas imperiales, responsables como eran, por razón de sus oficios, de la majestad de la religión y de la paz del Imperio. Lo que les movió principalmente a salir de su reposo fue el aviso que tuvieron de que, por una parte, una grande multitud de gentes había estado a punto de proclamar a Jesús Rey de los judíos; y por otra, se había llamado a sí mismo Hijo de Dios y había intentado apartar a los pueblos del pago de los tributos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El que tales cosas había dicho, y el que tales obras había obrado, era necesario que muriera por el pueblo. Faltaba sólo justificar estos cargos y aclarar debidamente estos puntos. Por lo tocante a los tributos, como fuese preguntado sobre el particular, dio aquella célebre respuesta con que desconcertó a los curiosos diciéndoles: «Dad a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César»; que fue tanto como decir: «Os dejo vuestro César, y os quito vuestro Júpiter». Preguntado por Pilato y por el gran sacerdote, ratificó su dicho, afirmando de sí que era el Hijo de Dios; pero que no era de este mundo su reino. Entonces dijo Caifás: «Este hombre es culpable y debe morir». y Pilato al revés: «Dejad libre a este hombre, porque es inocente». &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Caifás, gran sacerdote, miraba la cuestión desde el punto de vista religioso; Pilato, hombre lego, miraba la cuestión desde el punto de vista político. Pilato no podía comprender qué tenía que ver el Estado con la religión, César con Júpiter, la política con la teología; Caifás, por el contrario, pensaba que una nueva religión trastornaría el Estado, que un nuevo Dios destronaría al César, y que la cuestión política iba envuelta en la cuestión teológica. La muchedumbre pensaba instintivamente como Caifás, y en sus roncos bramidos llamaba a Pilato enemigo de Tiberio. La cuestión quedó en este estado por entonces. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pilato, tipo inmortal de los jueces corrompidos, sacrificó el justo al miedo, y entregó a Jesús a las furias populares, y creyó purificar su conciencia lavándose las manos. El Hijo de Dios subió a la cruz lleno de vilipendios y ludibrios: allí se levantaron contra Él, con sus manos y con sus bocas, los ricos y los pobres, los hipócritas y los soberbios, los sacerdotes y los sabios, las mujeres de mala vida y los hombres de mala conciencia, los adúlteros y los fornicadores. El Hijo expiró en la cruz pidiendo por sus verdugos y encomendando su espíritu a su Padre. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo entró por un momento en reposo; pero después viéronse cosas que aún no habían visto los ojos de los hombres: la abominación de la desolación en el templo; las matronas de Sión maldiciendo su fecundidad; los sepulcros hendidos; Jerusalén sin gente; sus muros por el suelo; su pueblo disperso por el mundo; el mundo en armas; las águilas de Roma dando al aire míseros alaridos; Roma sin Césares y sin dioses; las ciudades despobladas, y poblados los desiertos; por gobernadores de las naciones, hombres que no saben leer, vestidos de pieles; muchedumbres obedeciendo a la voz de aquel que dijo en el Jordán: «Haced penitencia», y a la voz de aquel otro que dijo: «El que quiera ser perfecto, que deje todas las cosas, que tome su cruz y me siga»; y los reyes adorando la Cruz, y la Cruz levantada en todas partes. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Por qué tan grandes mudanzas y trastornos? ¿Por qué tan grande desolación y tan universal cataclismo? ¿Qué significa eso? ¿Qué sucede? Nada: que unos nuevos teólogos andan anunciando una nueva teología por el mundo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Juan Donoso Cortés; &lt;em&gt;Ensayo sobre el Catolicismo, el Liberalismo y el Socialismo;&lt;/em&gt; Libro I, cap. I&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-3983748082034142731?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/3983748082034142731/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=3983748082034142731' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/3983748082034142731'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/3983748082034142731'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2011/11/de-como-en-toda-gran-cuestion-politica.html' title='De cómo en toda gran cuestión política va envuelta siempre una gran cuestión teológica'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-6642737225179992660</id><published>2011-11-03T02:49:00.001+01:00</published><updated>2011-11-03T02:49:35.682+01:00</updated><title type='text'>El apóstol Santiago y el mundo hispano</title><content type='html'>&lt;h1&gt;&lt;br /&gt;&lt;/h1&gt;&lt;div class="dn"&gt;Principales fragmentos del estudio publicado en Buenos Aires&lt;br /&gt;por Don Zacarías de Vizcarra, honra de nuestro sacerdocio,&lt;br /&gt;para animar, durante las presentes tribulaciones, a los&lt;br /&gt;católicos españoles, con la visión de las pasadas misiones&lt;br /&gt;y de los destinos futuros de España y de la Hispanidad. &lt;/div&gt;Las angustias presentes nos obligan a levantar nuestros ojos y nuestros corazones hacia la gran figura de Santiago el Mayor, Padre, Fundador y Patrono celestial de la Iglesia Española, en busca de aliento, consuelo, protección y esperanzas. &lt;br /&gt;Nuestro Apóstol, en el breve espacio de los nueve años que transcurrieron entre la muerte de Jesucristo (año 33) y su martirio en Jerusalén (año 42), supo hacer honor al sobrenombre que le había puesto su Divino Maestro, cuando le denominó &lt;i&gt;«Hijo del Trueno»&lt;/i&gt;. &lt;br /&gt;Caballero andante de Cristo, se alejó de la Palestina y de las regiones colindantes, mucho antes que ningún otro Apóstol, y, en una correría evangélica tan rápida como arrolladora, llegó hasta el confín del mundo entonces conocido, recorrió a lo largo y a lo ancho la Península Ibérica, y fundó en ella la Iglesia Española, que había de ser a su vez, con el tiempo, Madre fecunda de otras veinte Iglesias, en mundos desconocidos de América y Oceanía. &lt;br /&gt;Terminada esta gran obra, retornó a la Palestina, cuando aún no se habían alejado de ella los demás Apóstoles, y comenzó a [386] predicar públicamente, en Jerusalén, la doctrina de su Maestro, con tal brío y elocuencia, que mereció ser sacrificado por Herodes Agripa, como se narra en el sagrado libro de los &lt;i&gt;Hechos de los Apóstoles&lt;/i&gt; (XII, 2), por haberse concentrado en su persona el odio de los judíos contra los discípulos de Cristo. &lt;br /&gt;Fue el primer Apóstol que selló con su sangre el Evangelio, entregando su cuello a la espada. Es también el que ha dado a la Iglesia Romana mayor número de hijos espirituales, en las veinte naciones por las que se extendió y consolidó la Iglesia española, fundada por él. &lt;br /&gt;La paternidad espiritual de Santiago nos impone deberes que fácilmente descuidamos y olvidamos, tanto en España como en América, porque: 1.º, cada Iglesia debe amar y venerar especialmente al Apóstol que la fundó, reconociendo en él a su Padre en Cristo; 2.º, los fieles de cada Iglesia deben imitar especialmente el carácter y virtudes de su propio Apóstol. &lt;br /&gt;La razón de este segundo deber está en que Jesucristo, con la sabiduría infinita de que estaba dotado, preveía las necesidades especiales de cada uno de los pueblos adonde se había de dirigir cada uno de sus Apóstoles, y destinó para ellos al Padre espiritual que más les convenía, sobre todo tratándose de pueblos como el español, que tenían reservadas altas misiones en su Providencia. &lt;br /&gt;Desde hace poco más de un siglo, las Iglesias de América han constituido Provincias desligadas de su antigua Metrópoli; pero, en los tres primeros siglos de su nacimiento, constitución y crecimiento, han sido mero desarrollo extensivo y parte integrante de la Iglesia española, que es la Iglesia de Santiago. &lt;br /&gt;Por consiguiente, su Padre en la fe, lo mismo que el de las restantes diócesis españolas, es Santiago el Mayor, y siguen siendo moralmente una parte integrante de la gran Iglesia Jacobea, extendida por todo el hemisferio occidental. &lt;br /&gt;&lt;div class="ig"&gt;Santiago, uno de los tres Apóstoles predilectos de Cristo &lt;/div&gt;Consta por los Santos Evangelios que Jesucristo distinguió con un amor especial a tres de sus Apóstoles: a Simón Pedro, a Santiago el Mayor y a su hermano Juan Evangelista. &lt;br /&gt;Sólo a estos tres distinguió Jesucristo con sobrenombres nuevos, [387] impuestos por El. A Simón le llamó &lt;i&gt;Pedro&lt;/i&gt; (es decir, «Cefas», que significa «&lt;i&gt;Piedra&lt;/i&gt;»), porque había de ser el Jefe Supremo y «Piedra fundamental» de su Iglesia futura. A Santiago y a Juan los llamó «&lt;i&gt;Boanerges&lt;/i&gt;», que quiere decir «&lt;i&gt;Hijos del trueno&lt;/i&gt;». &lt;br /&gt;Sólo a estos tres Apóstoles separó de los demás, en las ocasiones más solemnes, para darles muestra de su especial aprecio. Ellos sólo fueron elegidos para verle transfigurado en el Tabor; ellos solos presenciaron la resurrección de la hija de Jairo, porque Jesucristo, como dice San Marcos «&lt;i&gt;no permitió que le siguiese ninguno, fuera de Pedro y Santiago y Juan el hermano de Santiago&lt;/i&gt;» (V, 37); ellos solos fueron testigos de su agonía en el Huerto de las Olivas. &lt;br /&gt;¿Qué representaban estos tres Apóstoles? San Pedro representaba la cabeza del futuro &lt;i&gt;cuerpo místico&lt;/i&gt; de Cristo, que es la Iglesia; Santiago y San Juan Evangelista representaban el brazo derecho y el brazo izquierdo de Jesucristo y de su representante San Pedro. &lt;br /&gt;La Iglesia Romana es indiscutiblemente el centro de la Iglesia de Cristo. A los dos lados de la Iglesia Romana se levantan la Iglesia Occidental fundada por Santiago, y la Iglesia Oriental que reconoce como su principal Apóstol a su hermano San Juan, el más joven de todos los Apóstoles. &lt;br /&gt;La Iglesia Oriental tuvo una brillantísima juventud; pero luego decayó lamentablemente, con tenaces herejías y con el funestísimo Cisma Oriental, que todavía dura. La Iglesia del joven San Juan, después de su juventud, fue más bien carga que apoyo para Pedro, y el mismo San Juan abandonó su sepultura del Oriente Cismático y se refugió en Roma, junto al sepulcro de Pedro. La Iglesia de Juan es desde hace siglos la izquierda de Pedro. Hasta en el mapa mundi físico, la Iglesia Oriental queda a la izquierda de Roma. Porque la orientación normal es la del Sol. Y mirando a éste desde Roma, en su curso medio, la Iglesia Oriental queda a la izquierda de la Iglesia Romana. &lt;br /&gt;En cambio, la Iglesia de Santiago, aun físicamente considerada, queda a la derecha de la Iglesia Romana, tanto en el Viejo como en el Nuevo Mundo. Y mucho más si consideramos la derecha en su sentido moral. La Iglesia de Santiago es la que ha dado mayor número de fieles y de naciones enteras a la Iglesia Romana. Es la que ha mantenido siempre, en conjunto, mejores relaciones [388] y más leal adhesión a la Cátedra de Pedro. Es la que ha defendido a la Iglesia Católica más denodadamente, en las grandes crisis de la historia. Es la primera nación que reconoció prácticamente, desde el año 254, la suprema potestad judicial del Romano Pontífice, apelando a ella contra la sentencia pronunciada por un concilio nacional de la misma Península. (Marx, &lt;i&gt;Historia de la Iglesia,&lt;/i&gt; pág. 99.) &lt;br /&gt;Vemos, pues, que se cumplió literalmente lo que había pedido para los dos primos de Jesucristo su madre Santa María Salomé, cuando ésta, postrada a los pies del divino Maestro, le dijo: &lt;i&gt;«Manda que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y otro a tu izquierda.»&lt;/i&gt; (Evangelio de San Mateo, XX, 20.) &lt;br /&gt;&lt;i&gt;Derrota del Arrianismo.–&lt;/i&gt; El arrianismo fue la primera herejía que desgarró a la Iglesia, después de su libertad, en el siglo IV, y también la más peligrosa de todas las que ha sufrido la Iglesia, hasta la rebelión protestante. Negaba solapadamente la divinidad de Cristo, y arrastró hacia el error a gran número de Obispos e Iglesias particulares, hasta llegar a dar la impresión de que todo el orbe se estaba convirtiendo en arriano. &lt;br /&gt;El brazo fuerte que tuvo a raya esta gran rebelión contra la Iglesia, fue el de Osio el Grande, secundado por el infatigable doctor alejandrino San Atanasio. &lt;br /&gt;Osio aconsejó la convocación del primer Concilio Universal de la Iglesia; Osio lo organizó en Nicea, con la ayuda de Constantino, enviando carros y viáticos a todos los Obispos del mundo, para trasladarse a aquella primera augusta asamblea; Osio la presidió en nombre del Romano Pontífice; Osio dictó solemnemente al secretario del Concilio el Símbolo de la Fe Ortodoxa, que fue aclamado y suscrito por la augusta asamblea y sigue rezándose y cantándose por toda la Iglesia, en las misas de los domingos y días solemnes, para proclamar a Jesucristo: «&lt;i&gt;Dios verdadero procedente de Dios verdadero, engendrado y no hecho, consubstancial con el Padre,&lt;/i&gt; &amp;amp;c.»). &lt;br /&gt;De tal manera se convirtió Osio en campeón de la fe católica, que llegó a ser presidente obligado de los concilios subsiguientes, como el de Milán y el de Sárdica, recibió el título de «Príncipe de los Concilios», y mereció que los arrianos, después de haber arrastrado a su bando al sucesor de Constantino, escribieran así al emperador arriano: «&lt;i&gt;Todo es inútil mientras Osio de Córdoba esté&lt;/i&gt; [389] &lt;i&gt;en pie... Basta la autoridad de su palabra para arrastrar a todo el mundo contra nosotros. El símbolo de Nicea es obra suya, y somos herejes porque él lo pregona.&lt;/i&gt;» &lt;br /&gt;Fue tal el odio de los arrianos contra Osio, que la tempestad de calumnias y libelos desatada contra él, en vida y después de muerto, llegó a impedir que fuera venerado en los altares por las Iglesias del Occidente, aunque recibe culto en las del Oriente, donde vindicó su memoria San Atanasio el Grande. &lt;br /&gt;Notemos finalmente que el triunfo decisivo contra el arrianismo tuvo también lugar en España, el año 589, cuando el Rey visigodo Recaredo, con todo el ejército y pueblo germánico arriano que había invadido a España, abjuró sus errores en el famoso Concilio III de Toledo, y abrazó la fe católica de los españoles. &lt;br /&gt;&lt;div class="cn"&gt;* * *&lt;/div&gt;&lt;i&gt;Derrota del Mahometismo.–&lt;/i&gt; Nadie ignora que España fue el muro en que se estrelló la expansión arrolladora del imperio mahometano, que, desde el Africa, había invadido a Europa, a través del estrecho de Gibraltar. &lt;br /&gt;Siete siglos y medio luchó España sin tregua contra los feroces muslimes, cuya religión prometía el paraíso a todos los que muriesen guerreando con la espada contra los que no abrazasen la doctrina del Corán. &lt;br /&gt;Esta lucha titánica se terminó el mismo año 1492, en que las naves españolas descubrieron un nuevo mundo infiel, que había de ser convertido a la fe de Cristo. &lt;br /&gt;Tampoco es preciso recordar que el predominio creciente del imperio turco mahometano, en el Oriente de Europa, tuvo su tumba en las aguas de Lepanto, bajo el mando del príncipe español don Juan de Austria y por el valor de los marinos españoles, acompañados solamente por los soldados pontificios y venecianos. &lt;br /&gt;&lt;div class="cn"&gt;* * *&lt;/div&gt;&lt;i&gt;Victoria del Universalismo Católico.–&lt;/i&gt; Dos tumbas, en los dos puntos extremos del mundo cristiano, fueron, como dice Guéranger {(1) L'anné liturgique, XXV juillet.}, en la Edad Media, los dos polos predestinados por Dios [390] para un movimiento absolutamente incomparable en la historia de las naciones. &lt;br /&gt;La tumba de Jesucristo en Jerusalén, y la tumba del Hijo del Trueno en Compostela fueron las que arrastraron hacia sí el corazón de la Europa medioeval, enviando a la primera ejércitos de guerreros y peregrinos, y a la otra ejércitos mucho mayores de solos peregrinos, en que iban confundidos en un solo ideal hombres de todas las razas y naciones, cantando en todas las lenguas las alabanzas de Jesucristo y de Santiago. &lt;br /&gt;Estas dos peregrinaciones dieron origen a las Ordenes caballerescas, destinadas primitivamente a proteger a los peregrinos. &lt;br /&gt;Cuentan los viejos cronistas de Carlomagno, que el &lt;i&gt;emperador de la barba florida,&lt;/i&gt; en el atardecer de un día de recia labor guerrera, en los bordes del mar de Frisia, se quedó contemplando, en el cielo claro, la Vía Láctea, cuajada de innumerables estrellas; y, recordando con nostalgia, en aquellas lejanas riberas, a los peregrinos de Santiago, dijo a sus guerreros que aquella faja brillante que atravesaba el cielo azul de oriente a occidente, era la línea que señalaba a los peregrinos de todo el mundo la dirección que habían de seguir para encontrar la &lt;i&gt;Casa del Señor Santiago&lt;/i&gt;. &lt;br /&gt;La tumba de Compostela fue cátedra sagrada de toda Europa. &lt;br /&gt;&lt;div class="cn"&gt;* * *&lt;/div&gt;&lt;i&gt;Derrota de la Idolatría en el Nuevo Mundo.–&lt;/i&gt; El vasto hemisferio de América y Oceanía, esclavo de la idolatría, de la antropofagia y de la corrupción moral más degradante, fue puesto por la Providencia en manos de España, para que desterrase de él la idolatría y la barbarie. &lt;br /&gt;España cumplió con su misión de una manera tan rápida y asombrosa que, cincuenta años después del descubrimiento, apenas había sin bautizar más indios que los dispersos en los lugares más inaccesibles. Se cubrió toda América de parroquias, conventos, residencias misioneras, obispados, y arzobispados. Las listas de embarque de pasajeros para América, conservadas en el Archivo de Indias, demuestran que el &lt;i&gt;diez por ciento&lt;/i&gt; de todos los que se embarcaban eran misioneros y sacerdotes. En 1649, había en América 840 conventos. Sólo en Méjico, llegaron a contarse, en el momento de la mayor actividad misionera, hasta 15.000 sacerdotes. [391] &lt;br /&gt;En presencia de estos datos, no es de extrañar lo que afirmaba un sacerdote francés especializado en cuestiones misioneras, el cual decía que España, durante solo el siglo XVI, había dado a la Iglesia mayor número de misioneros de infieles que todo el resto del mundo en todos los siglos de existencia del Cristianismo. &lt;br /&gt;Así logró España la victoria más grande que se ha conseguido sobre la idolatría, y agregó a la Iglesia Romana diez y ocho naciones soberanas, engendradas por ella con indecibles trabajos y heroísmo que hacen exclamar al protestante norteamericano Charles Lummis: &lt;i&gt;«Ninguna otro nación madre dio jamás a luz cien Stanleys y cuatro Julios Césares en un siglo; pero eso es una parte de lo que hizo España para el Nuevo Mundo.»&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;Los exploradores españoles,&lt;/i&gt; pág. 51. Ed. Araluce, Barcelona.) &lt;br /&gt;&lt;div class="cn"&gt;* * *&lt;/div&gt;&lt;i&gt;Derrota del protestantismo.–&lt;/i&gt; Nunca perdonarán los protestantes a España el celo con que se opuso a la difusión del Protestantismo, durante los reinados de Carlos V y Felipe II. &lt;br /&gt;La única fuerza humana que impidió el triunfo completo de los protestantes en toda Europa, ante los esfuerzos combinados de los luteranos de Alemania y Holanda, de los anglicanos y puritanos de Inglaterra, de los hugonotes de Francia, de los valdenses de Italia, &amp;amp;c., &amp;amp;c., fue la tenacidad con que España hizo frente simultáneamente a casi toda Europa, en los más distantes campos de batalla, desde Flandes hasta Sicilia, y desde Varsovia hasta París, que fue ocupada por las tropas españolas, hasta que Enrique IV abjuró el protestantismo en Saint Denis. Hubo momentos en que los únicos grandes Estados oficialmente católicos del mundo fueron España, Portugal y Roma, es decir, San Pedro y Santiago. &lt;br /&gt;Las regiones de Europa en que sobrevivió el catolicismo, después de la rebelión protestante, deben eterna gratitud a España, que se sacrificó, desangró y empobreció, por su tesón en conservar este tesoro para sí y para todas las demás naciones del continente, &lt;br /&gt;Tenían, pues, razón los Pontífices que, en documentos solemnes, llamaban entonces a España y a sus católicos monarcas &lt;i&gt;«Brazo derecho de la Cristiandad»&lt;/i&gt;. [392] &lt;br /&gt;España no hacía más que cumplir la misión de su Apóstol Santiago, &lt;i&gt;brazo derecho&lt;/i&gt; de Jesucristo y de su Vicario en la tierra. El envió al caballero Iñigo de Loyola, para fundar la &lt;i&gt;guardia de corps&lt;/i&gt; del Pontífice Romano y luchar sin tregua contra el protestantismo. El envió a Teresa de Jesús, a Juan de la Cruz y a la pléyade de santos y sabios españoles que apuntalaron a la Iglesia en aquella terrible crisis. &lt;br /&gt;&lt;div class="ig"&gt;Misiones que están reservadas a España para los tiempos venideros.&lt;br /&gt;Nuevos días de gloria para los hijos de Santiago &lt;/div&gt;Sin pecar de crédulos, podemos prestar piadoso asentimiento a lo que anunció Santa Brígida, en el siglo XIV, sobre las futuras misiones de España, tanto porque se cumplió ya la primera parte de aquellas predicciones, desde siglo y medio después que fueron escritas, como porque la Iglesia, en el Breviario, las mira con extraordinario respeto, al asegurar que &lt;i&gt;«le fueron revelados por Dios muchos arcanos».&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;Breviario Romano,&lt;/i&gt; 8 de octubre.) &lt;br /&gt;La santa princesa sueca escribió en la primera mitad del siglo XIV sus famosas revelaciones, entre las cuales hay una, en que anuncia los sucesos principales que han de ocurrir antes de la venida del Anticristo y del fin del mundo. Comienza por anunciar que se convertirán al cristianismo algunas naciones desconocidas, lo cual se verificó siglo y medio más tarde con el descubrimiento y conversión del nuevo mundo: &lt;br /&gt;«&lt;i&gt;...Antes que venga el Anticristo&lt;/i&gt; –dice– &lt;i&gt;se abrirán las puertas de la fe a algunas naciones, en las cuales se cumplirán las palabras de la Escritura:&lt;/i&gt; 'Un pueblo que no sabe me glorificará, y los desiertos serán edificados para mí.'» &lt;br /&gt;La época que ha de seguir a la del descubrimiento del Nuevo Mundo, la describe de este modo: &lt;br /&gt;«&lt;i&gt;Después serán muchos los cristianos amadores de herejías y los inicuos perseguidores del clero, y los enemigos de la justicia.&lt;/i&gt;» &lt;br /&gt;Tenemos aquí tres rasgos que retratan la historia religiosa del mundo, desde el descubrimiento de América hasta hoy: l.º, la aparición de &lt;i&gt;numerosas herejías&lt;/i&gt; entre los cristianos; lo cual se verificó veinticinco años después del descubrimiento de América, cuando en 1517 se rebeló contra el Papa el monje alemán [393] Fray Martín Lutero, y, tras él, fueron apareciendo innumerables sectas de calvinistas, zuinglianos, anabaptistas, anglicanos, puritanos, socinianos, &amp;amp;c.; 2.º, el &lt;i&gt;anticlericalismo,&lt;/i&gt; que sobre todo desde el siglo XVIII prevaleció en los gobiernos de las naciones católicas, multiplicándose en ellas las expulsiones de religiosos, desamortizaciones, despojos y atropellos de todas clases, llevados a cabo por los inicuos perseguidores del clero, y principalmente por los masones; 3.º, la lucha de clases, exacerbada por los enemigos de la justicia social, abusando los unos de su capital y los otros de su trabajo y su número. Este tercer período lo estamos recorriendo actualmente en casi todas las naciones del mundo, aunque en ninguna de ellas reviste un carácter más injusto y trágico que en Rusia, donde clases enteras de la sociedad han sido esclavizadas y despojadas de sus derechos más elementales. &lt;br /&gt;A continuación describe la Santa lo que sucederá después de la época de la &lt;i&gt;injusticia,&lt;/i&gt; y dice: &lt;br /&gt;«&lt;i&gt;Finalmente, vendrá el más criminal de los hombres, el cual, unido con los judíos, combatirá contra todo el mundo, y hará todo esfuerzo para borrar el nombre de los cristianos. Muchísimos serán muertos.&lt;/i&gt;» &lt;br /&gt;Una pequeña muestra de lo que ha de ser esta persecución la tenemos en lo que están haciendo los judíos en Rusia, con su guerra nunca vista contra el cristianismo y sus ocho millones de socios activos para la propaganda del ateísmo, primera etapa destructiva, según sus dirigentes, para construir en la segunda etapa, sobre las ruinas de todas las religiones, el monopolio del judaísmo. &lt;br /&gt;Pero, en esta terrible crisis, aparecerá, como en las demás grandes crisis de la Iglesia, el brazo de Santiago y de su pueblo, para defender a la Cristiandad, según lo dice a continuación la Vidente sueca: &lt;br /&gt;«&lt;i&gt;Tendrá fin aquella funestísima guerra, cuando sea proclamado Emperador un hombre engendrado de la estirpe de España. Este vencerá maravillosamente, con el signo de la Cruz, y será el que ha de destruir la secta de Mahoma y restituirá el templo de Santa Sofía.&lt;/i&gt;» (Véanse las palabras de Santa Brígida, en la obra &lt;i&gt;L'odierna guerra,&lt;/i&gt; de Ciuffa, págs. 181 y 184, ed. Roma. Tipografía Pontificia, nell'Istituto Pío IX, 1916.) &lt;br /&gt;Según esta predicción, abonada por el cumplimiento de lo [394] sucedido hasta hoy, y por la respetable autoridad de su origen, tenemos que España y su &lt;i&gt;estirpe,&lt;/i&gt; es decir, toda la &lt;i&gt;Hispanidad,&lt;/i&gt; debe cumplir todavía dos brillantes misiones en la Cristiandad, para salvar a la Humanidad en su más terrible crisis: &lt;br /&gt;1.º Debe derrotar al Anticristo y a toda su corte de judíos, con el signo de la Cruz. &lt;br /&gt;(Bien podría ser la Cruz Roja flordelisada de Santiago, que ha sido suprimida por la actual República Española, juntamente con la Orden Militar que la ostentaba, cargada de glorias y recuerdos, y que nosotros, en desagravio, hemos colocado al frente de esté opúsculo, asociada con la Cruz Blanca de Covadonga, llamada también de la Victoria y de la Reconquista, porque lo que ahora esperamos de Santiago es especialmente «reconquista» y «victoria» contra los opresores de la Iglesia Española.) &lt;br /&gt;2.º Debe España completar la obra iniciada en Covadonga, Las Navas, Granada y Lepanto, destruyendo completamente la secta de Mahoma y restituyendo al culto católico la catedral de Santa Sofía, en Constantinopla. &lt;br /&gt;¡Qué hermoso ideal para enardecer el entusiasmo de las juventudes españolas e hispánicas, fraternalmente unidas bajo el signo de Santiago! &lt;br /&gt;&lt;div class="ig"&gt;Confirmación de las grandiosas&lt;br /&gt;misiones futuras de España y de la Hispanidad &lt;/div&gt;Coincide con lo que predijo en el siglo XIV la Vidente de Suecia, lo que escribió en su libro de &lt;i&gt;Memorias,&lt;/i&gt; el año 1606 otro vidente y taumaturgo, residente entonces en Mallorca, San Alonso Rodríguez. &lt;br /&gt;Escribe este gran Santo, en el lugar citado, que uno de los días de aquel año caminaba muy triste por las costas de Mallorca, pensando en las dolorosas noticias que había recibido de Africa, sobre los sufrimientos de unos religiosos que habían sido cautivados por los moros, y de repente «&lt;i&gt;sin darse cato de tal cosa&lt;/i&gt; –dice, según su costumbre, en tercera persona– &lt;i&gt;vio a deshora una gran armada en los mares de Mallorca. Iba Jesús en la vanguardia, María en la retaguardia, muchos Angeles entre los soldados. La mandaba el Rey en su propia persona, con una gran ejército que había de conquistar toda la Morisma, y sujetarla, y ella&lt;/i&gt; [395] &lt;i&gt;se convertiría con gran facilidad a la fe de Cristo Nuestro Señor.&lt;/i&gt;» &lt;br /&gt;Y añade: «&lt;i&gt;La victoria será tan grande cual, por ventura, rey cristiano haya tenido jamás, y resultará gran gloria de Dios y bien de las almas.&lt;/i&gt;» (&lt;i&gt;Memorias de San Alonso Rodríguez,&lt;/i&gt; año 1606.) &lt;br /&gt;&lt;div class="ig"&gt;Si queremos apresurar la hora del triunfo de España&lt;br /&gt;y de la Hispanidad, imitemos las virtudes de Santiago &lt;/div&gt;Todos los Apóstoles murieron de muerte violenta, excepto San Juan. Pero el primero que regó con su sangre el Evangelio que predicaba, y el único cuyo martirio se narra en la Sagrada Escritura, fue el Apóstol Santiago. &lt;br /&gt;Consta también, por la misma Sagrada Escritura, el género de muerte que le dieron: le degollaron &lt;i&gt;«con espada»&lt;/i&gt;. &lt;br /&gt;Es la muerte más apropiada para un carácter tan caballeresco como el de Santiago. &lt;br /&gt;En recuerdo de esta muerte, la Cruz de Santiago termina en una &lt;i&gt;espada&lt;/i&gt;. &lt;br /&gt;Y no sólo por esto, sino también porque, en varias batallas contra los invasores infieles, apareció Santiago confortando a los guerreros cristianos y hasta peleando a su lado, con su caballo y su espada. &lt;br /&gt;Así lo dice el himno del Breviario Romano, en el oficio propio de España: &lt;i&gt;«Cuando por todas partes nos apretaban las guerras, fuiste visto Tú, en medio de la batalla, abatiendo brioso a los desaforados moros, con tu corcel y con tu espada.»&lt;/i&gt; (Oficio del 25 de julio.) &lt;br /&gt;Santiago fue el patrón y modelo de los esforzados caballeros de la Cruz, en los heroicos siglos de la Edad Media. El rey caballero San Luis, al morir lejos de Francia, en su tienda de campaña, bajo los muros enemigos de Túnez, en la octava Cruzada, balbuceaba agonizante la oración de la misa de Santiago: &lt;i&gt;«Sed, Señor, para vuestro pueblo, santificador y custodio; a fin de que fortificado con el auxilio de vuestro Apóstol Santiago, os agrade con su conducta y os sirva con tranquilo corazón.»&lt;/i&gt; (Guéranger, &lt;i&gt;L'année, liturgique,&lt;/i&gt; XXV, juillet.) &lt;br /&gt;Y en efecto, los rasgos morales del carácter de Santiago son [396] los de un caballero andante de Cristo. Por eso la Cruz de Santiago, además de la espada en que termina, tiene tres flores de lis, que son los símbolos heráldicos del &lt;i&gt;honor sin mancha&lt;/i&gt; que profesaban los caballeros. &lt;br /&gt;Y hasta, si creemos a Alfonso el Sabio, en su &lt;i&gt;Primera Crónica General,&lt;/i&gt; el mismo Santiago se mostró defensor de su título de caballero de Cristo. &lt;br /&gt;Cuenta el Rey Sabio que, en el siglo XI, reinando Fernando el Magno, fue en peregrinación a Santiago de Compostela el Obispo griego Estiano, y que, al oír que Santiago &lt;i&gt;«parescíe como cavallero en las lides a los cristianos»,&lt;/i&gt; les dijo con enojo y porfía: &lt;i&gt;«Amigos, non le llamedes cavallero, mas pescador»&lt;/i&gt;. &lt;br /&gt;Pero el Santo se encargó de desengañarle; porque aquella misma noche se le apareció Santiago &lt;i&gt;«a guisa de cavallero muy bien garnido de todas armas claras et fermosas»&lt;/i&gt; y le dijo: &lt;i&gt;«Estiano, tú tienes por escarnio, porque los romeros me llaman cavallero, et dizes que non lo so; ...nunqua iamás dubdes que yo non so cavallero de Cristo et ayudador de los cristianos contra los moros»&lt;/i&gt;. &lt;br /&gt;En confirmación de ello, le dijo que al día siguiente a las nueve de la mañana, entregaría la ciudad de Coimbra al rey Fernando, que la tenía cercada hacía mucho tiempo. A la mañana siguiente comunicó el Obispo al pueblo, en la Catedral, que Santiago le había anunciado para aquel día la toma de Coimbra; y, en efecto, días más tarde llegó a la ciudad del Apóstol la noticia de la victoria, que tuvo lugar el mismo día y hora que había anunciado el Obispo. (&lt;i&gt;Primera Crónica General,&lt;/i&gt; cap. 807.) &lt;br /&gt;&lt;div class="ig"&gt;Santiago, ferviente devoto de la Virgen María &lt;/div&gt;Los dos hijos del Zebedeo y de María Salomé se distinguieron por su amor a su augusta tía la Virgen Santísima, que había sido encomendada por Jesucristo, desde la Cruz, a los cuidados filiales del hermano menor de Santiago, en cuya casa tuvo desde entonces su residencia la Madre de Dios. &lt;br /&gt;Antes de que partiera Santiago para su audaz y remota expedición a España, refiere la tradición que se despidió de la Santísima Virgen (si es que no fue ella la inspiradora del viaje), y le [397] prometió visitarle en aquella ciudad de España en que iluminase a mayor número de fieles con la luz del Evangelio. &lt;br /&gt;En efecto, la Santísima Virgen vino un día maravillosamente en carne mortal a Zaragoza, visitó al Apóstol, le entregó una columna de mármol, que simbolizaba la firmeza de la fe sembrada por él en la Península Ibérica, le pidió que levantará allí una capilla donde ella fuese invocada (la primera que se erigió en el mundo, en honor de la que había dicho de sí misma en el «Magnificat»: &lt;i&gt;Me llamarán bienaventurada todas las generaciones&lt;/i&gt;), y le avisó que volviera después a Jerusalén, donde había de tener término su misión. &lt;br /&gt;La Iglesia de España, fundada por el caballeresco sobrino de María Santísima, y honrada por ella, antes de su muerte, con su visita corporal y con el regalo de su Pilar, no podía menos de ser devotísima de la celestial Señora, como en efecto lo ha sido, a través de todos los siglos. &lt;br /&gt;&lt;div class="ig"&gt;Santiago, amigo fidelísimo de San Pedro &lt;/div&gt;Santiago fue llamado por Jesucristo al Apostolado el mismo día y en el mismo sitio que San Pedro. &lt;br /&gt;Jesucristo quiso anudar una amistad especialísima entre San Pedro y Santiago, separándolos de los demás Apóstoles, y llevándolos en su más íntima compañía, junto con San Juan, en las ocasiones más solemnes. &lt;br /&gt;Santiago correspondió a esta amistad recibiendo en su cabeza la cuchillada que iba dirigida al jefe de la Iglesia cristiana, en la intención de Herodes y de los judíos. &lt;br /&gt;San Pedro correspondió a la amistad de Santiago, ordenando de Obispos a los Siete Varones Apostólicos, discípulos de Santiago, y enviándolos a fundar otras tantas Sedes en el Sur de España, donde Santiago no había dejado Obispos. &lt;br /&gt;La Iglesia española, a semejanza de su fundador, ha sido siempre muy adicta a la autoridad del Romano Pontífice, y seguirá siéndolo, por merecer el honor de desempeñar en los momentos críticos el oficio jacobeo de &lt;i&gt;brazo derecho&lt;/i&gt; de San Pedro. [398] &lt;br /&gt;&lt;div class="ig"&gt;Santiago sabe cambiar su armamento según las necesidades de la época &lt;/div&gt;Nota muy bien Dom Guéranger, en el lugar antes citado, que Santiago, después de su temprana muerte, continuó su Apostolado en el mundo, por medio de la Iglesia española, y que, en cada época, adoptó las armas y los medios que reclamaban las circunstancias. &lt;br /&gt;Hubo una época en que no se podía defender a la Iglesia eficazmente con predicaciones, ni libros, ni discusiones; porque los mahometanos, por mandato de su ley, rechazaban toda discusión. Y entonces Santiago apoyaba a los guerreros de la Cruz, apareciendo entre ellos, como un rayo, tremolando con una mano su estandarte blanco adornado con la Cruz Roja, y blandiendo con la otra su espada reluciente. &lt;br /&gt;Pero, &lt;i&gt;«cuando los Reyes Católicos arrojaron al otro lado de los mares a la turba infiel que nunca debió pasarlos&lt;/i&gt; –añade Guéranguer– &lt;i&gt;el valiente jefe de los ejércitos de España, se despojó de su brillante armadura, y el terror de los moros se convirtió en mensajero de la fe.&lt;/i&gt; &lt;br /&gt;&lt;i&gt;»Subiendo a su barca de pescador de hombres y rodeándose de las flotas de Cristóbal Colón, de Vasco de Gama o de Albuquerque, los guiará por mares desconocidos, en busca de playas a donde hasta entonces no había sido llevado el nombre del Señor. &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;»Para traer su contribución a los trabajos de los Doce, Santiago acarreará del Occidente, del Oriente, del Mediodía, mundos nuevos que renovarán el estupor de Pedro, a la vista de tales presas.&lt;/i&gt;» &lt;br /&gt;Y aquél, cuyo apostolado, en tiempo del tercer Herodes, pudo creerse tronchado en flor, antes de haber dado sus frutos, podrá repetir aquellas palabras (de San Pablo): &lt;i&gt;«No me creo inferior a los más grandes Apóstoles; porque por la gracia de Dios, he trabajado más que todos ellos.»&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;L'année liturgique,&lt;/i&gt; XXV juillet, págs. 226, 227). &lt;br /&gt;&lt;div class="ig"&gt;Las armas actuales de Santiago y de sus caballeros &lt;/div&gt;Hoy día, los hijos de Santiago, esparcidos por Europa, América, Oceanía y algunos también por las colonias españolas y [399] portuguesas de Africa y Asia, deben imitar a su Apóstol, con las armas que les impone la imperiosa necesidad del momento crítico en que nos encontramos. &lt;br /&gt;Las armas jacobeas de hoy son cuatro: enseñanza catequística; prensa, sobre todo diaria y periódica; cátedra, sobre todo la oficial; y organización obrera. &lt;br /&gt;Los modernos &lt;i&gt;«caballeros de Santiago»,&lt;/i&gt; deben adiestrarse y ejercitarse en el manejo de estas armas, sin descuidar, por supuesto, los demás medios de santificación y defensa que son eternos, y no necesitan cambios, sino reparaciones. &lt;br /&gt;&lt;div class="ig"&gt;Súplica de Dom Guéranguer por España &lt;/div&gt;El sabio escritor francés a quien acabamos de citar, conocía y penetraba, mejor que muchos españoles, el &lt;i&gt;sentido&lt;/i&gt; de la Historia de España y su misión providencial en el mundo. &lt;br /&gt;España ha sido destinada por Dios para proseguir la misión del Hijo del Trueno, proclamando y defendiendo, en gran estilo, &lt;i&gt;como lo hizo en Nicea, en Toledo y en Trento, las verdades católicas fundamentales&lt;/i&gt;; y su mayor desgracia sería la de inutilizarse para esa misión, por el debilitamiento, o como dice gráficamente el mismo escritor, por el &lt;i&gt;achicamiento&lt;/i&gt; de esas grandes verdades en su espíritu público. &lt;br /&gt;Por eso dirige él a Santiago esta súplica, que gustosos reproducimos y repetimos: &lt;br /&gt;&lt;i&gt;«¡Oh Patrón de las Españas! No os olvidéis del ilustre pueblo que os debe a Vos su nobleza espiritual y su prosperidad temporal. Protegedle contra el achicamiento de las verdades que hicieron de él, en sus días de gloria, la sal de la tierra. Haced que piense en la terrible sentencia de Jesucristo, en que se advierte que 'si la sal se vuelve insípida, no vale va para nada sino para ser arrojada y pisada por las gentes'.»&lt;/i&gt; (San Mateo, V, 13.) &lt;br /&gt;¡No! ¡El espíritu de España no ha de tolerar mucho tiempo este &lt;i&gt;achicamiento&lt;/i&gt;! &lt;br /&gt;¡El espíritu de España se erguirá caballeresco y altivo contra el masonismo, laicismo y judaísmo que lo pisotea! [400] &lt;br /&gt;¡El espíritu de España defenderá el &lt;i&gt;tesoro de Santiago&lt;/i&gt; contra los moros modernos que han invadido su herencia sagrada! &lt;br /&gt;Porque Santiago y España tienen que cumplir todavía &lt;i&gt;dos misiones&lt;/i&gt; a cual más gloriosas: &lt;br /&gt;Santiago y España tienen que defender un día a la Iglesia de San Pedro, combatiendo y derrotando al Anticristo y a su corte de judíos; &lt;br /&gt;Santiago y España tienen que cantar un día el Credo de Nicea en la mezquita de Santa Sofía, después de haber rasgado en su pórtico, entre los aplausos de la Morisma bautizada, los falsos mandamientos de Mahoma. &lt;br /&gt;Así sea. &lt;br /&gt;&lt;div class="dn"&gt;&lt;a href="http://www.filosofia.org/ave/001/a216.htm"&gt;Zacarías de Vizcarra&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-6642737225179992660?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/6642737225179992660/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=6642737225179992660' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/6642737225179992660'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/6642737225179992660'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2011/11/el-apostol-santiago-y-el-mundo-hispano.html' title='El apóstol Santiago y el mundo hispano'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-2076325520060177151</id><published>2011-10-30T02:34:00.001+02:00</published><updated>2011-10-30T02:34:00.773+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='navas de tolosa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reconquista'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='1212'/><title type='text'>Las Navas de tolosa</title><content type='html'>&amp;nbsp;A cinco kilómetros de SANTA ELENA, el pueblo mas septentrional de la provincia de Jaén, junto al paso de DESPEÑAPERROS, existe un paraje donde los restos de armas antiguas son tan abundantes que durante siglos han surtido a los labriegos de la comarca del hierro necesario para la fabricación de sus herramientas. Es el campo de batalla de las Navas de Tolosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   El combate ocurrió en el año 1212, pero en realidad, toda la historia comenzó mucho antes. Cuando el califato de Córdoba se descompuso en un mosaico de pequeños estados (los llamados reinos taifas), los reinos cristianos del Norte aprovecharon la oportunidad para ampliar sus fronteras hasta el río Tajo y tomara Toledo. Los débiles reyezuelos de taifas tuvieron que comprar la paz y la protección de los monarcas cristianos pagando crecidos tributos anuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Por aquel tiempo los almorávides, una confederación de tribus bereberes, habían forjado un poderoso imperio que se extendía por lo que hoy es Marruecos, Mauritania, parte de Argelia y cuenca del río Senegal. La creciente presión cristiana no dejaba más alternativa a los cada ves más débiles reyezuelos andalusíes que solicitar ayuda a los almorávides. Pero no se atrevían a dar este paso porque temían que sus rudos correligionarios del desierto se prendaran de las fértiles huertas y populosas ciudades de al-Andalus y se las arrebataran. Finalmente el rey Motamid de Sevilla se atrevió a dar el paso decisivo y firmó un pacto con el sultán almorávide. Prefería, alegó, ejercer de camellero en Africa a ser porquero en Castilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Los almorávides enviaron un ejército que derrotó a los castellanos en Zalaca o Sagrajas (1086). Después ocurrió lo que se temía: barrieron a los reyezuelos de taifas, unificaron al-Andalus y lo incorporaron a su imperio. Como suele ocurrir, los fieros vencedores acabaron siendo conquistados por la superior cultura de los vencidos y los nuevos conquistadores se aficionaron al refinamiento de la sociedad hispanomusulmana, suavizaron sus costumbres y se civilizaron. Es decir, desde la óptica fundamentalista, se corrompieron. Hacia 1140 la fortaleza moral y el militarismo de los almorávides se habían mitigado tanto que su imperio se fraccionó y en al-Andalus volvió a aparecer una generación de pequeños reinos taifas tan débiles como los anteriores. La balanza del poder militar se inclinaba de nuevo hacia los reinos cristianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA AMENAZA ALMOHADE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   La decadencia almorávide favoreció el surgimiento de un grupo beréber en los macizos del Atlas, que se rebeló contra los almorávides y formó una confederación de cábilas regentada por dos asambleas de jeques. Tras los violentos combates, los almohades conquistaron el norte de Africa y pusieron sus ojos en al-Andalus. Sus califas adoptaron el título de Miramamolín (Amir ul-Muslimin) o Príncipe de los Creyentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Al rey Alfonso VII de Castilla no se le ocultaba el paralelismo de la nueva situación con la del período anterior. Por lo tanto se propuso evitar el fortalecimiento de los reinos de taifas o el intervencionismo, ya iniciado, de los almohades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Alfonso VII logró asegurarse los pasos que comunican Andalucía con la Meseta y en una audaz expedición conquistó el puerto de Almería (1147), pero a la postre la empresa resultaba excesiva para las fuerzas de Castilla e incluso para las del propio rey, que al regreso de una de sus expediciones se sintió enfermo y expiró un caluroso día de agosto bajo una encina del puerto de Fresneda, en Sierra Morena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Muerto el rey, toda su obra en Andalucía se desmoronó al instante y sus temores no tardaron en confirmarse. Los almohades atravesaron Sierra Morena y atacaron Castilla: el nuevo rey Alfonso VIII, intentó contenerlos en Alarcos (1195), pero sufrió una tremenda derrota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Después de Alarcos Castilla no tenía nada que oponer a la furia africana. Los almohades asaltaron la plaza fuerte de Calatrava, cuya guarnición pasaron a cuchillo, y alcanzaron en sus correrías hasta las puertas de Toledo y Madrid. La línea del Tajo apenas podía contenerlos. Sin embargo el prolongado esfuerzo de uno y otro bando y los aconteceres de la política interior del imperio almohade aconsejaron pactar. En 1197 Castilla y el Miramamolín concertaron una tregua de diez años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Alfonso VIII tenía, además, problemas con los reinos cristianos de León y Navarra: pactó con el rey de León para tener el flanco cubierto y luego cayó con todo su poder sobra los dominios de Sancho el Fuerte, rey de Navarra, su recalcitrante enemigo, al que obligó a firmar la paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Después de las rencillas y guerras en el período anterior, el primer lustro del siglo XIII trajo laboriosa calma para todas las partes. Desde el desastre de Alarcos, Alfonso VIII solo vivía para preparar la revancha. En 1209, sintiéndose ya suficientemente fuerte, atravesó la frontera para atacar Jaén y Baeza mientras los freires de Calatrava iban contra Andújar. Después de este preludio bélico, los dos bandos preparaban la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Alfonso VIII sólo contaba con la amistad de Aragón y tenía motivos para temer que León y Navarra atacarían su reino por el norte si concentraba su ejercito en el sur. Solamente el Papa podía garantizar la neutralidad de sus enemigos si declaraba Cruzada su guerra contra los almohades, lo que automáticamente obligaría a los otros reinos cristianos a respetar sus fronteras so pena de incurrir en excomunión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   El Papa Inocencio III accedió. En los púlpitos se toda Europa se predicó la nueva Cruzada para mayo de 1212. Los que concurrieran e ella obtendrían plena remisión de los pecados. Además el Papa excomulgaría a cualquiera que pactara con los mahometanos y ordenó a los reyes cristianos que aplazaran sus discordias personales en favor de la magna empresa común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Por la parte almohade los preparativos no eran menos activos. Al-Nasir, el Miramamolín de los almohades, hijo del vencedor de Alarcos y de la esclava cristiana Zahar (flor), salió de Marraquech al frente de un gran ejercito en febrero de 1211. Al-Nasir tenía treinta años. Era, según una crónica árabe, alto, de tez pálida, barba rubia y ojos azules, valeroso, cauto y avaro. No hablaba mucho porque era tartamudo. Se decía que había jurado sobre el Corán conducir a sus tropas hasta Roma y abrevar sus caballos en el Tiber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   El ejercito almohade se dirigió primero a Rabat y de allí a Alcazarquivir. Mientras tanto sus correos recorrían el imperio instando a los gobernadores a preparar lo necesario para la próxima y decisiva Guerra Santa. El ejercito almohade iba creciendo con las tropas que llegaban de su vasto imperio. Su magnitud planteaba problemas de administración y abastecimiento pero Al-Nasir procuraba enmendar lo yerros y estimulaba a sus colaboradores haciendo decapitar a los funcionarios incompetentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Una potente escuadra aguardaba el ejercito en Alcazar Seguer. En mayo, las tropas cruzaron el Estrecho y desembarcaron en Tarifa adonde solícitos funcionarios de al-Andalus acudieron para homenajear al Miramamolín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Pasó un año antes de que los ejércitos se enfrentaran en una acción definitiva. En este tiempo Alfonso VIII hizo una cabalgada por Levante y llegó hasta el mar. Al-Nasir por su parte puso sitio a la plaza fuerte fronteriza de Salvatierra. La fortaleza resistió dos meses de riguroso asedio antes de entregarse. En este tiempo, dice un cronista, las golondrinas que habían anidado en la tienda de Al-Nasir, empollaron y sacaron sus crías a volar. Conquistada la plaza, el Miramamolín regresó a Sevilla e intensificó los preparativos guerreros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Poco después de caída Salvatierra falleció el infante Fernando de Castilla, todavía adolescente. La muerte de su hijo bienamado, que ansiosamente esperaba hacer sus primeras armas contra los almohades, apenó profundamente a Alfonso VIII. El rey buscó alivio a su dolor entregándose a una intensa actividad militar mientras duró el buen tiempo, y en invierno se enfrascó en los aspectos diplomáticos de la Cruzada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LLEGAN LOS CRUZADOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   En la primavera de 1212, los caminos de la Cristiandad se llenaron de cruzados cuya meta era Toledo. Los pobres iban a pie, mendigando por los caminos; los nobles, a caballo, seguidos de sus mesnadas. Entre ellos no sólo concurrían guerreros. También afluían muchedumbres fanatizadas de mujeres, jovenzuelos y personas inútiles para la guerra que acompañarían al ejército expedicionario compartiendo sus privaciones y sometidos a su suerte favorable o adversa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   El primero en llegar fue el caballeroso Pedro II de Aragón, el amigo de Alfonso VIII, que aportaba tres mil caballeros con su correspondiente acompañamiento de peones. ¿Y los reyes de Navarra y de León? De estos no se esperaba que movieran un dedo para auxiliar a Alfonso VIII. Es más, el de Navarra sólo estaba esperando a que acabasen las treguas concertadas con Castilla para atacarla; el de León, por su parte, hizo saber que sólo se uniría a la Cruzada si le eran devueltos ciertos lugares y castillos fronterizos que reclamaba como suyos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   A principios de junio llegaron cruzados de ultrapuertos, es decir los de fuera de la Península, capitaneados por el arzobispo de Narbona. Eran en su mayoría franceses aunque también los había italianos, lombardos y alemanes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   El ejército almohade se puso por fin en movimiento. Subiendo por los antiguos arrecifes romanos y califales que remontan el Guadalquivir llegó a tierras de Jaén y ascendió en busca de los desfiladeros de Sierra Morena. Al-Nasir estaba bien informado sobre la actualidad y calidad de las tropas que se iban reuniendo en Toledo y procedía con cautela. En lugar de atravesar los pasos de Sierra Morena para enfrentarse a su enemigo en Castilla, como hizo su padre cuando lo de Alarcos, decidió mantenerse a la defensiva y dejar que fueran los cristianos los que hiciesen el viaje por la meseta castellana y los desfiladeros del Muradal. Así tendría de su parte dos elementos: el cansancio y desgaste de los cristianos al final de tan dura marcha y un favorable campo de batalla, puesto que os almohades ocuparían posiciones ventajosas y forzarían a los cristianos a aceptar el combate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Mientras tanto, en Toledo, los turbulentos huéspedes llegados de Francia no dejaban de causar problemas. El previsor arzobispo había dispuesto que los cruzados acampasen en terreno amable, entre huertas, a orillas del Tajo, apartados del núcleo de la ciudad; pero los extranjeros, sea porque no estaban tan habituados como los peninsulares a la convivencia y respeto con gente de otras religiones o culturas, o simplemente por impaciencia de la sangre y botín que esperaban conseguir en la Cruzada, asaltaron la judería toledana y la saquearon e incluso asesinaron a una parte de sus moradores, lo que llenó de pesar a Alfonso VIII.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   El 20 de junio, el ejército cristiano partió de Toledo camino del sur. En el cuerpo de vanguardia iban ultramontanos guiados por don Diego López de Haro. A los cuatro días de marcha avistaron la aldea y castillo de Malagón, que era de los moros. Inmediatamente se lanzaron al asalto, arrasaron el lugar e irrumpieron en el castillo que los defensores habían ofrecido entregar a cambio de que se respetaran sus vidas, trato común razonable muy al uso de las contiendas peninsulares. Pero los ultrapuertos, herederos de la tradición intolerante de las Cruzadas, pasaron a cuchillo a casi todos los defensores y refugiados que albergaba la fortaleza. Cumplida la jornada, acamparon allí mismo en espera del grueso del ejército con los reyes de Aragón y Castilla, que llegó al día siguiente, 254 de junio. Ya para entonces se manifestaban los problemas de abastecimiento que eran la plaga de toda expedición importante en aquella época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   En aquella tierra que atravesaban los cristianos, casi despoblada y ayuna de recursos, estas privaciones se acentuaban. Con tales problemas llegaron a las márgenes del Guadiana y buscaron los vados para atravesarlo. En estos lugares de aguas poco profundas los almohades habían esparcido artefactos metálicos de cuatro puntas, los llamados abrojos, que se clavaban en los pies de los peones y caballos inutilizándolos para el combate. Con todo, los cristianos sortearon la vía fluvial que los separaba de Calatrava.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CALATRAVA, LA MANZANA DE LA DISCORDIA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Calatrava era, y aún es en sus ruinas, una importante fortaleza que vigilaba el estratégico paso entre Andalucía y Castilla. En 1158, los templarios que la guardaban se reconocieron incapaces de contener el empuje musulmán y la abandonaron. Entonces un grupo de caballeros y de monjes cistercienses se establecieron en ella y la defendieron de los almohades. Esta fue el origen de la Orden de Calatrava, orden monástico-militar que el Papa aprobó en 1164. Sin embargo, a la muerte de Alfonso VII, el convento-fortaleza fue conquistado por los almohades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   El ejército cruzado acampó cerca de Calatrava y durante tres días sus jefes estudiaron un plan de ataque. Todos estaban de acuerdo en que no era prudente dejar a sus espaldas una plaza tan importante y buen abastecida que, además, estaba defendida por el andalusí Abu Qadis, experto guerrero de la frontera. Por lo tanto debían tomar el castillo. El día 30 de junio lo atacaron violentamente y lograron conquistar su parte más accesible. Los defensores parlamentaron y Alfonso VIII les concedió franquicia para retirarse salvando sus vidas y algunos bienes. Este acuerdo indignó a los cruzados extranjeros que ya contaban con repetir la degollina de Malagón. Por otra parte, venían muy quejosos de las calores excesivas del mes de junio, de las arideces de la meseta y de las privaciones que desde hacía unos días venía sufriendo el ejército cristiano, a todo lo cual estaban más acostumbrados los peninsulares. Por estas causas, el 30 de junio, la mayoría de los extranjeros se retiraron de la Cruzada y regresaron a sus países de origen. Los más exaltados pretendían tomar Toledo, la capital desguarnecida de Castilla, para vengarse de Alfonso VIII, pero finalmente se conformaron con ir saqueando las juderías de las poblaciones por donde pasaban. Otros se dirigieron a Santiago de Compostela para ganar la peregrinación y no hacer el viaje en balde; todos, en fin, se perdieron por los caminos del Pirineo tal como habían aparecido. Un historiador calcula que la deserción de los ultramontanos redujo al ejército cristiano en un tercio de sus efectivos. La perdida mas grave no fue, sin embargo, el número, sino la calidad, pues muchos de ellos eran veteranos de guerra y soldados profesionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   En Calatrava, ya recuperada para su Orden, descansaron los ejércitos de Castilla y Aragón y se repusieron de hambres pasadas, pues habían encontrado la fortaleza bien avituallada. Allí se les unieron doscientos caballeros navarros al mando de Sancho el Fuerte, que había decidido deponer temporalmente su rencor y enemistad con el castellano para participar en la Cruzada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   A dos jornadas de camino estaba Alarcos, a pocos kilómetros de la actual Ciudad Real. Muchos recuerdos tristes debieron de acudir a la memoria de Alfonso VIII a la vista de aquellos campos yermos. En ellos los almohades habían machacado literalmente a su flamante ejército diecisiete años atrás. Durante todo este tiempo el fantasma de Alarcos había perseguido al rey castellano, había mediatizado sus actos y había alimentado su sed de venganza. Otro responsable de Alarcos compartía los sentimientos de Alfonso VIII y volvía a contemplar con él, después de tantos años, el escenario de su desdicha: don Diego López de Haro, el belicoso señor de Vizcaya al que muchos hacían responsable de aquella infamante derrota. Después del abandono de los ultramontanos ninguno de los dos personajes estaría completamente seguro de no estar encaminándose a otro Alarcos de dimensiones aún mayores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Los días 7, 8, 9 de julio los cruzados acamparon a la vista de Salvatierra, otro antiguo castillo cristiano en poder de los musulmanes. Allí pasaron revista a sus efectivos y se prepararon para la batalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Mientras tanto llegaban informes del ejército almohade. Al-Nasir esperaba a los cristianos a pocos kilómetros de allí, al otro lado de las gargantas del Muradal, donde había montado sus campamentos en estratégicas posiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   El grueso del ejército almohade se había asentado frente al desfiladero de la Losa, garganta rocosa tan áspera y difícil que "mil hombres podrían defenderla de cuantos pueblan la tierra". El ejército cristiano había de recorrer forzosamente este camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   El día 11, los cristianos acamparon en las Fresnedas. Don Diego López de Haro envío a su hijo don Lope con un destacamento a las alturas del puerto del Muradal, hoy Despeñaperros, para que reconociese el terreno y ocupase la pequeña meseta que allí existe. Los expedicionarios ganaron rápidamente las alturas y avistaron el castillo de Ferral, adelantado de Sierra Morena, donde se había instalado la avanzada almohade que vigilaba el desfiladero de la Losa. En cuanto descubrieron a los cristianos, los almohades salieron a hostigarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Al día siguiente, 12 de julio llegó el ejército cristiano al pie de Sierra Morena y nuevas tropas reforzaron a la vanguardia instalada en la meseta del Muradal. Al amanecer del día 13, el resto del ejército se les unió y acampó en la llanada. Los vigilantes almohades abandonaron prudentemente el castillo del Ferral y se replegaron hacia el sur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Los dos ejércitos estaban separados solamente por el desfiladero de la Losa fuertemente custodiado por los almohades. La situación de los cristianos era delicado. Sus enemigos podrían hacer, son dificultad, una carnicería de cualquier ejército que se aventurase por aquellas angosturas. Por otra parte, el paraje donde habían acampado los cruzados era áspero e inhóspito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Quizá lo más sensato fuera abandonarlo lo antes posible y bajar de nuevo al llano porque, además, los víveres escaseaban nuevamente. Avanzar hacia el ejército almohade a través de la mortal ratonera de la Losa era suicida. Hubo consejo de reyes y señores. Los más prudentes proponían desandar lo andado, descender al pie de la sierra y buscar otro paso que atravesara las montañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Pero Alfonso VIII temía que esta retirada acabara por agotar y desmoralizar a sus huestes. Por otra parte, lo más probable era que los almohades guardaran igualmente todos los pasos de la comarca. No había alternativa. Tratarían de forzar el desfiladero de la Losa yendo en línea hacia el enemigo. La perspectiva de repetir lo de Alarcos debió de amargar aquel día a muchos veteranos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL PASTOR DE LAS NAVAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Los cristianos necesitaban un milagro y el milagro ocurrió. Al menos eso sostiene la tradición. Ante Alfonso VIII se presentó un pastor que decía conocer un paso seguro que los almohades no vigilaban. Nada se perdía con probar. Don Diego López de Haro y un destacamento de exploradores acompañaron al rústico que los llevó primero hacia el oeste y luego hacia el sur, a través de los actuales parajes del Puerto del Rey y Salto del Fraile. Así fueron a salir, esquivando los relieves más comprometidos de aquellas montañas, a la explanada de la Mesa del Rey, donde se establecieron. Don Diego López de Haro comunicó al rey que el paso del pastor era perfecto, justamente lo que necesitaban. En cuanto amaneció el día siguiente, el grueso del ejército levantó el campamento y fue a acampar en la Mesa del Rey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Por fin se encontraban los dos inmensos ejércitos frente a frente sin obstáculo natural que los separase. Perdida su ventaja inicial, Al-Nasir decidió plantear la batalla lo antes posible para evitar que los cansados cristianos y sus caballos se repusieran de las fatigas de la caminata. Formó pues a su ejército en orden de combate, se situó favorablemente sobre el terreno y envió columnas de caballería y arqueros para que hostigaran a los cristianos en sus posiciones. Pero los reyes cristianos no mordieron el anzuelo y la actividad bélica de la jornada se redujo a pequeñas escaramuzas sin importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Al día siguiente, domingo, 15 de Julio los almohades amanecieron formados en orden de combate y se mantuvieron de esta guisa hasta mediodía, pero los cristianos eludieron nuevamente el encuentro y se contentaron con escaramuzar. Los adalides de uno y otro bando analizaban la fuerza y disposición del adversario y tomaban las medidas oportunas para asegurarse la mejor fortuna en la batalla campal que se avecinaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LOS EJÉRCITOS ENFRENTADOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Pocos conseguirían conciliar el sueño en los campamentos de las Navas la noche del día 15 de Julio de 1212. Unos y otros contemplarían el parpadeo de las luces del campamento enemigo mientras esperaban impacientes la amanecida del día decisivo. Todavía era de noche cuando en el campamento cristiano circuló la orden de prepararse para el combate. Pasaron los clérigos administrando la absolución a los cruzados que aprestaban arreos y armas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Cuando clareo el día ya se habían desplegado las fuerzas. En el campo cristiano tres cuerpos de ejército dispuestos en línea ocupaban la llanura. El central estaba formado por las tropas de Castilla; a su izquierda, las de Aragón con Pedro II al frente y a la derecha los navarros de Sancho el Fuerte. Las dos alas habían sido forzadas con tropas de varios concejos castellanos. Cada uno de estos cuerpos estaba a su vez dividido en tres líneas ordenadas en profundidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   La vanguardia del cuerpo central, que sería el eje de la lucha, iba mandada por el veterano don Diego López de Haro. En la segunda línea se ordenaban los caballeros templarios, al mando del Maestre de la Orden, Gómez Ramírez; los caballeros hospitalarios, los de Uclés y los de Calatrava.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   En la retaguardia iba Alfonso VIII acompañado por el arzobispo de Toledo y otra media docena de obispos castellanos y aragoneses y probablemente también por el arzobispo de Narbona. Los nobles caballeros y freires de las órdenes militares eran guerreros profesionales y se hacían acompañar de peones y servidores igualmente experimentados, pero a las tropas de los concejos, aportadas por las ciudades castellanas, les faltaba experiencia guerrera y entrenamiento. Por eso se había dispuesto que combatieran mezcladas con las tropas profesionales. De este modo la calidad sería más homogénea y la infantería y la caballería se prestarían mutuo apoyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   El ejército almohade presentaba también tres cuerpos: en el primero un núcleo de tropas ligeras; en el segundo, el heterogéneo conjunto del ejército integrado por voluntarios de todo el dilatado imperio, incluyendo a los contingentes de al-Andalus; en la retaguardia, los almohades propiamente dichos ocupando la ladera del cerro de los Olivares en cuya cima Al-Nasir había plantado su emblemática tienda roja, en el centro de una fortificación de campaña construida por una amplia empalizada de troncos unidos y reforzados por cadenas. Este ingenio desempeñaba el papel de las alambradas en la guerra moderna. Defendía la empalizada una nutrida guardia de voluntarios armados de picas, arcos y hondas. Es de notar que muchos de éstos estaban atados por los muslos y enterrados hasta las rodillas. Al-Nasir, sentado sobre su escudo a la puerta de la tienda, leía el Corán e impetraba la protección de Alá en el apurado trance de aquella batalla decisiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UNA INFINITA MUCHEDUMBRE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   ¿Cuantos combatientes se enfrentaron en las Navas de Tolosa? Los cronistas árabes hablan de seiscientos mil combatientes musulmanes y de una innumerable muchedumbre de cristianos. Los cristianos se refieren a casi doscientos mil jinetes musulmanes y la consabida infinita muchedumbre de peones. Modernos estudiosos de la batalla cifran los efectivos almohades entre 100000 y 150000 combatientes (probablemente el primer número se más exacto que el segundo) y los cristianos entre 60000 y 80000. Incluso admitiendo las cifras más modestas, hemos de reconocer que el choque debió ser de los más espectaculares y sangrientos de la historia medieval.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   En general puede decirse que los cristianos estaban mejor armados que los musulmanes, especialmente en lo tocante a armamento defensivo: escudos, cotas de malla y yelmos de metal o cuero. El ofensivo abarcaba una amplia panoplia: lanza, espada, cuchillo, maza o hacha, alabarda, arco y honda. Por la parte almohade el armamento defensivo se limitaba prácticamente al escudo. Sus peones iban provistos de lanzas y espadas, azagayas, arcos y hondas. El predominio de las armas arrojadizas en el campo musulmán se refleja en las enormes reservas de flechas y venablos que cayeron en manos de los cristianos. El arzobispo de Narbona calculó que dos mil acémilas no serían suficientes para transportar las cajas de flechas encontradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   La táctica empleada por los ejércitos almohade y cristiano se basaba en concepciones del arte militar diametralmente opuestas y ambas igualmente eficaces. Por la parte cristiana, Alfonso VIII había tenido mucho tiempo para meditar sobre las enseñanzas de Alarcos. Además conocería las contramedidas que los cruzados habían desarrollado en Siria y Palestina para hacer frente a similares tácticas musulmanas. Frente al formidable bloque de la caballería cristiana que cargaba frontalmente en compacta formación, los musulmanes oponían tropas ligeras capaces de dispersarse ágilmente en todas direcciones, hurtando el blanco a la acometida enemiga, para luego agruparse y desplazándose rápidamente, envolver el enemigo y devolver el golpe en sus puntos vulnerables, la retaguardia y los flancos. Algo parecido ocurrió en Alarcos: los almohades desorganizaron las tropas de los concejos que formaban las alas del ejército castellano y rodearon al núcleo de la caballería atacándolo por los lados. Por eso, en las Navas, Alfonso VIII dispuso que los concejos combatieran mezclados con guerreros profesionales, freires o caballeros. Además reforzó convenientemente los bordes exteriores de las alas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   El plan de combate de los reyes cristianos debía algo a la experiencia ajena, a los cruzados de Siria. Después del encuentro de Doriela, que enfrentó por vez primera en batalla campal a cruzados y turcos en 1097, los cristianos desarrollaron nuevas tácticas para evitar que las ligeras y ágiles tropas musulmanas los cercaran. Bohemundo, el gran táctico cristiano, ideó proteger los flancos del ejército con obstáculos naturales, conservar la formación cerrada para evitar el desmoronamiento de las líneas y sobre todo, mantener un cuerpo de reserva con el que atacar al enemigo cuando intentara cercar al cuerpo principal. En Palestina, la reserva era mandada por Bohemundo personalmente. En las Navas de Tolosa vemos a Alfonso VIII al frente del cuerpo de retaguardia. De la oportuna intervención de esta reserva, ni demasiado pronto ni demasiado tarde, dependía el resultado de la batalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL EJERCITO DE AL-NASIR&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   El dispositivo almohade no era menos formidable que el cristiano. Tropas de las más variadas procedencias, representantes de cada cábila y tribu del imperio, habían convivido durante un año y medio y se habían preparado para este encuentro. El plan de batalla almohade era simple, tópico y efectivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Primero sus tropas ligeras desorganizarían y cansarían al enemigo. En la vanguardia pondría sus peores tropas, la muchedumbre de fanáticos voluntarios árabes, bereberes, almohades y andalusíes atraídos por la Guerra Santa, los que aspiraban a ganar el Paraíso. Mientras los cristianos se cebaban en esta carne se cañón y la perseguían hasta posiciones desventajosas, los hábiles arqueros de Al-Nasir sembrarían la muerte en las líneas castellanas. Cuando el enemigo estuviera cansado y en terreno desventajoso, entrarían en combate los almohades para dar el golpe de gracia. Si alguna carga de los cruzados llegaba hasta el cuerpo de zaga o retaguardia almohade, las formidables defensas de su palenque y la guardia bastarían para detenerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Los componentes de la guardia del palenque no eran, como sostiene la tradición historiográfica cristiana, desgraciados esclavos negros encadenados unos con otros para evitar su huida y obligados a combatir hasta la muerte. Más probablemente se trataba de fanáticos voluntarios, los llamados imesebelen (desposados) los que, ligados por un juramento, ofrecían sus vidas en defensa del Islam y se hacían atar por las rodillas para asegurarse de que se sacrificarían llegado el caso. La de los imesebelen es una institución que ha perdurado hasta nuestros días. Escribe Huici: "Los franceses han sido muchas veces testigos de su valor en las campañas argelinas. En 1854 dos columnas francesas penetraron en la Gran Cabilia y encontraron soldados desnudos hasta la cintura, vestidos tan sólo con un calzón corto y atados unos a otros por las rodillas para no huir: eran los imesebelen a quienes había que rematar a bayonetazos sin conseguir que se rindiesen"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Una fuente árabe sostiene que en las Navas combatieron diez mil arqueros Agzaz. Esta tribu de arqueros turcos había llegado al imperio almohade, vía Egipto, unos veinticinco años atrás. El padre de Al-Nasir, el vencedor de Alarcos, uno de los más expertos generales de su tiempo, los incorporó a su ejército y los pagaba espléndidamente. El secreto de los arqueros turcos radicaba en sus arcos especialmente potentes y en la táctica que empleaban. Podían disparar con el caballo a todo galope y en cualquier dirección. Fueron, en Siria y Palestina, la pesadilla de los cruzados hasta que estos desarrollaron tácticas capaces de contrarrestar sus ataques. Es evidente que los servicios de información de ambos ejércitos funcionaban a la perfección y que cada bando conocía de antemano los efectivos del contrario y el uso que probablemente haría de ellos. Los dos estados mayores tomaron las contramedidas oportunas, aunque el cristiano se probó más acertado al adoptar las tácticas avaladas por los cruzados en Oriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;COMIENZA LA BATALLA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Cuando amaneció, los dos ejércitos estaban formados frente a frente a una cierta distancia. En la vanguardia del cristiano, capitaneando sus tropas de choque, don Diego López de Haro escuchaba esta advertencia de labios de su hijo: "Padre, que lo hagáis de modo que no me llamen hijo de traidor y que recuperéis la honra perdida en Alarcos". A lo que el viejo guerrero respondió: "Os llamaran hijo de puta, pero no hijo de traidor". (Lo decía don Diego porque su esposa era de costumbres libres y lo había abandonado.) Don Lope prometió a su padre: "Seréis guardado por mi como nunca lo fue padre de hijo, y en el nombre de Dios entremos en batalla cuando queráis".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   La caballería cristiana capitaneada por don Diego cargó por la pendiente de la Mesa del Rey abajo al encuentro enemigo. El terreno era difícil, cubierto de monte bajo, arbolado y tajado por un barranco. Al choque, las avanzadas musulmanas se deshicieron y dispersaron como si huyeran, sin dejar ni un muerto en el campo, y los cristianos prosiguieron su galopada en busca del blanco firme que se ofrecía en los altozanos contiguos, donde estaba apostada una muchedumbre. Allí se produjeron los primeros choques pero los atacantes atravesaron esta segunda línea sin mayor dificultad y todavía les quedó impulso para arremeter contra el grueso del ejército almohade.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   El terreno favorecía a los musulmanes, que estaban en alto. Los cristianos llegaban a ellos cansados por la cabalgata y desorganizados por los previos encuentros. Por otra parte, las tropas que los esperaban eran de mejor calidad que las de vanguardia. No sólo rechazaron el ataque fácilmente sino que contraatacaron pendiente abajo con gran grita y ruido de los tambores de la zaga y obligaron a los cristianos a ceder terreno. Las tropas de los concejos comenzaron a desmayar, la situación no podía sostenerse ni siquiera con los refuerzos que llegaban de la segunda línea de los cruzados. Fatalmente la vanguardia cristiana se había desorganizado y desmoronado ante el empuje almohade.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Hasta este punto rodo parecía desarrollarse con arreglo a la estrategia musulmana. Desde su puesto en la tercera línea, el rey Alfonso VIII contemplaba, entre la polvareda lejana, la retirada de las banderas de sus tropas. Creyó distinguir entre ellas el pendón de don Diego López de Haro y volviéndose al arzobispo de Toledo que a su vera estaba, comentó con disgusto: "Mirad como vuelve la seña de don Diego" Andrés Roca, ciudadano del concejo de Medina del Campo, escuchó lo que el rey decía y le replicó: "Cierto no es aquella la seña de don Diego, mas mirad adelante y veréis vuestra seña y don Diego con la suya. Los que huyen los villanos somos, que los hidalgos no, que aquella que huye la seña es de Madrid". Por menospreciarlos ante el rey con estas palabras, los aludidos asesinarían luego a Andrés Roca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Don Diego y los suyos se mantenían a pie firme sin ceder terreno, pero era evidente que las dos primeras líneas cristianas, asaltadas desde mejores posiciones por los veteranos almohades y penetradas y envueltas por caballería ligera del enemigo, se hallaban en desesperada situación, desorganizadas y al borde del colapso. Además, ofrecían un blanco casi inmóvil a los arqueros y hondero se Al-Nasir. Estaba claro que las fuerzas cristianas en liza no podrían, por si solas, salvar la situación. Alfonso VIII creyó llegado el momento de dirigir la carga decisiva, de cuyo resultado dependía la suerte de la jornada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Según la crónica, el rey dijo al arzobispo de Toledo: "Arzobispo, vos y yo aquí muramos". Y sin más plática cargaron al frente de la tercera línea para socorrer a los que estaban batallando en la ladera del palenque del Miramamolin. Al propio tiempo, sincronizando su movimiento con el del cuerpo central, entraban en combate las reservas de las alas, al mando de los reyes de Aragón y Navarra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA CARGA DE LOS TRES REYES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Tal como se había planteado el encuentro del lado cristiano, esta carga tenía que ser la última y decisiva. De que fuese capaz de perforar todo el dispositivo almohade dependía la suerte final de la batalla. Si era frenada y perdía su conexión hasta verse infiltrada y desorganizada por los elementos ligeros musulmanes, como había ocurrido con los destacamentos precedentes, era seguro que la nueva derrota dejaría en mantillas al desastre de Alarcos. Los historiadores cristianos rodean la acción de Alfonso VIII de una aureola de heroísmo, como si en el supremo instante su decisión y valentía personal hubiesen salvado una batalla que estaba perdida. En realidad, como estamos viendo, la batalla no estaba decidida sino que iba discurriendo, por uno y otro bando, con arreglo a planes preconcebidos y cuidadosamente ejecutados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Los cruzados jugaban su última carta que era la carga definitiva de cuy éxito todo dependía. A esta oponían los musulmanes la resistencia pasiva pero formidable de una de las fortificaciones de campaña calculadas para sustituir con ventaja la falta de una caballería pesada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   La carga de los tres reyes enfiló su objetivo y cruzó el campo de batalla sin perder cohesión: con su ímpetu inicial apenas mermado llegó al palenque del Miramamolín. De aquel momento supremo y verdaderamente decisivo del combate apenas tenemos noticias fiables. Fuentes tardías sostienen que fue Sancho el Fuerte de Navarra el primero en romper las cadenas y pasar la empalizada, lo que justifica la incorporación de cadenas al escudo de Navarra, pero el caso es que las cadenas y palos ardiendo aparecen en los escudos nobiliarios de muchas casas que podrían blasonar igualmente de la hazaña. Lo más probable es que la empalizada, directamente atacada en toda su extensión, fuese penetrada simultáneamente por vario lugares. Los imesebelen sucumbieron en sus puestos, fieles a su promesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   El degüello dentro de la fortificación del Miramamolín fue terrible. El hacinamiento de defensores y atacantes en este punto y la coincidencia de estar dilucidando la suerte suprema de la batalla, espolearía el desesperado valor de unos y otros. Pero no existía en aquella época ninguna forma humana de detener una carda de caballería pesada cuando se abatía sobre un objetivo fijo y lograba el cuerpo a cuerpo (todavía no se había divulgado en Europa el arco largo galés y las armas de fuego que darán al traste con la caballería en los dos siglos siguientes, como en su momento veremos). En las Navas, los arqueros musulmanes, principal y temible enemigo de los caballeros, principalmente por la vulnerabilidad de sus caballos, no podrían actuar debidamente, cogidos ellos mismos en medio del tumulto. La carnicería en aquella colina fue tal que después de la batalla los caballos apenas podían circular por ella, de tantos cadáveres como había amontonados. El ejército de Al-Nasir se desintegró. En la terrible confusión cada cual buscó su propia salvación en la huida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL ALCANCE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;   Lo que sucedió al enfrentamiento no fue menos terrible que el propio combate. El "alcance" que coronaba la batalla medieval dio comienzo. La caballería cristiana, dispersa en pequeños destacamentos, prosiguió su carrera alanceando y derribando a los fugitivos. La cifra de bajas almohades fue tan crecida porque en el alcance perecieron casi tantos hombres como en el combate propiamente dicho. Perseguidos y perseguidores atravesaron el abandonado campamento almohade y prosiguieron hacia el sur. Los fugitivos intentaban refugiarse en la fortaleza de Vilches, la más cercana al lugar de la batalla. Un cronista tardío escribe: "Hallaban a los moros en las encinas y en los alcornoques y allí les daban muchas lanzadas y así los derribaban".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;  Los jefes cristianos habían prohibido, bajo pena de excomunión, dedicarse al saqueo de los despojos y campamento enemigos antes de que los almohades hubiesen sido completamente exterminados. Esta medida estaba plenamente justificada: sabían por experiencia que algunas batallas que parecían ganadas se comprometían o acababan en franca derrota por causa de la codicia de la soldadesca que , creyendo favorablemente decidido el combate, desatendía la lucha por saquear las tiendas de los vencidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;  Sofocada toda resistencia almohade, los cruzados se precipitaron sobre el bien abastecido campamento enemigo, ya arrasado y en completa confusión, en busca de objetos valiosos, oro, plata, seda y vestidos, además de armas, caballos y vituallas. De todo hallaron en cantidad -- exagera probablemente el cronista-- que, aunque cada uno tomó lo que quiso, dejaron todavía mas de lo que cogieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;  Mientras tanto, el arzobispo de Toledo y los otros obispos y clérigos que acompañaban a la expedición entonaron el Te Deum Laudamus en el mismo campo de batalla, en acción de gracias por la victoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;  Antes de que anocheciera, los cristianos levantaron el campamento de la Mesa del Rey y lo trasladaron al emplazamiento donde había estado el campamento almohade. Luego sepultaron a sus muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;  Nadie contó los cadáveres de sarracenos que quedaron en el campo para pasto de alimañas. Los cronistas cristianos cifran los muertos en unos cien mil, lo que parece exagerado. Por el lado cristiano, hablan de veinticinco o treinta muertos, una cifra absolutamente inaceptable que sólo se explica por el deseo de revestir el encuentro con el carisma de lo milagroso. También aseguran que, a pesar de la espantosa carnicería producida, no se encontraron en el campo manchas de sangre. En cuanto al pastor que mostró a los cristianos un paso alternativo del desfiladero de la Losa, aseguran que era un ángel del cielo o San Isidro labrador en persona (otros dicen que era humano y se llamaba Martín Halaja).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A SANGRE Y FUEGO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;  El ejército cristiano descansó en su nuevo campamento durante dos noches y un día. Durante este tiempo los vencedores alimentaron sus hogueras con lanzas, arcos y flechas almohades recogidos en el campo o en los depósitos capturados. A pesar de ello, sólo se pudieron deshacer de una mínima parte del material disponible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;  El miércoles 18, los cruzados trasladaron el campamento más al sur probablemente porque, con los valores de julio, la putrefacción de los cadáveres se había acelerado y el hedor llegaba a las tiendas. Algunos destacamentos tomaron los cercanos castillos de Vilches, Baños y Tolosa y degollaron a sus defensores y a los fugitivos de la batalla refugiados en ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;  Las noticias de estas matanzas sembraron el terror en la región. Cuando el ejército cristiano llegó a Baeza, tres días después de la batalla, encontró la ciudad despoblada e excepción de algunos ancianos e impedidos que se habían acogido a la mezquita mayor. Los conquistadores incendiaron el templo con cuanto contenía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;  Al día siguiente los cruzados cercaron Ubeda, ciudad populosa y bien defendida pero abarrotada de refugiados. Los cristianos dejaron pasar un día sin atacar, escrupulosos observadores del domingo, y el lunes 23 asaltaron las murallas por varios puntos simultáneamente. El Rey de Aragón consiguió desmoronar una torre minando sus cimientos. Los cruzados irrumpieron por la brecha e invadieron la ciudad. Los musulmanes que pudieron se refugiaron tras una segunda línea defensiva que cercaba el barrio alto de la ciudad y ofrecieron a los cristianos comprar la paz y sus vidas mediante fuerte rescate. Los tres reyes accedieron a cambio del pago de un millón de maravedíes en oro, una enorme suma imposible de reunir por los sitiados. Pero estos desgraciados tenían un problema aún mayor: las dignidades eclesiásticas que formaban parte de la expedición y velaban por el cumplimiento de sus ideales de cruzada hicieron saber que los cánones eclesiásticos prohibían todo trato con infieles. Por lo tanto Ubeda fue destruida y su población degollada después de espigar los que valían para esclavos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;  Con la base del sistema defensivo almohade completamente desmantelada parecía que la conquista del resto de Andalucía era empresa fácil y hacedera. Pero una epidemia de disentería, causada por la falta de higiene y el calor, a la que cabría añadir el agotamiento de la tropa (no sólo de la batalla y los asedios sino también de sus excesos con las moras cautivas), postraron en sus tiendas a gran número de cruzados. Hubo que suspender la expedición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;  Cubiertos de gloria y cargados de botín, los expedicionarios desandaron lo andado y regresaron a Castilla. La conquista de la fértil Andalucía quedaba aplazada para mejor ocasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;  Alfonso VIII, embriagado por la gloria de su señalada victoria y cumplidamente vengado de Alarcos, entró triunfalmente en Toledo y derramó bienes y promesas sobre cuantos habían contribuido a la Cruzada. El rey de León, que no sólo no lo había apoyado sino que, aprovechando la escasa guarnición de la frontera castellana, le había tomado algunos lugares, temía que Alfonso VIII cayera sobre él con su victorioso ejército. Pero Alfonso generoso y magnánimo, no sólo le ofreció la paz sino que renunció a sus derechos sobre los lugares en disputa. A Sancho de Navarra, su enconado enemigo, que había asistido a las Navas, también le entregó los castillos y lugares fronterizos que codiciaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;  La batalla de las Navas de Tolosa maraca un hito en la historia de España: alejó el peligro de una invasión musulmana de los reinos cristianos y contribuyó, aunque no de modo tan decisivo como se pretende, al desmembramiento y ruina del imperio almohade. Además hizo saltar el cerrojo de la puerta de Andalucía y consolidó la frontera castellana en Sierra Morena facilitando las grandes conquistas castellanas en el siglo XIII.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;  Al-Nasir nunca se repuso del desastre de las Navas. Abdicó en su hijo, se encerró en su palacio de Marraquech y se entregó a los placeres y al vino. Murió, quizá envenenado a los dos años escasos de su derrota. Alfonso VIII sólo lo sobrevivió unos meses. Pedro II de Aragón, el rey caballero, pereció al año siguiente en la batalla de Muret, combatiendo a los cruzados que Inocencio III había convocado contra los herejes albigenses (Pedro II estaba auxiliando a su cuñado Raimundo IV de Tolosa), Sancho el Fuerte de Navarra sobrevivió veintidós años a la batalla. Al final de su vida, atacado de alguna especie de neurastenia "a causa de su mucha grossura y de la poca salud que tenía", se recluyó en su palacio de Tudela, donde permaneció encerrado hasta su muerte en 1234.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Eslava Galán&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.promojaen.es/despe%C3%B1aperros/batalla.htm"&gt;Fuente&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-2076325520060177151?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/2076325520060177151/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=2076325520060177151' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/2076325520060177151'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/2076325520060177151'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2011/10/las-navas-de-tolosa.html' title='Las Navas de tolosa'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-8657920850978845141</id><published>2011-10-30T02:34:00.000+02:00</published><updated>2011-10-30T02:34:00.503+01:00</updated><title type='text'>Versión de HO y VCT</title><content type='html'>&lt;i&gt;Lo demandó el honor, y obedecieron. &lt;/i&gt; &lt;br /&gt;&lt;div style="padding-left: 30px;"&gt;&lt;i&gt;Los requirió el deber, y lo acataron. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="padding-left: 30px;"&gt;&lt;i&gt;Con su sangre, la empresa rubricaron&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="padding-left: 30px;"&gt;&lt;i&gt;Con su esfuerzo, la Patria redimieron. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="padding-left: 30px;"&gt;&lt;i&gt;‘¡Fueron grandes,y fuertes,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="padding-left: 30px;"&gt;&lt;i&gt;porque fueron fieles al juramento que empeñaron!&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="padding-left: 30px;"&gt;&lt;i&gt;Por eso, como valientes lucharon. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="padding-left: 30px;"&gt;&lt;i&gt;Por eso, como mártires murieron.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="padding-left: 30px;"&gt;&lt;i&gt;Inmolarse por Dios fue su destino, &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="padding-left: 30px;"&gt;&lt;i&gt;Amar a España su pasión entera&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="padding-left: 30px;"&gt;&lt;i&gt;Servir a su Patria, su vocación y sino&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="padding-left: 30px;"&gt;&lt;i&gt;No pudieron querer otra bandera&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="padding-left: 30px;"&gt;&lt;i&gt;No quisieron andar otro camino&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="padding-left: 30px;"&gt;&lt;i&gt;No supieron morir de otra manera&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-8657920850978845141?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/8657920850978845141/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=8657920850978845141' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/8657920850978845141'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/8657920850978845141'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2011/10/version-de-ho-y-vct.html' title='Versión de HO y VCT'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-2375565080965242418</id><published>2011-10-29T18:39:00.001+02:00</published><updated>2011-10-29T18:39:34.009+02:00</updated><title type='text'>No supieron morir de otra manera</title><content type='html'>&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;center&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;div align="center" style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;Lo demandó el honor y obedecieron,&lt;br /&gt;lo requirió el deber y lo acataron;&lt;br /&gt;con su sangre la empresa rubricaron&lt;br /&gt;con su esfuerzo la Patria redimieron.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center" style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;Fueron grandes y fuertes, porque fueron&lt;br /&gt;fieles al juramento que empeñaron.&lt;br /&gt;Por eso como valientes lucharon,&lt;br /&gt;por eso como mártires murieron.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center" style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;Inmolarse por Dios fue su destino,&lt;br /&gt;salvar a España su pasión eterna,&lt;br /&gt;servir al Rey su vocación y sino.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center" style="color: black;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial; font-size: medium;"&gt;¡No supieron querer a otra Bandera!&lt;br /&gt;¡No supieron andar otro camino!&lt;br /&gt;¡No supieron morir de otra manera!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;center&gt;&lt;h3&gt;&lt;span style="color: red;"&gt; Martín Garrido Hernando (Poeta Carlista Burgalés), voluntario del Tercio de Requetés de Burgos-Sangüesa&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;/center&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/center&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-2375565080965242418?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/2375565080965242418/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=2375565080965242418' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/2375565080965242418'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/2375565080965242418'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2011/10/no-supieron-morir-de-otra-manera.html' title='No supieron morir de otra manera'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-2579071515616783117</id><published>2011-10-29T18:17:00.001+02:00</published><updated>2011-10-29T18:17:54.161+02:00</updated><title type='text'>Oigo, patria, tu aflicción...</title><content type='html'>A los heroes del 2 de mayo&lt;br /&gt;y A la nación española&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Oigo, patria, tu aflicción,&lt;br /&gt;y escucho el triste concierto&lt;br /&gt;que forman,tocando a muerto,&lt;br /&gt;la campana y el cañón.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sobre tu invicto pendón&lt;br /&gt;miro flotantes crespones,&lt;br /&gt;y oigo alzarse a otras regiones&lt;br /&gt;en estrofas funerarias,&lt;br /&gt;de la iglesia a las plegarias,&lt;br /&gt;y del Arte las canciones.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Lloras porque te insultaron&lt;br /&gt;los que su amor te ofrecieron...&lt;br /&gt;¡A ti, a quien siempre temieron&lt;br /&gt;porque tu gloria admiraron:&lt;br /&gt;a ti, por quien se inclinaron&lt;br /&gt;los mundos de zona a zona;&lt;br /&gt;a ti, soberbia matrona,&lt;br /&gt;que libre de extraño yugo,&lt;br /&gt;no has tenido más verdugo&lt;br /&gt;que el peso de tu corona!&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Doquiera la mente mia&lt;br /&gt;sus alas rápidas lleva,&lt;br /&gt;allí un sepulcro se eleva&lt;br /&gt;cantando tu valentía;&lt;br /&gt;desde la cumbre bravía&lt;br /&gt;que el sol indio tornasola&lt;br /&gt;hasta el África, que inmola&lt;br /&gt;sus hijos en torpe guerra,&lt;br /&gt;¡no hay un puñado de tierra&lt;br /&gt;sin una tumba española!&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Tembló el orbe a tus legiones,&lt;br /&gt;y de la espantada esfera&lt;br /&gt;sujetaron la carrera&lt;br /&gt;las garras de tus leones;&lt;br /&gt;nadie humilló tus pendones&lt;br /&gt;ni te arrancó la victoria,&lt;br /&gt;pues de tu gigante gloria&lt;br /&gt;no cabe el rayo fecundo&lt;br /&gt;ni en los ámbitos del mundo&lt;br /&gt;ni en los libros de la Historia.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Siempre en lucha desigual&lt;br /&gt;canta su invista arrogancia&lt;br /&gt;Sagunto, Cádiz, Numancia,&lt;br /&gt;Zaragoza y San Marcial;&lt;br /&gt;en tu seno virginal&lt;br /&gt;no arraigan extraños fueros,&lt;br /&gt;porque indómitos y fieros&lt;br /&gt;saben hacer tus vasallos&lt;br /&gt;frenos para sus caballos&lt;br /&gt;con los cetros extranjeros...&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y hubo en la tierra un hombre&lt;br /&gt;que osó profanar tu manto...&lt;br /&gt;¡Espacio falta a mi canto&lt;br /&gt;para maldecir su nombre...!&lt;br /&gt;Sin que el recuerdo me asombre,&lt;br /&gt;con ansia abriré la historia;&lt;br /&gt;presta luz a mi memoria,&lt;br /&gt;y el mundo y la patria a coro&lt;br /&gt;oirán el himno sonoro&lt;br /&gt;de tus recuerdos de gloria.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Aquel genio de ambición&lt;br /&gt;que, en su delirio profundo,&lt;br /&gt;cantando guerra hizo al mundo&lt;br /&gt;sepulcro de su nación,&lt;br /&gt;hirió al íbero león,&lt;br /&gt;ansiando a España regir,&lt;br /&gt;y no llegó a percibir,&lt;br /&gt;ebrio de orgullo y poder&lt;br /&gt;que no puede esclavo ser&lt;br /&gt;pueblo que sabe morir.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¡Guerra!, clamo ante el altar&lt;br /&gt;el sacerdote con ira;&lt;br /&gt;¡guerra!,repitió la lira&lt;br /&gt;con indómito cantar;&lt;br /&gt;¡guerra! gritó el despertar&lt;br /&gt;el pueblo que al mundo aterra;&lt;br /&gt;y cuando en hispana tierra&lt;br /&gt;pasos extraños se oyeron.,&lt;br /&gt;hasta las tumbas se abrieron&lt;br /&gt;gritando: ¡Venganza y guerra!&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La Virgen con patrio ardor&lt;br /&gt;ansiosa salta del lecho;&lt;br /&gt;el niño bebe en el pecho&lt;br /&gt;odio a muerte al invasor;&lt;br /&gt;la madre mata su amor,&lt;br /&gt;y cuando calmada está,&lt;br /&gt;grita al hijo que se va:&lt;br /&gt;"¡Pues que la patria lo quiere,&lt;br /&gt;lánzate al combate y muere;&lt;br /&gt;tu madre te vegará...!"&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y suenan patrias canciones&lt;br /&gt;cantando santos deberes,&lt;br /&gt;y van roncas las mujeres&lt;br /&gt;empujando los cañones;&lt;br /&gt;al pie de libre pendones&lt;br /&gt;el grito de patria zumba.&lt;br /&gt;Y el rudo cañón retumba,&lt;br /&gt;y el vil invasor se aterra,&lt;br /&gt;y al suelo le falta tierra&lt;br /&gt;para cubrir tanta tumba...&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Mártires de la lealtad,&lt;br /&gt;que del honor al arrullo&lt;br /&gt;fuisteis de la patria orgullo&lt;br /&gt;y honra de la Humanidad.&lt;br /&gt;En la tumba descansad,&lt;br /&gt;que el valiente pueblo íbero&lt;br /&gt;jura con rostro altanero&lt;br /&gt;que, hasta que España sucumba&lt;br /&gt;no pisará vuestra tumba&lt;br /&gt;la planta del extranjero.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Bernardo López García (1840-1870)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-2579071515616783117?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/2579071515616783117/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=2579071515616783117' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/2579071515616783117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/2579071515616783117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2011/10/oigo-patria-tu-afliccion.html' title='Oigo, patria, tu aflicción...'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-2441397172475076264</id><published>2011-10-25T15:40:00.002+02:00</published><updated>2011-10-25T15:40:19.810+02:00</updated><title type='text'>Discursod e Calvo-Sotelo: Extracto del Diario de Sesiones de las Cortes Españolas</title><content type='html'>El Sr. PRESIDENTE: El Sr. Calvo Sotelo tiene la palabra.&lt;br /&gt;El Sr. CALVO SOTELO: Señores diputados, es ésta la cuarta vez que en el transcurso de tres meses me levanto a hablar sobre el problema del orden público.&lt;br /&gt;"Lo hago sin fe y sin ilusión pero en aras de un deber espinoso, para cuyo cumplimiento me siento con autoridad reforzada al percibir de día en día como al propio tiempo que se agrava y extiende esa llaga viva que constituye el desorden público, arraigada en la entraña española, se extiende también el sector de la opinión nacional de que yo puedo considerarme aquí como vocero, a juzgar por las reiteradas expresiones de conformidad con que me honra una y otra vez.&lt;br /&gt;"España vive sobrecogida con esa espantosa úlcera que el señor Gil Robles describía en palabras elocuentes, con estadísticas tan compendiosas como expresivas; España, en esa atmósfera letal, revolcándose todos en las angustias de la incertidumbre, se siente caminar a la deriva, bajo las manos, o en las manos —como queráis decirlo— de unos ministros que son reos de su propia culpa, esclavos, más exactamente dicho, de su propia culpa...&lt;br /&gt;"Vosotros, vuestros partidos o vuestras propagandas insensatas, han provocado el 60 por 100 del problema de desorden público, y de ahí que carezcáis de autoridad. Ese problema está ahí en pie, como el 19 de febrero, es decir, agravado a través de los cuatro meses transcurridos, por las múltiples claudicaciones, fracasos y perversión del sentido de autoridad desde entonces producidos en España entera.&lt;br /&gt;"... España no es esto. Ni esto es España. Aquí hay diputados republicanos elegidos con votos marxistas; diputados marxistas partidarios de la dictadura del proletariado, y apóstoles del comunismo libertario; y ahí y allí hay diputados con votos de gentes pertenecientes a la pequeña burguesía y a las profesiones liberales que a estas horas están arrepentidas de haberse equivocado el 16 de febrero al dar sus votos al camino de perdición por donde os lleva a todos el Frente Popular. (Rumores.)&lt;br /&gt;"La vida de España no está aquí, en esta mixtificación. (Un señor diputado: ¿Dónde está?) Está en la calle, está en el taller, está en todos los sitios donde se insulta, donde se veja, donde se mata, donde se escarnece; y el Parlamento únicamente interesa cuando nosotros traemos la voz auténtica de la opinión...&lt;br /&gt;"... La República, el Estado español, dispone hoy de agentes de la autoridad en número que equivale casi a la mitad de las fuerzas que constituyen el Ejército en tiempo de paz. Porcentaje abrumador, escandaloso casi, no conocido en país alguno normal, si queréis en ningún país democrático europeo. Por consiguiente, no se puede decir que la República, frente a estos problemas del desorden público, haya carecido de los medios precisos para contenerlo.&lt;br /&gt;"¿Cuál es, pues, la causa? La causa es de más hondura, es una causa de fondo, no una causa de forma. La causa es que el problema del desorden público es superior, no ya al Gobierno y al Frente Popular, sino al sistema democrático-parlamentario y a la Constitución del 31...&lt;br /&gt;"... España padece el fetichismo de la turbamulta, que no es el pueblo, sino que es la contrafigura caricaturesca del pueblo. Son muchos los que con énfasis salen por ahí gritando: '¡Somos los más!' Grito de tribu —pienso yo—; porque el de la civilización sólo daría derecho al énfasis cuando se pudiera gritar: '¡Somos los mejores!", y los mejores, casi siempre, son los menos.&lt;br /&gt;"La turbamulta impera en la vida española de una manera sarcástica, en pugna con nuestras supuestas 'soi disant' condiciones democráticas y, desde luego, con los intereses nacionales.&lt;br /&gt;"¿Qué es la turbamulta? La minoría vestida de mayoría. La ley de la democracia es la ley del número absoluto, de la mayoría absoluta, sea equivalente a la ley de la razón o de la justicia, porque, como decía Anatole France, 'una tontería, no por repetida por miles de voces deja de ser tontería'.&lt;br /&gt;"Pero tu ley de la turbamulta es la ley de la minoría disfrazada con el ademán soez, y vociferante y eso es lo que está imperando ahora en España; toda la vida española en estas últimas semanas es un pugilato constante entre la horda y el individuo, entre la cantidad y la calidad, entre la apetencia material y los resortes espirituales, entre la avalancha hostil del número y el impulso selecto de la personificación jerárquica, sea cual fuere la virtud, la herencia, la propiedad, el trabajo, el mando; lo que fuere; la horda contra el individuo.&lt;br /&gt;"Y la horda triunfa porque el Gobierno no puede rebelarse contra ella o no quiere rebelarse contra ella, y la horda no hace nunca la Historia, Sr. Casares Quiroga; la Historia es obra del individuo. La horda destruye o interrumpe la Historia y SS. SS. son víctimas de la horda; por eso SS. SS. no pueden imprimir en España un sello autoritario. (Rumores.)&lt;br /&gt;"Y el más lamentable de los choques (sin aludir ahora al habido entre la turba y el principio espiritual religioso) se ha producido entre la turba y el principio de autoridad, cuya más augusta encarnación es el Ejército. Vaya por delante un concepto en mí arraigado: el de la convicción de que España necesita un Ejército fuerte, por muchos motivos que no voy a desmenuzar... (Un Sr. Diputado: Para destrozar al pueblo, como hacíais.)&lt;br /&gt;"... Sobre el caso me agradaría hacer un levísimo comentario. Cuando se habla por ahí del peligro de militares monarquizantes, yo sonrío un poco, porque no creo —y no me negaréis una cierta autoridad moral para formular este aserto— que exista actualmente en el Ejército español, cualesquiera que sean las ideas políticas individuales, que la Constitución respeta, un solo militar dispuesto a sublevarse en favor de la Monarquía y en contra de la República. Si lo hubiera, sería un loco, lo digo con toda claridad (Rumores), aunque considero que también sería loco el militar que al frente de su destino no estuviera dispuesto a sublevarse en favor de España y en contra de la anarquía..." (Grandes protestas y contraprotestas.)&lt;br /&gt;El Sr. PRESIDENTE: No haga su señoría invitaciones que fuera de aquí pueden ser mal traducidas.&lt;br /&gt;El Sr. CALVO SOTELO: La traducción es libre, Sr. Presidente; la intención es sana y patriótica, y de eso es de lo único que yo respondo...&lt;br /&gt;"... Y puesto que el debate se ha producido sobre desórdenes públicos o sobre el orden público, ¿cómo podría yo omitir un repaso rapidísimo de algunos episodios tristes acaecidos en esta materia y que constituyen un desorden público atentatorio a las esencias del prestigio militar?&lt;br /&gt;"... Un cadete de Toledo tiene un incidente con los vendedores de un semanario rojo: se produce un alboroto: no sé si incluso hay algún disparo; ignoro si parte de algún cadete, de algún oficial, de un elemento militar o civil, no lo sé; pero lo cierto es que se produce un incidente de escasísima importancia. Los elementos de la Casa del Pueblo de Toledo exigen que en término perentorio... (Un Sr. diputado: Falso. —Rumores.) se imponga una sanción colectiva (siguen los rumores) y, en efecto, a las veinticuatro horas siguientes, el curso de la escuela de Gimnasia es suspendido 'ab irato' y se ordena el pasaporte y la salida de Toledo en término de pocas horas a todos los sargentos y oficiales que asisten al mismo, y la Academia de Toledo es trasladada fulminantemente al campamento, donde no había intención de llevarla, puesto que hubo que improvisar menaje, utensilios, colchonetas, etc., y allí siguen. Se ha dado satisfacción así a una exigencia incompatible con el prestigio del uniforme militar, porque si se cometió alguna falta, castíguese a quien la cometió, pero nunca es tolerable que por ello se impongan sanciones a toda una colectividad, a toda una Corporación. (Rumores)&lt;br /&gt;"En Medina del Campo estalla una huelga general; ignoro por qué causa, y para que los soldados del regimiento de Artillería allí de guarnición puedan salir a la compra, consiente, no sé qué jefe —si conociera su nombre lo diría aquí, y no para aplaudirle—, que vayan acompañados, en protección, por guardias rojos (Rumores. Un señor Diputado: No es verdad. Lo sé positivamente. Siguen los rumores.) Es verdad. (Protestas.)&lt;br /&gt;"En Alcalá de Henares (los datos irán, si es preciso, al Diario de Sesiones para ahorrar las molestias de la lectura). (Risas.) Tomadlo a broma; para mí esto en muy serio. (Rumores.) Un día un capitán, al llegar aquí, es objeto de insultos, intentan asaltar su coche, se ve obligado a disparar un tiro para defenderse, y es declarado disponible. (Rumores.)&lt;br /&gt;"Otro día, un capitán, en la plaza municipal de Alcalá, es requerido por unas mujeres para que defienda a un muchacho que está siendo apaleado por una turba de mozalbetes; interviene, se promueve un incidente y el coronel ordena que pase al cuartel, queda allí arrestado y se le declara disponible.&lt;br /&gt;"Otro día (este hecho ocurrió hace poco más de un mes) llega a Alcalá un capitán en bicicleta, el capitán señor Rubio: la turba le sigue, se mete él en su casa: la turba intenta asaltarla y tiene que defenderse: pide auxilio al coronel o al general: se lo niegan, sigue sosteniendo la defensa durante dos o tres horas; tiene que evacuar a la familia por la puerta trasera de la casa donde vive. (Rumores. El señor presidente agita la campanilla reclamando orden.)&lt;br /&gt;"Al día siguiente el general de esa brigada ordena que los oficiales salgan sin uniformes ni armas a la calle, y al otro día, gracias a las gestiones que realizan los elementos de la Casa del Pueblo en los centros ministeriales, se da la urden de que en el término de ocho horas sean desplazados los dos regimientos de guarnición en Alcalá, el uno a Palencia y el otro a Salamanca... (Rumores y protestas. El señor presidente reclama orden.)&lt;br /&gt;"...Yo podría alargar esta lista, pero la cierro. Voy a hacer un solo comentario, ahorrándome otros que quedan aquí en el fuero de mi conciencia y que todos podéis adivinar. Quiero decir al Sr. presidente del Consejo de Ministros que, puesto que existe la censura, que puesto que S.S. defiende y utiliza los plenos poderes que supone el estado de alarma, es menester que S.S. transmita a la censura instrucciones inspiradas en el respeto debido a los prestigios militares.&lt;br /&gt;"Hay casos bochornosos de desigualdad que probablemente desconoce S.S., y por si los desconoce, y para que los corrija y evite en lo futuro, alguno quiero citar a S.S. Porque, ¿es lícito insultar a la Guardia Civil (y aquí tengo un artículo de Euzkadi Rojo, en que dice que la Guardia Civil asesina a las masas y que es homicida) y, sin embargo, no consentir la censura que se divulgue algún episodio, como el ocurrido en Palenciana, pueblo de la provincia de Córdoba, donde un guardia civil, separado de la pareja que acompañaba, es encerrado en la Casa del Pueblo y decapitado con una navaja cabritera? (Grandes protestas. Varios señores diputados: Es falso, es falso.) ¿Qué no es cierto que el guardia civil fue internado en la Casa del Pueblo y decapitado? El que niegue eso es... (El orador pronuncia palabras que no constan por orden del Sr. presidente y que dan motivo a grandes protestas e increpaciones.)&lt;br /&gt;El Sr. PRESIDENTE: Señor Calvo Sotelo, retire S.S. inmediatamente esas palabras.&lt;br /&gt;El Sr. CALVO SOTELO: Señor presidente, a mí me gusta mucho la sinceridad, jamas me presto a ningún género de convencionalismos, y voy a decir quién es el diputado que ha calificado de canallada la exposición, que yo hacía: es el señor Carrillo. Si no explica estas palabras, han de mantenerse las mías. (Se reproducen fuertemente las protestas.)&lt;br /&gt;El Sr. PRESIDENTE: Se dan por retiradas las palabras del señor Calvo Sotelo. Puede seguir su señoría.&lt;br /&gt;El Sr. SUÁREZ DE TANGIL: ¿Y las del Sr. Carrillo? (El señor Carrillo replica con palabras que levantan grandes protestas y que no se consignan por orden de la Presidencia.)&lt;br /&gt;El Sr. PRESIDENTE: Señor Carrillo, si cada uno de los señores diputados ha de tener para con los demás el respeto que pide para sí mismo, es preciso que no pronuncie palabras de ese jaez, que, vuelvo a repetir, más perjudican a quien las pronuncia que a aquél contra quien se dirigen. Doy también por no pronunciadas las palabras de su señoría.&lt;br /&gt;El Sr. CALVO SOTELO: Voy a concluir ya... Para que el Consejo de Ministros elabore esos propósitos de mantenimiento del orden han sido precisos 250 ó 300 cadáveres, 1.000 ó 2.000 heridos y centenares de huelgas. Por todas partes, desorden, pillaje, saqueo, destrucción. Pues bien, a mí me toca decir, Sr. presidente del Consejo, que España no os cree. Esos propósitos podrán ser sinceros, pero os falta fuerza moral para convertirlos en hechos.&lt;br /&gt;"¿Qué habéis realizado en cumplimiento de esos propósitos? Un telegrama circular y una combinación fantasmagórica de gobernadores, reducida a la destitución de uno, ciertamente digno de tal medida, pero no digno ahora, sino hace tres meses. Y quedan otros muchos que están presidiendo el caos, que parecen nacidos para esa triste misión, y entre ellos y al frente de ellos un anarquista con fajín, y he nombrado al gobernador civil de Asturias, que no parece una provincia española, sino una provincia rusa... (Fuertes protestas.—Un Sr. diputado: Y eso, ¿qué es? Nos está provocando. El señor presidente agita la campanilla reclamando orden.)&lt;br /&gt;"... Yo digo. Sr. presidente del Consejo de Ministros, compadeciendo a S.S. por la carga ímproba que el azar ha echado sobre sus espaldas...&lt;br /&gt;(El Sr. presidente del Consejo de Ministros: Todo menos que me compadezca S.S. Pido la palabra. —Aplausos.)&lt;br /&gt;"El estilo de improperio característico del antiguo señorito de la ciudad de La Coruña... (Grandes protestas.)&lt;br /&gt;(El Sr. presidente del Consejo de Ministros: Nunca fui señorito. —Varios señores diputados increpan al señor Calvo Sotelo airadamente)&lt;br /&gt;El Sr. PRESIDENTE: ¡Orden! Los señores diputados tomen asiento.&lt;br /&gt;"Señor Calvo Sotelo, voy pensando en que es propósito deliberado de S.S. producir en la Cámara una situación de verdadera pasión y angustia. Las palabras que S.S. ha dirigido al Sr. Casares Quiroga, olvidando que es el presidente del Consejo de Ministros, son palabras que no están toleradas, no en la relación de una Cámara legislativa, sino en la relación sencilla entre caballeros. (Aplausos.)&lt;br /&gt;El Sr. CALVO SOTELO: Yo confieso que la electricidad que carga la atmósfera presta a veces sentido erróneo a palabras pronunciadas sin la más leve maligna intención. (Protestas.)&lt;br /&gt;"... Lamento que se haya alargado mi intervención por este último incidente y concluyo volviendo con toda serenidad y con toda reflexión a lo que quisiera que fuese capítulo final de mis palabras, y es que anteayer ha pronunciado el Sr. Largo Caballero un nuevo discurso y en él ha dicho que esta política, la política del Gobierno del Frente Popular, sólo es admisible para ellos en tanto en cuanto sirva el programa de la revolución de octubre, en tanto en cuanto se inspire en la revolución de octubre. Pues basta, Sr. presidente del Consejo; si es cierto eso, si es cierto que S.S., atado umbilicalmente a esos grupos, según dijo aquí en ocasión reciente, ha de inspirar su política en la revolución de octubre, sobran notas, sobran discursos, sobran planes, sobran propósitos, sobra todo; en España no puede haber más que una cosa: la anarquía. (Aplausos)&lt;br /&gt;El Sr. PRESIDENTE: El Sr. presidente del Consejo de Ministros tiene la palabra.&lt;br /&gt;El Sr. presidente del CONSEJO DE MINISTROS (Casares Quiroga): Señores diputados, yo tenía la decidida intención de esperar a que tomaran parte en este debate todos los oradores que habían pedido la palabra, e intervenir entonces, en nombre de! Gobierno; pero el Sr. Calvo Sotelo ha pronunciado esta tarde, aquí, palabras tan graves, que antes que el presidente del Consejo de Ministros, quien ha pedido la palabra, diré que, impulsivamente, ha sido el ministro de la Guerra...&lt;br /&gt;"... El Sr. Calvo Sotelo, con una intención que ya no voy a analizar, aunque pudiera hacerlo, ha venido esta tarde a locar puntos tan delicados y a poner los dedos, cruelmente, en llagas que, como español simplemente, debiera cuidad muy mucho de no presentar, que es obligado al ministro de la Guerra el intervenir inmediatamente para desmentir en su fundamento todas las afirmuaciones que ha hecho el Sr. Calvo Sotelo...&lt;br /&gt;"... Yo no quiero incidir en la falta que cometería S.S, pero sí me es lícito decir que después de lo que ha hecho S.S. hoy ante el Parlamento, de cualquier caso que pudiera ocurrir, que no ocurrirá, haré responsable ante el país a su señoría. (Fuertes aplausos.)&lt;br /&gt;"No basta, por lo visto, que determinadas personas, que yo no sé si son amigas de su señoría, pero tengo ya derecho a empezar a suponerlo, vayan a procurar levantar el espíritu de aquellos que puede creerse que serían fáciles a la subversión, recibiendo a veces por contestación el empellón que los arroja por la escalera; no basta que algunas persona amigas de su señoría vayan haciendo folletos, formulando indicaciones, realizando una propaganda para conseguir que el Ejército, que está al servicio de España y de la República, pese a todos vosotros y a todos vuestros manejos, se subleve (aplausos); no basta que, después de habernos hecho probar las 'dulzuras' de la Dictadura de los siete años, S.S, pretenda ahora apoyarse de nuevo en un Ejército, cuyo espíritu ya no es el mismo, para volvernos a hacer pasar por las mismas amarguras; es preciso que aquí, ante todos nosotros, en el Parlamento de la República, S.S., representación estricta de la antigua Dictadura venga otra vez a poner las manos en la llaga, a hacer amargas las horas de aquellos que han sido sancionados, no por mí, sino por los Tribunales; es decir, a procurar que se provoque un espíritu subversivo. Gravísimo. Sr. Calvo Sotelo. Insisto; si algo pudiera ocurrir, su señoría sería el responsable con toda responsabilidad. (Muy bien; aplausos.)&lt;br /&gt;"... ¿Que España no nos va a creer? ¿Cuál España? ¿La vuestra, ya que, por lo visto estamos dividiendo a España en dos? ¿Qué España no nos va a creer? Sr. Gil Robles y Sr. Calvo Sotelo, no quiero incurrir en palabras excesivas; a los hechos me remito. Ya veremos si España nos cree o no. (Prolongados aplausos de la mayoría.)&lt;br /&gt;El Sr. PRESIDENTE: Distintos señores diputados han pedido la palabra. He de considerar el acuerdo adoptado por la Cámara hace unos minutos en el sentido de que, haciendo un poco expansiva la interpretación del Reglamento en lo que se refiere a las proposiciones no de ley, puedan intervenir en el debate los señores diputados que lo han solicitado.&lt;br /&gt;La Sra Ibárruri tiene la palabra.&lt;br /&gt;La Sra. IBÁRRURI: Sr. Casares Quiroga. Sres, ministros: Ni los ataques de la reacción ni las maniobras, más o menos encubiertas, de los enemigos de la democracia, bastarán a quebrantar ni a debilitar la fe que los trabajadores tienen en el Frente Popular y en el Gobierno que lo representa. (Muy bien.) Pero es necesario que el Gobierno no olvide la necesidad de hacer sentir la ley a aquellos que se niegan a vivir dentro de la ley. Y si hay generalitos reaccionarios que en un momento determinado, azuzados por elementos como el Sr. Calvo Sotelo, pueden levantarse contra el Poder del Estado, hay también soldados del pueblo, cabos heroicos, como el de Alcalá, que saben meterlos en cintura. (Muy bien.) Y cuando el Gobierno se decida a cumplir con ritmo acelerado el pacto del Frente Popular y, como decía no hace muchos días el Sr. Albornoz, inicie la ofensiva republicana, tendrá a su lado a todos los trabajadores dispuestos, como el 16 de febrero, a aplastar a esas fuerzas y a hacer triunfar, una vez más, al Bloque Popular.&lt;br /&gt;"Conclusiones a que yo llego: Para evitar las perturbaciones, para evitar el estado de desasosiego que existe en España, no solamente hay que hacer responsable de la que pueda ocurrir a un Sr. Calvo Sotelo cualquiera, sino que hay que comenzar por encarcelar a los patronos que se niegan a aceptar los laudos del Gobierno.&lt;br /&gt;"Hay que comenzar por encarcelar a los terratenientes; hay que encarcelar a los que con cinismo sin igual, llenos de sangre de la represión de octubre, vienen aquí a exigir responsabilidades por lo que no se ha hecho. Y cuando se comience por hacer esta obra de justicia, Sr. Casaros Quíroga. Sres. ministros, no habrá Gobierno que cuente con un apoyo más firme, más fuerte que el vuestro, porque las masas populares de España se levantarán, repito, como en el 16 de febrero, y aún, quizá, para ir más allá, contra todas esas fuerzas que, por decoro, nosotros no deberíamos tolerar que se sentaran allí (Grandes aplausos.)&lt;br /&gt;El Sr. PRESIDENTE: El Sr. Calvo Sotelo tiene la palabra para rectificar.&lt;br /&gt;El Sr. CALVO SOTELO: Voy a contestar ahora, rapidísimamente, unas palabras y conceptos concretos del Sr. Casares Quiroga. Su señoría ha querido darme una lección de prudencia política... Ahora bien, Sr. Casares Quiroga; para que S.S. dé lecciones de prudencia, es preciso que comience por practicarla, y el discurso de S.S. de hoy es la máxima imprudencia que en mucho tiempo haya podido culminarse desde el banco azul...&lt;br /&gt;"Para mí, el Ejército (lo he dicho fuera de aquí y en estas palabras no hay nada que signifique adulación), para mí, el Ejército —y discrepo en esto de amigos como el Sr. Gil Robles—, no es en momentos culminantes para la vida de la patria un mero brazo, es la columna vertebral. Y yo agrego que en estos instantes en España se desata una furia antimilitarista que tiene sus arranques y orígenes en Rusia y que tiende a minar el prestigio y la eficiencia del Ejército español.&lt;br /&gt;"¿Que S.S. ama al Ejército? No lo he negado. ¿Que se trata de servir al Ejército? No lo he puesto en duda; lo que sí he advertido a S.S. es la necesidad absoluta de que se evite que el Ejercito pueda descomponerse, pueda disgregarse, pueda desmedularse a virtud de la acción envenenadora que en tomo suyo se produce... Por las calles de Oviedo, a las veinticuatro o a las cuarenta y ocho horas de la circular de S.S., que prohíbe ciertos desfiles y ciertas exhibiciones, han pasado tranquilamente uniformados y militarizados, cinco, seis, ocho o diez mil jóvenes milicianos rojos, que al pasar ante los cuarteles no hacían el saludo fascista, que a S.S. le parece tan vitando, pero sí hacían el saludo comunista, con el puño en alto y gritaban: "¡Viva el ejército rojo!'; palabras que no tenían el valor... (un señor diputado: No es cierto), lo dice Claridad. (El mismo señor diputado: No han desfilado por delante de ningún cuartel.)&lt;br /&gt;"Esos vivas al ejército rojo quieren ser, quizá, una añagaza para disimular ciertas perspectivas bien sombrías sobre lo que quedaría de las instituciones militares actuales en el supuesto de que triunfase vuestra doctrina comunista. Pero no caben despistes. De los jefes, oficiales y clases del Ejército zarista, ¿cuántos militan y figuran en las filas del ejército rojo? Muchos murieron pasados a cuchillo, otros murieron de hambre; otros pasean su melancolía conduciendo taxis en París o cantando canciones del Volga. (Risas.) No ha quedado ninguno en el ejército rojo.&lt;br /&gt;"Yo tengo, Sr. Casares Quiroga, anchas espaldas. Su señoría es hombre fácil y pronto para el gesto de reto y para las palabras de amenaza. Le he oído tres o cuatro discursos en mi vida, los tres o cuatro desde ese banco azul, y en todos ha habido siempre la nota amenazadora. Bien, Sr. Casares Quiroga. Me doy por notificado de la amenaza de S.S. Me ha convertido su señoría en sujeto, y por tanto no sólo activo, sino pasivo de las responsabilidades que puedan nacer de no sé qué hechos. Bien, Sr. Casares Quiroga.&lt;br /&gt;"Lo repito, mis espaldas son anchas; yo acepto con gusto y no desdeño ninguna de las responsabilidades que se puedan derivar de actos que yo realice, y las responsabilidades ajenas, si son para bien de mi patria (exclamaciones) y para gloria de mi España, las acepto también. ¡Pues no faltaba más! Yo digo lo que Santo Domingo de Silos contestó a un rey castellano: 'Señor, la vida podéis quitarme pero más no podéis". Y es preferible morir con gloria a vivir con vilipendio. (Rumores.)&lt;br /&gt;"Pero a mi vez invito al Sr. Casares Quiroga a que mida sus responsabilidades estrechamente, si no ante Dios, puesto que es laico, ante su conciencia, puesto que es hombre de honor; estrechamente, día a día. hora a hora, por lo que hace, por lo que dice, por lo que calla. Piense que en sus manos están los destinos de España, y yo pido a Dios que no sean trágicos. Mida S.S. sus responsabilidades, repase la historia de los veinticinco últimos años y verá el resplandor doloroso y sangriento que acompaña a dos figuras que han tenido participación primerísima en la tragedia de dos pueblos: Rusia y Hungría, que fueron Kerensky y Karoly; Kerensky fue la inconsciencia; Karoly, la traición a toda una civilización milenaria.&lt;br /&gt;"Su Señoría no será Kerensky, porque no es ningún inconsciente, tiene plena conciencia de lo que dice, de lo que calla y de lo que piensa. Quiera Dios que S.S. no pueda equipararse jamás a Karoly." (Aplausos.)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-2441397172475076264?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/2441397172475076264/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=2441397172475076264' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/2441397172475076264'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/2441397172475076264'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2011/10/discursod-e-calvo-sotelo-extracto-del.html' title='Discursod e Calvo-Sotelo: Extracto del Diario de Sesiones de las Cortes Españolas'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-1015029972935843616</id><published>2011-10-25T15:39:00.001+02:00</published><updated>2011-10-25T15:39:06.754+02:00</updated><title type='text'>Los Hashshashiyyín</title><content type='html'>&lt;h1 class="firstHeading" id="firstHeading"&gt;Nizaríes&lt;/h1&gt;&lt;div id="bodyContent"&gt;            &lt;div id="siteSub"&gt;De Wikipedia, la enciclopedia libre&lt;/div&gt;&lt;div class="mw-content-ltr" dir="ltr" lang="es"&gt;&lt;div class="thumb tright"&gt;&lt;div class="thumbinner" style="width: 222px;"&gt;&lt;a class="image" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Assassins2-alamut.jpg"&gt;&lt;img alt="" class="thumbimage" height="339" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/f/fd/Assassins2-alamut.jpg/220px-Assassins2-alamut.jpg" width="220" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="thumbcaption"&gt;La fortaleza hashshashiín de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alamut" title="Alamut"&gt;Alamut&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Los &lt;b&gt;nizaríes&lt;/b&gt;, cuyos detractores nominaron &lt;b&gt;hashshashiyyín&lt;/b&gt; ('bebedores de hachis', &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Derivaci%C3%B3n_%28ling%C3%BC%C3%ADstica%29" title="Derivación (lingüística)"&gt;deriv.&lt;/a&gt; del árabe "حشيش", &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Transcripci%C3%B3n_%28ling%C3%BC%C3%ADstica%29" title="Transcripción (lingüística)"&gt;tr.&lt;/a&gt; "ḥašīš" [ha∫í:∫], &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Etimolog%C3%ADa" title="Etimología"&gt;orig.&lt;/a&gt;), fueron una rama de la secta religiosa &lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ismaelismo" title="Ismaelismo"&gt;chiíta-ismaelita&lt;/a&gt; de los &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Musulm%C3%A1n" title="Musulmán"&gt;musulmanes&lt;/a&gt; en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Oriente_Medio" title="Oriente Medio"&gt;Oriente Medio&lt;/a&gt;, activa entre los &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Siglo_X" title="Siglo X"&gt;siglos X&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Siglo_XIII" title="Siglo XIII"&gt;XIII&lt;/a&gt;. Se hizo famosa a partir del &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Siglo_XI" title="Siglo XI"&gt;siglo XI&lt;/a&gt; cuando tuvo su máximo poder en la dinastía Fatimí, por su actividad estratégica de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Asesinato_selectivo" title="Asesinato selectivo"&gt;asesinatos selectivos&lt;/a&gt; contra dirigentes &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pol%C3%ADtico" title="Político"&gt;políticos&lt;/a&gt; o &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Militar" title="Militar"&gt;militares&lt;/a&gt;, &lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Rey" title="Rey"&gt;Reyes&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;El grupo, en origen, no era más que una comunidad de partidarios del &lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ismaelismo" title="Ismaelismo"&gt;ismaelismo&lt;/a&gt; en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ir%C3%A1n" title="Irán"&gt;Irán&lt;/a&gt;, es decir, una secta minoritaria del &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Chiismo" title="Chiismo"&gt;chiismo&lt;/a&gt;, a su vez minoritario en un país eminentemente &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sunismo" title="Sunismo"&gt;sunní&lt;/a&gt;. El gran centro de poder ismaelí era el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Califato_Fatim%C3%AD" title="Califato Fatimí"&gt;Califato Fatimí&lt;/a&gt;, con sede en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_Cairo" title="El Cairo"&gt;El Cairo&lt;/a&gt;. En &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1090" title="1090"&gt;1090&lt;/a&gt;, para ponerse a salvo de las persecuciones, y dirigidos por el carismático &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hasan-i_Sabbah" title="Hasan-i Sabbah"&gt;Hasan-i Sabbah&lt;/a&gt;, tomaron la fortaleza de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alamut" title="Alamut"&gt;Alamut&lt;/a&gt;, una posición inexpugnable en las montañas, al sur del &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mar_Caspio" title="Mar Caspio"&gt;mar Caspio&lt;/a&gt;.La leyenda cuenta que en esta fortaleza se construyeron los jardines más bellos que el ser humano ha visto jamás, conocido, en conjunto, como "Jardín de Alá"; donde se encontraban, a la par, las mujeres más bellas. El grupo se dividía en niveles o grupos en el siguiente orden: Dais, Refik, Fedayines y Lassik. Generalmente, los Fedayines eran los que actuaban, según siempre las órdenes de Hassan, generalmente ya que los Lassik se encargaban algo mas prioritariamente de los estudios del Corán en busca de un supuesto mensaje cifrado entre sus líneas. No solo su desprecio por su vida les convertía en armas de cuidado, sino tambíen su destreza en las armas, ya que se entrenaban en el uso de dagas, espadas, arcos, armas arrojadizas y demás.&lt;br /&gt;Aunque su principal y más conocida sede era Alamut, poseían muchas otras plazas fuertes en Irán y &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Siria" title="Siria"&gt;Siria&lt;/a&gt;, de modo que conformaban una red cohesionada y bien comunicada, a la que algunos autores califican de "&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estado" title="Estado"&gt;Estado&lt;/a&gt;". Los &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Castillo" title="Castillo"&gt;castillos&lt;/a&gt; nizaríes eran difícilmente conquistables: se construían en lugares poco accesibles, aprovechando accidentes del terreno, y solían estar bien provistos en cuanto a fuentes de agua y alimentos. Desde estos lugares, los nizaríes extendieron su predicación por Irán y Siria, lo que fue visto como una amenaza por los &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sult%C3%A1n" title="Sultán"&gt;sultanes&lt;/a&gt; de la dinastía turca de los &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dinast%C3%ADa_Sely%C3%BAcida" title="Dinastía Selyúcida"&gt;selyúcidas&lt;/a&gt;, que controlaban Irán. Estos emprendieron varias acciones militares contra los ismailíes, que no tuvieron gran éxito. En revancha, los ismailíes emprendieron su estrategia de asesinatos contra dirigentes políticos o militares. Una de sus primeras víctimas fue &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nizam_al-Mulk" title="Nizam al-Mulk"&gt;Nizam al-Mulk&lt;/a&gt;, visir del sultán selyúcida Malik Shah, en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1092" title="1092"&gt;1092&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Dos años más tarde, en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1094" title="1094"&gt;1094&lt;/a&gt;, murió el califa fatimí &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Al-Mustansir_%28fatim%C3%AD%29" title="Al-Mustansir (fatimí)"&gt;al-Mustansir&lt;/a&gt;, cabeza del ismailismo, y estalló una guerra de sucesión entre sus hijos &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Al-Musta%27li" title="Al-Musta'li"&gt;Al-Musta'li&lt;/a&gt; y &lt;a class="new" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Nizar&amp;amp;action=edit&amp;amp;redlink=1" title="Nizar (aún no redactado)"&gt;Nizar&lt;/a&gt;. Los ismailíes de Irán tomaron partido por este último, que finalmente fue derrotado, provocando una ruptura entre los seguidores de Hasan-i Sabbah (que en lo sucesivo se llamarían nizaríes) y la mayoría de los ismailíes.&lt;br /&gt;&lt;table class="toc" id="toc"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;div id="toctitle"&gt;&lt;h2&gt;Contenido&lt;/h2&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li class="toclevel-1 tocsection-1"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Nizar%C3%ADes&amp;amp;printable=yes#Del_Viejo_de_la_Monta.C3.B1a_a_la_invasi.C3.B3n_mongola"&gt;&lt;span class="tocnumber"&gt;1&lt;/span&gt; &lt;span class="toctext"&gt;Del Viejo de la Montaña a la invasión mongola&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="toclevel-1 tocsection-2"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Nizar%C3%ADes&amp;amp;printable=yes#El_declive"&gt;&lt;span class="tocnumber"&gt;2&lt;/span&gt; &lt;span class="toctext"&gt;El declive&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="toclevel-1 tocsection-3"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Nizar%C3%ADes&amp;amp;printable=yes#El_renacimiento"&gt;&lt;span class="tocnumber"&gt;3&lt;/span&gt; &lt;span class="toctext"&gt;El renacimiento&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="toclevel-1 tocsection-4"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Nizar%C3%ADes&amp;amp;printable=yes#Literatura"&gt;&lt;span class="tocnumber"&gt;4&lt;/span&gt; &lt;span class="toctext"&gt;Literatura&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="toclevel-1 tocsection-5"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Nizar%C3%ADes&amp;amp;printable=yes#En_la_cultura_popular"&gt;&lt;span class="tocnumber"&gt;5&lt;/span&gt; &lt;span class="toctext"&gt;En la cultura popular&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="toclevel-1 tocsection-6"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Nizar%C3%ADes&amp;amp;printable=yes#V.C3.A9ase_tambi.C3.A9n"&gt;&lt;span class="tocnumber"&gt;6&lt;/span&gt; &lt;span class="toctext"&gt;Véase también&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class="toclevel-1 tocsection-7"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Nizar%C3%ADes&amp;amp;printable=yes#Enlaces_externos"&gt;&lt;span class="tocnumber"&gt;7&lt;/span&gt; &lt;span class="toctext"&gt;Enlaces externos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;h2&gt; &lt;span class="mw-headline" id="Del_Viejo_de_la_Monta.C3.B1a_a_la_invasi.C3.B3n_mongola"&gt;Del Viejo de la Montaña a la invasión mongola&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;table class="wikitable sortable jquery-tablesorter" style="float: right; margin: 1%;"&gt;&lt;thead&gt;&lt;tr&gt;&lt;th class="headerSort" title="Orden ascendente"&gt;#&lt;/th&gt;&lt;th class="headerSort" title="Orden ascendente"&gt;Nombre&lt;/th&gt;&lt;th class="headerSort" title="Orden ascendente"&gt;Mandato&lt;/th&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/thead&gt;&lt;caption&gt;&lt;i&gt;Gobernantes de Alamut&lt;/i&gt;&lt;/caption&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;1&lt;/td&gt;&lt;td&gt;Hassan bin Sabbah&lt;/td&gt;&lt;td&gt;1097-1124&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr bgcolor="#EFEFEF"&gt;&lt;td&gt;2&lt;/td&gt;&lt;td&gt;Buzurg-Ummid&lt;/td&gt;&lt;td&gt;1124-1138&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;3&lt;/td&gt;&lt;td&gt;Mohammed I&lt;/td&gt;&lt;td&gt;1138-1162&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr bgcolor="#EFEFEF"&gt;&lt;td&gt;4&lt;/td&gt;&lt;td&gt;Hassan II&lt;/td&gt;&lt;td&gt;1162-1166&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;5&lt;/td&gt;&lt;td&gt;Mohammed II&lt;/td&gt;&lt;td&gt;1166-1210&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr bgcolor="#EFEFEF"&gt;&lt;td&gt;6&lt;/td&gt;&lt;td&gt;Hassan III&lt;/td&gt;&lt;td&gt;1210-1221&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;7&lt;/td&gt;&lt;td&gt;Mohammed III&lt;/td&gt;&lt;td&gt;1221-1255&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr bgcolor="#EFEFEF"&gt;&lt;td&gt;8&lt;/td&gt;&lt;td&gt;Rukh al-Din Khurshah&lt;/td&gt;&lt;td&gt;1255-1256&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="thumb tleft"&gt;&lt;div class="thumbinner" style="width: 222px;"&gt;&lt;a class="image" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Hassansabbah2.jpg"&gt;&lt;img alt="" class="thumbimage" height="348" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/9c/Hassansabbah2.jpg/220px-Hassansabbah2.jpg" width="220" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="thumbcaption"&gt;El Viejo de la Montaña en una representación cristiana medieval.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;La época de Hassan bin Sabbah, llamado también el Viejo de la Montaña, ha pasado a la historia como la del auge de la secta, del mismo modo que se ha considerado a &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alamut" title="Alamut"&gt;Alamut&lt;/a&gt; como el principal centro de irradiación nizarí. Hassan es fácilmente representable como el arquetipo de personaje de inteligencia maligna, sin escrúpulos y ávido de poder. Se cree que Hassan ponía a sus seguidores bajo los efectos del hachís (de ahí el nombre de la secta), donde disfrutaban de cualquier tipo de deseos carnales y, cundo despertaban de los efectos de la droga, hacían lo que Hassan les ordenara para poder volver a dicho paraíso. Una leyenda cuenta que un forastero amenazó con conquistar Alamut, pronunciando que sus hombres eran los más valientes de todos, pero Hassan, poniendo en duda las palabras de dicho forastero, ordenó a uno de sus hombres que se lanzara desde la torre más alta hacia el vacío, demostrado así que sus hombres eran los más valientes, pues no temían a la Muerte. En contrapartida, muchos autores, y desde luego los actuales ismailíes, hablan de su gran producción intelectual, su carácter piadoso y austero, su convicción y su genio militar. Lo cierto es que los nizaríes siguieron existiendo tras su muerte en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1124" title="1124"&gt;1124&lt;/a&gt;, y desde varios puntos de vista, los aspectos más importantes de la secta son posteriores al carismático líder. Los dirigentes de la secta residieron en otros lugares aparte de Alamut, y muchos de ellos fueron conocidos también con el sobrenombre "Viejo de la montaña", lo que es lógico teniendo en cuenta que se les aplicaba el tratamiento de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jeque" title="Jeque"&gt;jeque&lt;/a&gt;, que etimológicamente significa "anciano" (en el sentido de "venerable"), y que forzosamente residían en la montaña, pues las fortificaciones nizaríes se construían en lugares escarpados para defenderse mejor de sus múltiples enemigos.&lt;br /&gt;A Hassan le sucedió su lugarteniente, Buzurg Ummid ("Gran esperanza"), y tras él su hijo, Muhammad I, en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1138" title="1138"&gt;1138&lt;/a&gt;. Los nizaríes seguirán practicando sus estrategias de asesinato contra los turcos y otros enemigos políticos de manera intermitente, aunque sonada: algunos de sus asesinatos más famosos son de esta época posterior a Bin Sabbah, como se ha dicho más arriba.&lt;br /&gt;En tanto que rama minoritaria del &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ismailismo" title="Ismailismo"&gt;ismailismo&lt;/a&gt;, que a su vez es rama minoritaria del &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Chiismo" title="Chiismo"&gt;chiismo&lt;/a&gt;, y éste rama minoritaria del &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Islam" title="Islam"&gt;islam&lt;/a&gt;, los nizaríes eran percibidos por la población (mayoritariamente suní) como la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Heterodoxia" title="Heterodoxia"&gt;heterodoxia&lt;/a&gt; dentro de la heterodoxia, lo que explica que la mayor parte de la documentación que existe sobre la secta dé a entender que su carácter islámico era solamente aparente. Se suele insistir en su aspecto &lt;i&gt;batiní&lt;/i&gt;, esto es, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Esoterismo" title="Esoterismo"&gt;esotérico&lt;/a&gt;, y se dice que incluso llegaron a negociar con el rey &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Amalarico_I_de_Jerusal%C3%A9n" title="Amalarico I de Jerusalén"&gt;Amalarico I de Jerusalén&lt;/a&gt; su conversión al &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cristianismo" title="Cristianismo"&gt;cristianismo&lt;/a&gt; por razones de conveniencia, pretensión que habría sido abortada por las maquinaciones de los &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Caballeros_Templarios" title="Caballeros Templarios"&gt;templarios&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;El hecho es que el islam ismailí, aunque se atiene al ritual y las prescripciones legales de la religión, considera que éstas son secundarias respecto a la finalidad realmente importante, que es el conocimiento esotérico de los mensajes ocultos en el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cor%C3%A1n" title="Corán"&gt;Corán&lt;/a&gt;. Esto ha propiciado que del ismailismo hayan surgido, en una nueva vuelta de tuerca, derivaciones cuya "islamicidad" está puesta en tela de juicio por la mayoría de los musulmanes, como las de los &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Drusos" title="Drusos"&gt;drusos&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alauismo" title="Alauismo"&gt;alauíes&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;En &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1162" title="1162"&gt;1162&lt;/a&gt;, Hasan II sucede a su padre Muhammad I. Bajo su mandato se produce una de esas "vueltas de tuerca", uno de los hechos más notables en la historia de los nizaríes. En el mes de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ramad%C3%A1n" title="Ramadán"&gt;Ramadán&lt;/a&gt; de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1164" title="1164"&gt;1164&lt;/a&gt;, anunció, en nombre del &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mahdi" title="Mahdi"&gt;Imán oculto&lt;/a&gt;, que había llegado el momento de la "gran resurrección" (&lt;i&gt;qiyama&lt;/i&gt;), con lo que ya no tenía sentido cumplir las prescripciones musulmanas ni seguir la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sharia" title="Sharia"&gt;sharia&lt;/a&gt;. El ayuno de Ramadán fue prohibido, y se alentó a los fieles a beber libremente alcohol. El reinado de Hasan II será breve, ya que 18 meses más tarde será asesinado por un partidario de la vieja doctrina. Sin embargo, su hijo Muhammad II siguió los pasos de su padre. Fue el hijo de éste, Hasan III, quien puso fin a la herejía tras la muerte de Muhammad II, en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1210" title="1210"&gt;1210&lt;/a&gt;. Además, los nizaríes seguirán en adelante los rituales suníes y no los chiíes.&lt;br /&gt;&lt;h2&gt; &lt;span class="mw-headline" id="El_declive"&gt;El declive&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;El poder nizarí desapareció al tener que enfrentarse a dos enemigos muy poderosos. De un lado, la dinastía de los &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mameluco" title="Mameluco"&gt;mamelucos&lt;/a&gt;, que había sucedido en Egipto al &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dinast%C3%ADa_ayub%C3%AD" title="Dinastía ayubí"&gt;Sultanato Ayubí&lt;/a&gt;, y cuyos ejércitos, dirigidos por el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sult%C3%A1n" title="Sultán"&gt;sultán&lt;/a&gt; &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Baibars" title="Baibars"&gt;Baibars&lt;/a&gt;, tomaron el último baluarte nizarí en Siria en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1273" title="1273"&gt;1273&lt;/a&gt;. Por otro lado, en Irán, tras el reinado insignificante y violento de Muhammad III, que dura hasta &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1255" title="1255"&gt;1255&lt;/a&gt;, su hijo Jur Shah debe enfrentarse con el avance de las tropas &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Imperio_mongol" title="Imperio mongol"&gt;mongolas&lt;/a&gt; dirigidas por &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hulagu" title="Hulagu"&gt;Hulagu Kan&lt;/a&gt;, nieto de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gengis_Kan" title="Gengis Kan"&gt;Gengis Kan&lt;/a&gt;, dispuesto a arrasar Oriente Medio.&lt;br /&gt;Los mongoles conseguirán asediar y destruir una a una todas las fortificaciones nizaríes, incluida Alamut, que quedó reducida a los cimientos, desapareciendo con ella su gran biblioteca. Jur Shah morirá camino de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mongolia" title="Mongolia"&gt;Mongolia&lt;/a&gt;, y de su familia sólo sobrevivirá uno de sus hijos, al parecer ocultado a tiempo para preservar la sucesión. Muchos nizaríes fueron masacrados.&lt;br /&gt;Se sabe poco de la historia de los nizaríes tras este periodo de destrucción y masacre. Los restos de la comunidad se dispersaron en grupos aislados y sobrevivieron discretamente, amenazados y débiles ante los musulmanes ortodoxos.&lt;br /&gt;Hay algunas personas que creen que éstos que permanecieron ocultos, transformaron sus creencias a algo mas formal, una "Hermandad" que aún se mueve en las sombras cumpliendo sus misiones de asesinato.&lt;br /&gt;&lt;h2&gt; &lt;span class="mw-headline" id="El_renacimiento"&gt;El renacimiento&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;En el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Siglo_XV" title="Siglo XV"&gt;siglo XV&lt;/a&gt; experimenta un relativo resurgimiento: desde &lt;a class="new" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Anjudan&amp;amp;action=edit&amp;amp;redlink=1" title="Anjudan (aún no redactado)"&gt;Anjudan&lt;/a&gt;, en Irán, se retoman las predicaciones y se envían misioneros a la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/India" title="India"&gt;India&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Asia_Central" title="Asia Central"&gt;Asia Central&lt;/a&gt;, consiguiendo muchas conversiones. En la India, los nuevos nizaríes se llamarán Khodjas o &lt;a class="new" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Joya_%28Islam%29&amp;amp;action=edit&amp;amp;redlink=1" title="Joya (Islam) (aún no redactado)"&gt;Joyas&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;En el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Siglo_XIX" title="Siglo XIX"&gt;siglo XIX&lt;/a&gt;, &lt;a class="new" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Hassan_Ali_Shah&amp;amp;action=edit&amp;amp;redlink=1" title="Hassan Ali Shah (aún no redactado)"&gt;Hassan Ali Shah&lt;/a&gt;, descendiente lejano del hijo de Jur Shah salvado de la persecución mongola y cuadragésimo sexto &lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Im%C3%A1n_isl%C3%A1mico" title="Imán islámico"&gt;imán&lt;/a&gt; nizarí, recibe del &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sah" title="Sah"&gt;sah&lt;/a&gt; de Irán, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fath_Ali_Shah" title="Fath Ali Shah"&gt;Fath Ali&lt;/a&gt;, el título de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Aga_Khan" title="Aga Khan"&gt;Aga Khan&lt;/a&gt;. En &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1848" title="1848"&gt;1848&lt;/a&gt; se instalará en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bombay" title="Bombay"&gt;Bombay&lt;/a&gt; y emprenderá la reorganización comunitaria ismailí. Las autoridades &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Reino_Unido" title="Reino Unido"&gt;británicas&lt;/a&gt; que gobiernan el subcontinente obligarán a los joyas a reconocer la autoridad del Aga Jan, lo que hicieron hasta la independencia de la India. Hoy en día, el heredero de los imanes nizaríes, y jefe del ismailismo, es Shah Karim al-Hussayni, conocido como &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Aga_Khan_IV" title="Aga Khan IV"&gt;Aga Khan IV&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;h2&gt; &lt;span class="mw-headline" id="Literatura"&gt;Literatura&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span class="citation cita-libro" id="CITAREFBartol.2C_Vladimir2007"&gt;Bartol, Vladimir (2007). &lt;i&gt;Alamut&lt;/i&gt;. North Atlantic Books. &lt;small&gt;&lt;a class="internal mw-magiclink-isbn" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Especial:FuentesDeLibros/9781556436819"&gt;ISBN 978-1-55643-681-9&lt;/a&gt;&lt;/small&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span class="Z3988" title="ctx_ver=Z39.88-2004&amp;amp;rft_val_fmt=info%3Aofi%2Ffmt%3Akev%3Amtx%3Abook&amp;amp;rft.genre=book&amp;amp;rft.btitle=Alamut&amp;amp;rft.aulast=Bartol%2C+Vladimir&amp;amp;rft.au=Bartol%2C+Vladimir&amp;amp;rft.date=2007&amp;amp;rft.pub=North+Atlantic+Books&amp;amp;rfr_id=info:sid/es.wikipedia.org:Nizar%C3%ADes"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span class="citation cita-libro" id="CITAREFBerling.2C_Peter2003"&gt;Berling, Peter (2003). &lt;i&gt;Los Hijos del Grial&lt;/i&gt;. Barcelona: Best Seller DeBolsillo. &lt;small&gt;&lt;a class="internal mw-magiclink-isbn" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Especial:FuentesDeLibros/9788497930130"&gt;ISBN 978-84-9793-013-0&lt;/a&gt;&lt;/small&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span class="Z3988" title="ctx_ver=Z39.88-2004&amp;amp;rft_val_fmt=info%3Aofi%2Ffmt%3Akev%3Amtx%3Abook&amp;amp;rft.genre=book&amp;amp;rft.btitle=Los+Hijos+del+Grial&amp;amp;rft.aulast=Berling%2C+Peter&amp;amp;rft.au=Berling%2C+Peter&amp;amp;rft.date=2003&amp;amp;rft.pub=Barcelona%3A+Best+Seller+DeBolsillo&amp;amp;rfr_id=info:sid/es.wikipedia.org:Nizar%C3%ADes"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span class="citation cita-libro" id="CITAREFBerling.2C_Peter2007"&gt;Berling, Peter (2007). &lt;i&gt;A la sombra de las dagas, El paraiso&lt;/i&gt;. Editorial Planeta. &lt;small&gt;&lt;a class="internal mw-magiclink-isbn" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Especial:FuentesDeLibros/840807511X"&gt;ISBN 84-08-07511-X&lt;/a&gt;&lt;/small&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span class="Z3988" title="ctx_ver=Z39.88-2004&amp;amp;rft_val_fmt=info%3Aofi%2Ffmt%3Akev%3Amtx%3Abook&amp;amp;rft.genre=book&amp;amp;rft.btitle=A+la+sombra+de+las+dagas%2C+El+paraiso&amp;amp;rft.aulast=Berling%2C+Peter&amp;amp;rft.au=Berling%2C+Peter&amp;amp;rft.date=2007&amp;amp;rft.pub=Editorial+Planeta&amp;amp;rfr_id=info:sid/es.wikipedia.org:Nizar%C3%ADes"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;br /&gt;&lt;h2&gt; &lt;span class="mw-headline" id="En_la_cultura_popular"&gt;En la cultura popular&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;En el juego &lt;i&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Broken_Sword:_La_leyenda_de_los_templarios" title="Broken Sword: La leyenda de los templarios"&gt;Broken Sword: La leyenda de los templarios&lt;/a&gt;,&lt;/i&gt; de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Virgin_Interactive" title="Virgin Interactive"&gt;Virgin Interactive&lt;/a&gt;, los hashshashiyyín juegan un papel importante como los rivales históricos de los &lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Templarios" title="Templarios"&gt;Templarios&lt;/a&gt; y como los actuales enemigos de los Neotemplarios.&lt;br /&gt;La novela de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Umberto_Eco" title="Umberto Eco"&gt;Umberto Eco&lt;/a&gt;, &lt;i&gt;&lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_P%C3%A9ndulo_de_Foucault" title="El Péndulo de Foucault"&gt;El Péndulo de Foucault&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, hace varias referencias a las posibles relaciones de los Asesinos con los &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Caballeros_Templarios" title="Caballeros Templarios"&gt;Caballeros Templarios&lt;/a&gt; durante las &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cruzadas" title="Cruzadas"&gt;cruzadas&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;En la novela de &lt;a class="new" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Kay_Meyer&amp;amp;action=edit&amp;amp;redlink=1" title="Kay Meyer (aún no redactado)"&gt;Kay Meyer&lt;/a&gt;, &lt;i&gt;&lt;a class="new" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=El_Libro_del_Eden&amp;amp;action=edit&amp;amp;redlink=1" title="El Libro del Eden (aún no redactado)"&gt;El Libro del Eden&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, se entreteje la historia principal con el origen de los Nizaríes: &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ed%C3%A9n" title="Edén"&gt;El Jardín del Edén&lt;/a&gt; desapareció a causa de los pecados de los hombres, pero una única planta consiguió sobrevivir: la Lumina. En el año 1247, una novicia llamada Favola será la encargada de custodiar a la planta y transportarla hasta Oriente para replantar el Jardín y recuperar el paraíso perdido. Seran los descendientes Nizaríes quienes intenten impedir que la Lumina sobreviva.&lt;br /&gt;La novela &lt;i&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81ngeles_y_demonios_%28novela%29" title="Ángeles y demonios (novela)"&gt;Ángeles y demonios&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dan_Brown" title="Dan Brown"&gt;Dan Brown&lt;/a&gt; refleja la sociedad de los assassins en relación con los &lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Illuminati" title="Illuminati"&gt;illuminati&lt;/a&gt;, e incluso aparece un asesino de esta sociedad con lo que se insinua la supervivencia de dicha secta hasta la época actual.&lt;br /&gt;En la obra &lt;i&gt;&lt;a class="new" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=La_cruz_del_Dorado&amp;amp;action=edit&amp;amp;redlink=1" title="La cruz del Dorado (aún no redactado)"&gt;La cruz del Dorado&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; de &lt;a class="new" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Cesar_Mayorqu%C3%ADn&amp;amp;action=edit&amp;amp;redlink=1" title="Cesar Mayorquín (aún no redactado)"&gt;Cesar Mayorquín&lt;/a&gt;, el personaje musulman que acompaña al protagonista, es un Assassin.&lt;br /&gt;El film &lt;i&gt;&lt;a class="new" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Prince_of_Persia:_the_Sands_of_Time&amp;amp;action=edit&amp;amp;redlink=1" title="Prince of Persia: the Sands of Time (aún no redactado)"&gt;Prince of Persia: the Sands of Time&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; retrata unos Asesinos altamente ficcionalizados, sin apenas parecido con los nizaríes, que cumplen una función más de servicio secreto del rey de Persia que de organización quasi-estatal con objetivos propios.&lt;br /&gt;En la saga de videojuegos Assassin's Creed, la historia gira en torno a la eterna lucha entre Asesinos y Templarios, haciendo referencias a determinados sucesos y personajes históricos.&lt;br /&gt;&lt;h2&gt; &lt;span class="mw-headline" id="V.C3.A9ase_tambi.C3.A9n"&gt;Véase también&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Asesinato" title="Asesinato"&gt;Asesinato&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Genocidio" title="Genocidio"&gt;Genocidio&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Linchamiento" title="Linchamiento"&gt;Linchamiento&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Masacre" title="Masacre"&gt;Masacre&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Asesinato_masivo" title="Asesinato masivo"&gt;Asesinato masivo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pogrom" title="Pogrom"&gt;Pogrom&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;h2&gt; &lt;span class="mw-headline" id="Enlaces_externos"&gt;Enlaces externos&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a class="external text" href="http://www.iis.ac.uk/" rel="nofollow"&gt;Instituto de Estudios Ismailíes&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a class="external text" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Assassin%27s_Creed" rel="nofollow"&gt;Assasin´s Creed Ubisoft&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="printfooter"&gt;    Obtenido de «&lt;a href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Nizar%C3%ADes&amp;amp;oldid=50662032"&gt;http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Nizar%C3%ADes&amp;amp;oldid=50662032&lt;/a&gt;»    &lt;/div&gt;&lt;div class="catlinks" id="catlinks"&gt;&lt;div id="mw-normal-catlinks"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Especial:Categor%C3%ADas" title="Especial:Categorías"&gt;Categorías&lt;/a&gt;: &lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Ramas_del_islam" title="Categoría:Ramas del islam"&gt;Ramas del islam&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Chiismo" title="Categoría:Chiismo"&gt;Chiismo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Ismailismo" title="Categoría:Ismailismo"&gt;Ismailismo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul id="footer-info"&gt;&lt;li id="footer-info-lastmod"&gt; Esta página fue modificada por última vez el 20 oct 2011, a las 06:46.&lt;/li&gt;&lt;li id="footer-info-copyright"&gt;El texto está disponible bajo la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Texto_de_la_Licencia_Creative_Commons_Atribuci%C3%B3n/Compartir-Igual_3.0" rel="license"&gt;Licencia Creative Commons Atribución Compartir Igual 3.0&lt;/a&gt;;podrían ser aplicables cláusulas adicionales.Lee los &lt;a href="http://wikimediafoundation.org/wiki/T%C3%A9rminos_de_Uso"&gt;términos de uso&lt;/a&gt; para más información.&lt;br /&gt;Wikipedia® es una marca registrada de la &lt;a href="http://www.wikimediafoundation.org/"&gt;Fundación Wikimedia, Inc.&lt;/a&gt;, una organización sin ánimo de lucro.&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-1015029972935843616?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/1015029972935843616/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=1015029972935843616' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/1015029972935843616'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/1015029972935843616'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2011/10/los-hashshashiyyin.html' title='Los Hashshashiyyín'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-4396641327035543815</id><published>2009-09-18T22:11:00.002+02:00</published><updated>2009-09-18T22:12:07.657+02:00</updated><title type='text'>«He decidido convertirme al catolicismo porque no creo posible reformar el islam desde dentro»</title><content type='html'>Lo afirma Magdi Cristiano Allam en una entrevista publicada en &lt;a href="http://www.elmundo.es/"&gt;El Mundo&lt;/a&gt; ayer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL SUBDIRECTOR DEL ‘CORRIERE DELLA SERA’ ES UNO DE LOS MAYORES EXPERTOS EN ISLAM. EL PASADO SABADO FUE BAUTIZADO POR EL PAPA EN LA BASILICA DE SAN PEDRO, MATERIALIZANDOSE ASI SU CONVERSION AL CATOLICISMO. EL GESTO HA DESPERTADO LA IRA DE LOS ISLAMISTAS EN TODO EL MUNDO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IRENE HDEZ. VELASCO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CARGO: Columnista, subdirector del ‘Corriere della Sera’ y especialista en Oriente Próximo / EDAD: 55 años / FORMACION: Licenciado en Sociología por la Universidad de la Sapienza de Roma / CREDO: Católico / SUEÑO: Que los musulmanes puedan convertirse al catolicismo con la misma libertad y visibilidad con la que los católicos lo hacen al islam&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Magdi Allam es un hombre delgado y de aspecto frágil. Y parece aún más desvalido en medio de los tres fornidos guardaespaldas que constantemente le acompañan. Aunque él está tan habituado a su presencia que no se siente cohibido ante ellos. Hace ya cinco años que este ensayista y periodista nacido en Egipto, pero afincado en Italia desde hace 35 años, vive con escolta policial, a causa de las amenazas de muerte proferidas contra él por extremistas islámicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No en vano, y muerta Oriana Fallaci, este subdirector del Corriere della Sera que en breve presentará en España su libro Vencer el miedo se ha convertido en el mayor fustigador público que hay en Italia contra el islam y en defensor a ultranza de la civilización occidental. Pero tiene algo de lo que la Fallaci y tantos otros detractores de la religión musulmana carecen: un conocimiento privilegiado del islam, asequible sólo a alguien que ha vivido ese credo desde dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero después de 55 años viviendo como musulmán, Magdi Allam se convirtió el pasado sábado al catolicismo. Su bautismo, oficiado por Benedicto XVI en la Basílica de San Pedro durante la vigilia pascual, ha desencadenado un alud de críticas por parte de musulmanes radicales, moderados e incluso de católicos. Y una nueva condena a muerte contra él, dado que muchos terroristas islamistas defienden que la apostasía del Corán se debe de castigar con la pena capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PREGUNTA.- ¿Se esperaba la riada de protestas y reacciones que ha provocado su bautismo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RESPUESTA.- Déjeme en primer lugar señalar que la mayoría de las reacciones que estoy recibiendo son de afecto y de solidaridad. Pero, por supuesto, daba también por sentado que iba a haber reacciones críticas, duras e incluso violentas. Es algo que me duele, pero a la vez me reafirma en la decisión que he tomado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.- Usted lleva cinco años condenado a muerte por los extremistas musulmanes por decir cosas como que el islam es una religión fisiológicamente violenta. ¿En qué basa esa afirmación?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R.- Permítame antes que le explique algo. Yo soy una persona a punto de cumplir 56 años, nacido y criado como musulmán en un contexto particular que me ha llevado a estudiar en una escuela católica en El Cairo y a trasladarme después a Italia, donde estudié en la Universidad. Siempre he estado fuertemente interesado en la dimensión de los valores. Obviamente, he conocido bien el islam desde dentro, he frecuentado a muchísimos musulmanes y sé de qué hablo cuando hablo de esta religión. Y es necesario, además, tener en consideración que desde hace cinco años vivo bajo protección policial, porque a causa de mis opiniones he sido condenado a muerte y repetidamente amenazado por extremistas y terroristas islámicos, empezando por algunos que operan fuera de Italia como Hamas, pero también de otros con base en Italia. Esta situación no es un mero detalle en mi vida. Desde el momento en el que he sido condenado a muerte, mientras yo me empeñaba en promover un islam moderado en Italia, me he sentido obligado a reflexionar sobre este credo. A preguntarme si el islam es compatible con los valores que son el fundamento de nuestra humanidad. Me he visto obligado a hacerme esa pregunta porque lo que estaba en juego era mi propia vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.- ¿Y a qué conclusión ha llegado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R.- &lt;strong&gt;El Corán, la obra y las palabras de Mahoma son incompatibles con los valores fundamentales de nuestra civilización occidental&lt;/strong&gt;, es decir, &lt;strong&gt;con la concepción de la vida como un don sagrado desde el nacimiento hasta la muerte, con el pleno respeto de la dignidad de la persona&lt;/strong&gt; (incluida la igualdad entre hombres y mujeres) &lt;strong&gt;y con la libertad de elección del individuo&lt;/strong&gt;. Si no fuera así, yo no habría abandonado la religión islámica. Pero si he decidido convertirme al catolicismo es porque estoy completamente desilusionado de la posibilidad de reformar el islam desde dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.- ¿Quiere decir que no cree que exista un islam moderado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R.- &lt;strong&gt;Yo creo que el islam en cuanto religión que tiene en el Corán su fundamento doctrinal es una realidad que no admite reformas.&lt;/strong&gt; De hecho, &lt;strong&gt;está concebido para ser intocable, inmodificable y, por tanto, no interpretable.&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;Creo que efectivamente no se puede hablar de un islam moderado. Pero otra cosa son los musulmanes, entre quienes sí existen moderados.&lt;/strong&gt; Hay musulmanes que tienen unos valores y compatibilizan su fe con la razón. &lt;strong&gt;Con ellos no sólo es posible el diálogo, &lt;/strong&gt;&lt;i&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;sino que es un deber&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;/i&gt; Yo estoy a favor del diálogo con los musulmanes, pero siempre que, como punto de partida, éstos reconozcan que la vida es un don sagrado y defiendan la libertad de la persona y la libertad de elección del individuo. Estos son valores innegociables e inalienables previos a cualquier negociación y que representan la esencia de nuestra humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.- Sin embargo, su conversión al catolicismo no sólo ha provocado la ira de los fundamentalistas islámicos. Los mismos 138 intelectuales musulmanes moderados que recientemente enviaron una carta al Papa abogando por el diálogo interreligioso también han sido muy críticos con su bautismo a manos de Benedicto XVI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R.- &lt;strong&gt;¿Moderados, dice usted? Han escrito una carta muy dura al Papa intimándole a romper cualquier relación conmigo y han condenado mi conversión como un gesto de apostasía&lt;/strong&gt;. Eso confirma que no puede existir moderación si antes no se comparten unos valores fundamentales que hoy por hoy están absolutamente ausentes. &lt;strong&gt;Estos 138 musulmanes que usted me señala no son moderados, son falsos moderados que tratan a través de juegos de palabras de esconder sus intenciones verdaderas y su auténtica realidad ideológica.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.- ¿Por qué muchas personas en Europa no ven el islam de la misma manera que usted?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R.- &lt;strong&gt;Occidente está enfermo de relativismo en el plano cognitivo, cultural, religioso y ético. Este relativismo ha llevado a imaginar que todo y todos están sobre el mismo plano y que se debe apreciar todo y a todos prescindiendo del contenido, que no se deban usar parámetros valorativos y críticos ante realidades diversas para no herir su susceptibilidad. Ese relativismo es el que en el plano político ha producido lo políticamente correcto&lt;/strong&gt;, esa actitud que por nada del mundo quiere crear tensiones con los otros, que prefiera la autocensura como mecanismo para prevenir reacciones negativas por parte de los otros. En el plano social, &lt;strong&gt;el relativismo ha producido el multiculturalismo&lt;/strong&gt;, un modelo de convivencia social que se imagina que es suficiente regalar la libertad y los derechos a todos para que esta libertad y estos derechos se conviertan automáticamente en patrimonio de la colectividad. Sin embargo, el resultado ha sido el opuesto. Porque la libertad y los derechos sin vínculos, y sobre todo sin un común aglutinante fundado sobre el equilibrio entre los derechos y los deberes,&lt;strong&gt; ha hecho que se creara un vacío en el plano de la identidad y que se produjera el desmoronamiento del tejido social&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.- Sin embargo, algunas acciones por parte de Occidente, como por ejemplo la invasión de Irak, también han contribuido a insuflar el fundamentalismo islámico, ¿no cree?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R.- Occidente cree que la violencia del terrorismo islámico es de naturaleza reactiva, y no de naturaleza agresiva como en realidad es. Este Occidente se considera culpable de todos los males sobre la faz de la Tierra. Si alguno se hace saltar por los aires en alguna parte del mundo o si una bomba estalla donde sea, Occidente considera que es culpa suya. Occidente no se ha enterado de que hay en marcha una guerra mundial globalizada desencadenada por el terrorismo islámico y dirigida a imponer su poder a través de una suerte de califato globalizado aprovechando los regímenes en el poder en los países de mayoría musulmana y tratando de condicionar lo más fuertemente posible a los gobiernos occidentales, presionando a los elementos más radicales de los musulmanes presentes en esos países. Pero, por desgracia, Occidente hasta ahora no lo ha entendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.- No sólo los musulmanes han criticado su conversión. También lo han hecho muchos católicos, asegurando que quizás no era necesario que le bautizara el Papa en persona, en la Basílica de San Pedro, durante la vigilia pascual y en una ceremonia retransmitida en directo por la televisión italiana…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R.- Yo realmente no alcanzo a comprender cómo algunos católicos pueden llegar a pensar que sea un escándalo el que yo me haya convertido en la Basílica de San Pedro durante la vigilia pascual, y a considerar como un agravante el que haya sido el Papa el que haya administrado el sacramento del bautizo y de la eucaristía. El mensaje que dan estos católicos es que bautizarse, convertirse a la religión católica, es una especie de vergüenza que habría que realizar sólo secretamente, a escondidas. A mí lo que me ha distinguido como musulmán es haber sido un espíritu libre. Siempre he dicho lo que he pensado, y siempre he hecho lo que pensaba. He intentado en todo momento ser plenamente yo mismo. Y continuaré haciéndolo de católico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.- ¿Cómo explica entonces que muchos católicos consideren su bautismo como una provocación?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R.- La conversión es un derecho, un acto de libertad, no una provocación. Estamos hasta tal punto sometidos al pensamiento relativista, estamos hasta tal punto subyugados del miedo al terrorismo islámico, que terminamos creyendo que el ejercicio de una libertad y de un derecho puede ser considerado una provocación. Esto significa que este Occidente ya se ha sometido al terrorismo de cortarse la lengua, de aquéllos que han logrado imponer la autocensura para no decir lo que verdaderamente se quiere decir y decir en cambio lo que ellos desean oír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.- ¿Y por qué cree que el Papa ha querido bautizarle en persona, sabiendo quizás que podía ser fuertemente criticado por ello?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R.- Si el Papa ha decidido voluntariamente llevar a cabo el gesto de bautizarme, creo que ha tenido fuertes motivos para hacerlo. A mí lo que me parece es que el suyo ha sido un gesto de gran sabiduría y de gran valentía, porque ha antepuesto las razones de la fe a las de la diplomacia y la política, que es lo que debe hacer un Pontífice que encarna un poder esencialmente espiritual. Yo creo que los católicos, sobre todo aquéllos que son grandes prelados de la Iglesia católica, deberían tener mayor respeto por el Papa, que es el vicario de Cristo en la tierra. Lo que está ocurriendo en algunos sectores de la Iglesia críticos con el Papa es una confirmación de que el relativismo ha terminado por contagiar a la propia Iglesia. Yo estoy totalmente a favor de Benedicto XVI. Y no sólo ahora. También estaba de su lado cuando era musulmán. Soy uno de los pocos periodistas de las grandes cabeceras italianas que ha defendido de manera extrema y absoluta al Papa tras su discurso de Ratisbona el 12 de septiembre de 2006. Y no he defendido sólo el derecho a la libertad de expresión del Papa, le he defendido también por el valor de lo que dijo. Yo apoyo lo que dijo en Ratisbona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.- Federico Lombardi, el jefe de la oficina de prensa del Vaticano, precisaba el jueves que el Papa le haya bautizado no significa que comparta sus ideas respecto al islam. ¿Qué le parece?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R.- Pues algo obvio . Faltaría más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.- ¿Teme que su bautismo pueda desencadenar reacciones violentas contra usted o contra Benedicto XVI?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R.- Analicemos lo que los islamistas están tratando de hacer, el juego sucio que están siguiendo. En primer lugar, tratan de criminalizarme, diciendo que Magdi Allam jamás ha sido musulmán porque nunca ha sido practicante, que en realidad no se puede hablar de conversión porque no era un musulmán. También dicen que soy un vendido a Israel, esgrimiendo en ese sentido que mi último libro se llama Viva Israel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen, asimismo, que estoy a sueldo de Israel, por haber obtenido el premio internacional Dan David que concede una fundación israelí y que he compartido con otros tres periodistas, incluido otro musulmán de Indonesia. En fin, afirman que he traicionado el islam. Mi criminalización busca desacreditar al Santo Padre. Me criminalizan para poder atacar al Papa, ése es su verdadero objetivo y debemos ser conscientes de ello. Pero, por desgracia, por culpa de los católicos que ya han expresado sus críticas y su contrariedad a mi conversión a manos del Papa y de los famosos 138 moderados musulmanes, se esta creando un clima bastante feo, el mismo que suele preceder a las explosiones de violencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Bautizarme ha sido lo más importante de mi vida, he renacido»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo ha cambiado su vida desde el pasado sábado, cuando fue bautizado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me siento más sereno, más tranquilo, más feliz. Siento una absoluta sintonía entre los valores en los que siempre he creído y el contexto espiritual, cultural y social del catolicismo, la religión a la que me he unido. Me siento fuerte y determinado a seguir luchando para afirmar la verdad, la vida y libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué sintió al ser bautizado por el Papa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Una alegría inmensa. Durante las tres horas anteriores al bautismo estuve nerviosísimo, porque era consciente de que iba a ser el hecho más importante de mi vida. De hecho, bautizarme ha sido como renacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Conocía a Benedicto XVI de antes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No. La primera y única vez que le he visto ha sido cuando me bautizó. Aunque espero poder verle en una audiencia futura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuándo comenzó su proceso de aproximación al catolicismo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ha sido un camino gradual y lento. De niño, desde los cuatro a los 18 años, conocí el mundo católico a través de las escuelas italianas católicas en El Cairo a las que fui, primero una guardería de monjas y después un colegio de sacerdotes salesianos. Ir a esos centros me hizo conocer la realidad de religiosos que testimoniaban su fe a través de obras que correspondían al bien común. Pude leer la Biblia, los Evangelios, ir a misa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Su familia era musulmana practicante?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mis padres estaban separados, y fue mi madre quien se ocupó de mí. Era baby sitter en una rica familia de El Cairo. Posteriormente se fue a Arabia Saudí para trabajar al servicio de una princesa, y ahí se volvió aún más radical en su religiosidad. Se fue de Egipto con el pelo descubierto y volvió de Arabia con un velo hasta los pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y ahora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mis dos padres han muerto. Es más, cuando mi madre murió en 1992, yo mismo, cumpliendo su deseo, la sepulté en Medina. Para mí ese fue un momento muy dramático porque participé de la excavación de la fosa y en la deposición de los restos y, como es tradición en los funerales en Arabia Saudí, no se deja ninguna señal en la tumba. Así que una vez se sepulta a una persona, anda unos pasos y ya no sabe donde está enterrada. Esto para mí fue un trauma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que usted tiene un hijo de nueve meses al que ya bautizó hace un mes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, así es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el próximo 22 de abril, día de su 56 cumpleaños, se casará por la Iglesia con su mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí. El mismo día del año pasado nos casamos por lo civil, y este año nos casaremos por la Iglesia. De ese modo completaré mi ingreso en el catolicismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA CUESTION&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Ha querido usted transmitir algún mensaje con su bautismo público?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Espero que pueda ser un ejemplo para tantos musulmanes que viven en secreto su conversión al catolicismo. Yo conozco varios. Porque la realidad es la siguiente: hoy en Italia hay varios millares de italianos que se han convertido al islam, y lo han podido hacer en absoluta libertad, lo pueden proclamar públicamente, participan en convenios, se mueven con la más absoluta seguridad… Sin embargo, los musulmanes que se convierten al islam han de hacerlo a escondidas, porque si no pueden ser condenados a muerte por apostasía. Es una situación inaceptable a la que se debe poner fin inmediatamente. Porque si en Italia no existe libertad religiosa, si un musulmán no es libre de convertirse, si no es libre de proclamar públicamente su conversión, si no es libre de decir que se siente orgulloso de haberse convertido al catolicismo, significa que la civilización italiana está muerta, que los valores que han permitido el desarrollo, el crecimiento y la riqueza de la Italia ya no existen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que Dios le bendiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacado de &lt;a href="http://layijadeneurabia.com/2008/03/30/%C2%ABhe-decidido-convertirme-al-catolicismo-porque-no-creo-posible-reformar-el-islam-desde-dentro%C2%BB/"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-4396641327035543815?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/4396641327035543815/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=4396641327035543815' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/4396641327035543815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/4396641327035543815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2009/09/he-decidido-convertirme-al-catolicismo.html' title='«He decidido convertirme al catolicismo porque no creo posible reformar el islam desde dentro»'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-4766331380814681922</id><published>2009-09-18T22:11:00.001+02:00</published><updated>2009-09-18T22:11:42.331+02:00</updated><title type='text'>Musulmanes conversos: 'Los cristianos no os dais cuenta del tesoro que tenéis'</title><content type='html'>Es difícil dar con ellos, pero son más de los que cabría pensar. Probablemente en Italia han conseguido vencer antes el miedo a mostrarse en público y a ofrecer su testimonio, pero también los tenemos entre nosotros, y en toda Europa: musulmanes convertidos al catolicismo que, incluso poniendo en peligro su vida, han conocido a Cristo y han querido recibir el bautismo. El periodista italiano Giorgio Paolucci y el periodista libanés Camille Eid han escuchado de primera mano el relato de muchos de estos conversos- «es muy difícil convencer a las personas para que hablen», aseguran- y el testimonio ha quedado por escrito en el libro «I cristiani venuti dall’Islam» (los cristianos que llegaron del Islam), editado por Piemme. Un libro que, según sus autores, lanza tres desafíos: al islam, para que reconozca la libertad religiosa, a las autoridades civiles para que garanticen esta libertad; y a los propios cristianos, para un reencuentro con Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Mientras los occidentales que se convierten al islam son muy conocidos, van a televisión, son presidentes de asociaciones islámicas y no tienen problemas de visibilidad, los musulmanes convertidos al cristianismo son personas que, por tomar esta decisión, se encuentran con discriminaciones y amenazas, que pierden los derechos civiles en algunos países islámicos, que corren el riesgo de la pena de muerte o son rechazados por los mismos familiares y amigos porque son acusados de apostasía», explica Paolucci en una entrevista a la agencia Zenit.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La investigación llevada a cabo por ambos periodistas habla de algunos centenares de conversos en Italia provenientes de países del norte de África, de Oriente Medio y de Asia. Algunos han sido bautizados en Italia, otros en su país de origen o en un tercero, y luego se han trasladado a Italia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Historias milagrosas»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las historias recogidas se encuentra la de una joven argelina de padre católico y madre musulmana que llegó al catolicismo a través del testimonio de una compañera de clase; un soldado bosnio musulmán que conoció a Cristo en una cárcel italiana; una joven turca que soñó sin saberlo con el Papa Juan XXIII, un joven turco a quien el Corán no ofrecía respuestas hasta que leyó el Evangelio y hoy se prepara para ser sacerdote, e incluso un argelino que se convirtió escuchando Radio María. «Son historias milagrosas, como es milagrosa toda conversión», asegura Paolucci, que dice haber encontrado en estos conversos «interrogantes que están en el corazón de cada persona: el sentido de la vida, la felicidad, el amor, la amistad, qué hay después de la muerte...». Cuenta que, durante la investigación, quedaron impresionados por la frescura y el coraje de estos conversos, y especialmente conmovidos por las palabras de un argelino: «No os dais cuenta del tesoro tan grande que tenéis. Jesucristo ha revolucionado nuestra vida. Tenéis el joyero con la tapa cerrada y dentro hay un tesoro. Nosotros vamos a vuestras iglesias y no vemos el tesoro, venimos a un país católico, como Italia, y vemos que el joyero está cerrado; en cambio, debéis tenerlo abierto porque el tesoro es para todos. Debéis comunicar a Jesús a los inmigrantes que llegan, y sin embargo sois tímidos y tenéis vergüenza».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Autor: solidaridad.net- Fecha: 2006-11-17&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-4766331380814681922?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/4766331380814681922/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=4766331380814681922' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/4766331380814681922'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/4766331380814681922'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2009/09/musulmanes-conversos-los-cristianos-no.html' title='Musulmanes conversos: &apos;Los cristianos no os dais cuenta del tesoro que tenéis&apos;'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-8468612031603062107</id><published>2009-09-18T22:10:00.003+02:00</published><updated>2009-09-18T22:10:42.288+02:00</updated><title type='text'>Mapa de Religiones</title><content type='html'>Mapa interactivo de la evolución de las más importantes religiones a lo largo de toda la historia. Especial atención a la evolución del Islam, y luego a la cristiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿En qué se diferencia cada una?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ver &lt;a href="http://www.mapsofwar.com/ind/history-of-religion.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-8468612031603062107?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/8468612031603062107/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=8468612031603062107' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/8468612031603062107'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/8468612031603062107'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2009/09/mapa-de-religiones.html' title='Mapa de Religiones'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-8401062193210123413</id><published>2009-09-18T22:10:00.001+02:00</published><updated>2009-09-18T22:10:19.780+02:00</updated><title type='text'>quita-Catedral de Córdoba</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://mk23.image.pbase.com/"&gt;&lt;img src="http://mk23.image.pbase.com/" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://mk23.image.pbase.com/"&gt;&lt;img src="http://mk23.image.pbase.com/" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Copio de &lt;a href="http://layijadeneurabia.com/2008/05/15/mas-sobre-la-mezquita-catedral-de-cordoba/"&gt;La Yihad en Eurabia&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toca referirse una vez más a la Basílica-Mezquita-Catedral de Córdoba. En este caso se trata de un artículos del diario de Córdoba en que leo esto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;(…) el crucero catedralicio de los obispos Alonso Manrique, Leopoldo de Austria y Fray Diego de Mardones, ha evitado la ruina de la Mezquita. Si los benimerines no hubieran sido derrotados por Alfonso XI en la Batalla del Salado, hubieran hecho en la Mezquita de Córdoba lo mismo que hicieron los bereberes norteafricanos en el siglo XI cuando destruyeron Medinat-al Zahara.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin embargo, es un tópico decir que la catedral construida dentro de la mezquita la estropea…&lt;br /&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;(…) muchos de los cimacios (base de los arcos) de la antigua basílica de San Vicente fueron borrados con martillos para esculpir alegorías al sol de origen visigodo. Pero todavía en el centro de la cara exterior de uno de ellos puede observarse una cruz, símbología cristiana de la primitiva basílica del siglo VIII. Otro aspecto totalmente novedoso es que en la capilla de San Bartolomé, que alberga los restos mortales de Luis de Góngora, han aparecido una serie de frescos datados del siglo X que corresponden a la quibla donde aparecen unos cervatillos. Estos motivos pictóricos se relacionan con los de Medinat - al - Zahara.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a continuación, lo más importante:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;– ¿Existe alguna otra novedad arqueológica respecto a esta primitiva basílica que subyace bajo la Mezquita de Abderramán I?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;– El descubrimiento más importante y que precisamente está recogido en nuestro libro son los mosaicos tardorromano - visigodo - bizantinos que encontró hace un año el arqueólogo Pedro Marfil. Los informadores turísticos siempre hemos contado que la Mezquita se edificó sobre la basílica de San Vicente pero nunca lo hemos podido demostrar. Ahora se pueden ver a través de una cata arqueológica desde la que se divisan los motivos de los mosaicos, entre los que destaca una crátera.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es obvio que no porque le llamemos mezquita tienen los musulmanes derecho alguno sobre ella.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-8401062193210123413?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/8401062193210123413/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=8401062193210123413' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/8401062193210123413'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/8401062193210123413'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2009/09/quita-catedral-de-cordoba.html' title='quita-Catedral de Córdoba'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-1499777144227064197</id><published>2009-09-18T22:02:00.002+02:00</published><updated>2009-09-18T22:03:39.495+02:00</updated><title type='text'>La verdad sobre las Cruzadas: Deshaciendo los topicazos.</title><content type='html'>Os dejo aquí un artículo imprescindible sobre las cruzadas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0);"&gt;&lt;strong&gt;Las Cruzadas&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El juego musulmán:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los musulmanes les encanta hablar de las Cruzadas… y a los cristianos les encanta pedir perdón por ellas. Escuchando como relatan esta historia ambos grupos, uno podría creer que los musulmanes estaban ocupándose pacíficamente de sus propios asuntos en tierras que eran legítimamente musulmanas, cuando los ejércitos cristianos decidieron hacerles la guerra santa y “matar a millones”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La verdad:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada parte de este mito es una mentira. De acuerdo a las reglas que los musulmanes se aplican a sí mismos, las Cruzadas estaban perfectamente justificadas, y los excesos (excesos según los cánones cristianos) palidecen en comparación con el tratamiento que sufrieron históricamente a manos de los musulmanes las poblaciones conquistadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He aquí algunos datos rápidos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Primera Cruzada comenzó en 1095… 460 años &lt;strong&gt;después&lt;/strong&gt; de que la primera ciudad cristiana fuese invadida por los ejércitos musulmanes; 457 años &lt;strong&gt;después&lt;/strong&gt; de que Jerusalén fuese conquistada por los ejércitos musulmanes; 453 años &lt;strong&gt;después&lt;/strong&gt; de que Egipto fuese tomado por los ejércitos musulmanes; 443 &lt;strong&gt;después&lt;/strong&gt; de que los musulmanes saqueasen Italia por vez primera; 427 &lt;strong&gt;después&lt;/strong&gt; de que los ejércitos musulmanes sometieran a sitio por primera vez a Constantinopla, capital cristiana; 380 años &lt;strong&gt;después&lt;/strong&gt; de que casi toda España fuera conquistada por los ejércitos musulmanes; 363 años &lt;strong&gt;después&lt;/strong&gt; de que Francia fuera atacada por vez primera por los ejércitos musulmanes; 249 años &lt;strong&gt;después&lt;/strong&gt; de que la misma Roma fuera saqueada por un ejército musulmán, y sólo tras siglos de quemas de iglesias, asesinatos, esclavización y conversiones forzadas de cristianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para cuando finalmente comenzaron las Cruzadas,&lt;strong&gt; los ejércitos musulmanes habían conquistado dos tercios del mundo cristiano&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Europa había sido acosada por los musulmanes desde los primeros años que siguieron a la muerte de Mahoma. Tan pronto como en 652, los seguidores de Mahoma lanzaron incursiones contra la isla de Sicilia, llevando a cabo 200 años después una ocupación completa que duró más de dos siglos y que estuvo jalonada de matanzas como la de la ciudad de Castrogiovanni, en la que murieron unos 8000 cristianos. En 1084, diez años antes de la Primera Cruzada, los musulmanes desencadenaron otra incursión devastadora contra Sicilia, quemando iglesias en Reggio, esclavizando monjes y violando a las monjas de un convento antes de llevarlas consigo como cautivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En teoría, las Cruzadas estaban motivadas por el acoso a los peregrinos cristianos que partían de Europa hacia Tierra Santa, muchos de los cuales fueron secuestrados, hostigados, forzados a convertirse al Islam o incluso asesinados (Compárese esto con la justificación que el Islam hace de sus matanzas sobre la base de que, en tiempos de Mahoma, a los musulmanes se les denegó el acceso a La Meca en sus peregrinaciones).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cruzados sólo invadieron tierras que fueron cristianas. Nunca atacaron Arabia Saudita o saquearon La Meca como los musulmanes habían hecho (y continuaron haciendo) con Italia y Constantinopla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El período de “ocupación” cruzada (de las tierras anteriormente suyas) duró menos de dos siglos. &lt;strong&gt;La ocupación musulmana está en su año 1372&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El período de “agresión” cruzada comprende unos 20 años de campaña militar real, gran parte de los cuales se gastaron en la organización y el viaje. (Tuvo lugar en 1098-1099, 1146-1148, 1188-1192, 1201-1204, 1218-1221, 1228-1229, y 1248-1250). En comparación, la Yijad musulmana tan sólo contra la isla de Sicilia duró 75 chirriantes años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de la Yijad, las Cruzadas nunca se justificaron con enseñanzas del Nuevo Testamento. Este es el motivo de que sean una anomalía, un hecho puntual entre catorce siglos de Yijad incansable que comenzaron mucho antes de las Cruzadas y que continuaron bien después de que éstas hubieran terminado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mayor crimen de los cruzados fue el saqueo de Jerusalén, en el que se dice que 30.000 personas fueron masacradas. Esta cifra es una enanez comparada con el número de víctimas de la Yijad, desde la India a Constantinopla o Narbona. Sin embargo los musulmanes nunca se han disculpado por sus crímenes y nunca lo harán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_4QNQhvUl8-o/R40bOlMzLaI/AAAAAAAAACE/rn-Bwcp0To8/s1600-h/hospitalario.jpg"&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/_4QNQhvUl8-o/R40bOlMzLaI/AAAAAAAAACE/rn-Bwcp0To8/s320/hospitalario.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5155807085727002018" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Lo que en otras religiones recibe el nombre de “pecado y exceso” en el Islam es llamado “el deseo de Alá”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacado de &lt;a href="http://www.thereligionofpeace.com/Espanol/Games-Muslims-Play.htm#crusades"&gt;aquí&lt;/a&gt;, y encontrado en &lt;a href="http://1212lasnavas.blogspot.com/2007/10/las-cruzadas.html"&gt;Las Navas&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-1499777144227064197?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/1499777144227064197/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=1499777144227064197' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/1499777144227064197'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/1499777144227064197'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2009/09/la-verdad-sobre-las-cruzadas.html' title='La verdad sobre las Cruzadas: Deshaciendo los topicazos.'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_4QNQhvUl8-o/R40bOlMzLaI/AAAAAAAAACE/rn-Bwcp0To8/s72-c/hospitalario.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-5480632668350622940</id><published>2009-09-18T22:02:00.001+02:00</published><updated>2009-09-18T22:02:32.374+02:00</updated><title type='text'>Las Cruzadas: entre la realidad y la leyenda negra</title><content type='html'>Artículo de &lt;a href="http://noticiasdeeurabia.wordpress.com/2008/01/15/las-cruzadas-entre-la-realidad-y-la-leyenda-negra/"&gt;Eurabian News&lt;/a&gt; originalmente sacado de &lt;a href="http://www.joyeriacefarelli.com.ar/estudio/formac93.htm"&gt;aqui&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se aplaca el debate sobre el significado de las Cruzadas. También porque la distancia de final de milenio entre el Occidente y el Islam evoca escenarios sugestivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según el conocido escritor católico Vittorio Messori, sobre las Cruzadas ha sido construida por los iluministas una “leyenda negra” “como arma de la guerra psicológica contra la Iglesia romana”. Messori ha escrito en el “Corriere della Sera”, el principal diario italiano, que “es, en efecto, en el siglo XVIII europeo cuando, completando la obra de la Reforma, se establece el rosario de las “infamias romanas”, convertido en canónico”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Por lo que se refiere a las Cruzadas, la propaganda anticatólica inventó incluso el nombre: igual que el término Edad Media, elegido por la historiografía “iluminada” para indicar el paréntesis de oscuridad y fanatismo entre los esplendores de la Antigüedad y los del Renacimiento. Por descontado que quienes, hace novecientos años, asaltaron Jerusalén, se habrían sorprendido bastante si alguno les hubiera dicho que estaban realizando lo que se llamaría “primera Cruzada”. Aquello para ellos era itinerario, “peregrinación”, recorrido, pasaje. Aquellos mismos “peregrinos armados” se habrían sorprendido aún más si hubieran previsto que les sería atribuida la intención de convertir a los “infieles” o de asegurar vías comerciales a Occidente o de crear “colonias” europeas en Medio Oriente…”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Messori revela que, lamentablemente, “en Occidente, la oscura invención “cruzada” ha acabado por apresar en el sentimiento de culpa a algunos hombres de la misma Iglesia, que no conocen como sucedieron de verdad las cosas”. Además, explica Messori, “en Oriente, la leyenda se ha vuelto contra el entero Occidente: pagamos todos –y pagaremos todavía más– las consecuencias, con el deseo de revancha de las multitudes musulmanas que piden venganza contra el “Gran Satanás”. Que no es sólo Estados Unidos, sino la entera cristiandad; aquella, justo, de las “Cruzadas”: ¿No son quizá los occidentales mismos quienes insisten en decir que ha sido una terrible, imperdonable agresión contra los píos, devotos, mansos seguidores del Corán?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Y sin embargo –revela el conocido escritor– hay una pregunta que deberemos hacernos: en el marco más que milenario de las relaciones entre Cristiandad e Islam, ¿quién fue el agredido y quién el agresor? Cuando, en el 638, el califa Omar conquista Jerusalén, ésta era ya desde hacía más de tres siglos cristiana. Poco después, los seguidores del Profeta invaden y destruyen las gloriosas iglesias primero de Egipto y luego del norte de Africa, llevando a la extinción del cristianismo en los lugares que habían tenido obispos como San Agustín. Toca luego a España, a Sicilia, a Grecia, a la que luego se llamará Turquía y donde las comunidades fundadas por San Pablo mismo se convierten en cúmulos de ruinas. En 1453, tras siete siglos de asedio, capitula y es islamizada la misma Constantinopla, la segunda Roma. El rodillo islámico alcanza los Balcanes, y como por milagro es detenido y obligado a retroceder ante los muros de Viena. Si se execra justamente la masacre de Jerusalén en el 1099, no se debe olvidar a Mahoma II en 1480 en Otranto, simple ejemplo de un cortejo sangriento de sufrimientos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Messori concluye su reflexión haciendo algunas preguntas: “Todavía hoy: ¿qué país musulmán reconoce a los otros que no sean los suyos, los derechos civiles o la libertad de culto? ¿Quién se indigna ante el genocidio de lo armenios ayer y de los sudaneses cristianos hoy? El mundo, según los devotos del Corán, ¿no está dividido en “territorio del Islam” y “territorio de la guerra”, esto es, todos los lugares todavía no musulmanes que deben serlo, por las buenas o por las malas?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Un simple repaso a la historia –escribe Messori– incluso en sus líneas generales, confirma una verdad evidente: una cristiandad en continua postura defensiva respecto a una agresión musulmana, desde los inicios hasta hoy (en Africa, por ejemplo, está en curso una ofensiva sangrienta para islamizar a las etnias que los sacrificios heroicos de generaciones de misioneros habían llevado al bautismo). Admitido –y probablemente no concedido– que alguno, en la historia, deba pedir excusas a otro ¿deberán ser quizá los católicos quienes se hagan perdonar por aquel acto de autodefensa, por aquel intento de tener al menos abierta la vía de la peregrinación a los lugares de Jesús que fue el ciclo de las Cruzadas?”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-5480632668350622940?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/5480632668350622940/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=5480632668350622940' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/5480632668350622940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/5480632668350622940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2009/09/las-cruzadas-entre-la-realidad-y-la.html' title='Las Cruzadas: entre la realidad y la leyenda negra'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-1139616849435472683</id><published>2009-09-18T22:00:00.002+02:00</published><updated>2009-09-18T22:01:19.806+02:00</updated><title type='text'>La Iglesia Católica ahorra al estado 30,000 millones de euros anuales</title><content type='html'>Hala, ahí es nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí van algunas cifras significativas del año 2005 sobre lo que la Iglesia ahorró al Estado Español:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.- 5.141 Centros de enseñanza (Ahorran al Estado 3 millones de euros por centro al año): 990.774 alumnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.- 107 hospitales (Ahorran al Estado 50 millones de euros por hospital al año)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.- 1.004 centros; entre ambulatorios, dispensarios, asilos, centros de minusválidos, de transeúntes y de enfermos terminales de SIDA (Ahorran al Estado 4 millones de euros por centro al año) 51.312 camas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.- Gasto de Cáritas al año: 155 millones de euros (salidos del bolsillo de los cristianos españoles.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.- Gasto de Manos Unidas: 43 millones de euros (salidos del mismo bolsillo, una cantidad 10 veces mayor que el 0,2% -España no da el aún el prometido 0,7%- programado en los presupuestos generales del Estado para promoción del tercer mundo este año.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6.- Gasto de las Obras Misionales Pontificias (Domund): 21 millones de euros (5 veces mayor que el ya mencionado 0,2 %, ¿Imaginan de dónde sale?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7.- 365 Centros de reeducación social para personas marginadas tales como ex-prostitutas, ex-presidiarios y ex-toxicómanos ( 53.140 personas. Ahorran al Estado, medio millón de euros por centro)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8.- 937 orfanatos (10.835 niños abandonados, Ahorran al Estado 100.000 euros por centro)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9.- El 80 % del gasto de conservación y mantenimiento del Patrimonio histórico-artístico eclesiástico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arzobispo de Zaragoza, monseñor Ureña, ha calculado el gasto total ahorrado al Estado en 36.060 millones de euros al año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El prestigioso economista José Barea lo ha reducido a 31.189 millones de euros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacado de &lt;a href="http://layijadeneurabia.com/2008/03/02/la-iglesia-catolica-ahorra-al-estado-30000-millones-de-euros-anuales/"&gt;Aqui&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-1139616849435472683?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/1139616849435472683/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=1139616849435472683' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/1139616849435472683'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/1139616849435472683'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2009/09/la-iglesia-catolica-ahorra-al-estado.html' title='La Iglesia Católica ahorra al estado 30,000 millones de euros anuales'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-4001968568517667279</id><published>2009-09-18T21:59:00.000+02:00</published><updated>2009-09-18T22:00:01.995+02:00</updated><title type='text'>“La Santa Sede y los obispos españoles salvaron miles de vidas republicanas tras la guerra civil”</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;La Santa Sede tardó dos años en reconocer el régimen de Franco, desde que estalla la guerra en 1936, y mantuvo relaciones diplomáticas con la República hasta 1938. Por tanto, la acusación de que la Iglesia estaba con Franco desde el principio es históricamente falsa. Respecto a los obispos españoles, tardaron un año en reconocer el levantamiento militar, y hasta prácticamente el final de la guerra no hubo un reconocimiento oficial completo por parte de la Santa Sede.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La prudencia diplomática del Vaticano es muchas veces dolorosa, pero hay que aceptarla. Más de 1000 años de historia, pero esto es ya pasarse:&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Hizo varias gestiones [el Papa Pío XI], para impedir que estallara la guerra, para mediar entre Franco y los republicanos para que cesaran las hostilidades, pero los llamamientos del Papa no fueron escuchados por nadie. Aún al final, en la Navidad de 1938 (la guerra acabó en marzo del 39), el Papa hizo personalmente un llamamiento a la paz a Franco, y éste le contestó que una guerra era una guerra y que sólo podía terminar con la victoria de uno y la derrota de otro, y que por consiguiente cualquier tregua o interrupción sólo iba a servir para alargar el sufrimiento.&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;Tan sólo añadir los datos de los dos libros escritos por este señor (Lamentablemente no recuerdo ni su cargo, pero si atiné a guardar los libros) uno está ya publicado y otro lo será en breves: "Caídos, víctimas y mártires", editado por Espasa-Calpe, y "Pío XI entre la República y Franco", próximamente editado por la BAC&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-4001968568517667279?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/4001968568517667279/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=4001968568517667279' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/4001968568517667279'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/4001968568517667279'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2009/09/la-santa-sede-y-los-obispos-espanoles.html' title='“La Santa Sede y los obispos españoles salvaron miles de vidas republicanas tras la guerra civil”'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-4035124034364273180</id><published>2009-09-18T21:58:00.001+02:00</published><updated>2009-09-18T21:58:52.328+02:00</updated><title type='text'>El Islam y la herencia griega: el fin de un mito</title><content type='html'>RODRIGO AGULLÓ&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Europa debe al Islam la recepción del patrimonio cultural y filosófico griego. La sabiduría griega, olvidada durante los siglos oscuros de la alta Edad Media, fue transmitida a Europa por los pensadores musulmanes. Filósofos como Avicena y Averroes, y los traductores abbasidas o de la Escuela de Toledo, habrían hecho posible la eclosión filosófica en Occidente. Los comentadores árabes de los filósofos griegos conciliaron la racionalidad y la Religión. De este modo, si Europa es a la vez griega y cristiana, lo es gracias al trabajo filosófico musulmán. La unión de la razón y de la fe tuvo lugar en… Bagdad. La luz viene de Oriente…&lt;br /&gt;Ésta es la vulgata que ha prevalecido en la versión oficial de la historia cultural europea durante las últimas décadas. Un relato que presenta a una Europa sumida en la oscuridad y en la barbarie, a la zaga de un Islam ilustrado al que debería su despegue cultural. La moraleja final es que Europa debe reconocerse en sus raíces arabo-musulmanas, y aceptar su esencia multicultural.&lt;br /&gt;Una versión oficial que salta en pedazos en una obra recién publicada en Francia: Aristóteles en el Monte Saint-Michel. Su autor, el medievalista Sylvain Gouguenheim, es profesor de Historia y especialista en las cruzadas y en las órdenes militares medievales. Para el autor, esta imagen del “Occidente bárbaro” frente al Islam ilustrado es una idea sesgada que deriva más de los prejuicios ideológicos que del análisis científico. Y la tesis según la cual Aristóteles y otros autores griegos se habrían perdido definitivamente para Europa de no ser por el Islam es falsa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un análisis sin concesiones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gouguenheim señala que esta historia se sustenta en la omisión de una parte fundamental de la realidad cultural europea en la alta Edad Media. Se olvida la supervivencia de la cultura clásica en el Imperio bizantino, así como la importancia de los intercambios culturales y la circulación de estudiosos y de manuscritos entre Bizancio y Occidente. Se omite la permanente atracción por la Grecia antigua en los focos culturales de los primeros siglos de la Edad Media. Se pasa por alto el componente cultural griego en la religión cristiana, y la labor de los traductores del griego al latín. Se desestima el papel de los cristianos de oriente, y el de los sabios nestorianos que, en un esfuerzo secular de traducción del griego al siríaco y del siríaco al árabe, conservaron el saber griego y lo transmitieron a sus conquistadores musulmanes.&lt;br /&gt;También se subestima la existencia de activos centros de mantenimiento de la cultura griega en Europa, como Sicilia, Roma o Salerno. Y sobre todo, se ignora la obra inmensa de traducción de Aristóteles llevada a cabo a comienzos del siglo XII, en pleno corazón de Europa, por Jacobo de Venecia y los monjes del Monte Saint-Michel. Un episodio que constituye el “eslabón perdido” en la historia del paso de la filosofía aristotélica desde el mundo griego al mundo latino.&lt;br /&gt;La obra de Gouguenheim pone de relieve cómo la helenización del mundo islámico —obra sobre todo de árabes cristianos— fue mucho más limitada de lo que normalmente se piensa. Y por otra parte, subraya el carácter ajeno al mundo griego de gran parte de la filosofía islámica de Avicena o Averroes.&lt;br /&gt;Quede claro que este historiador francés no pretende sustraer méritos ni a la labor de los intelectuales musulmanes ni a la importancia de la cultura islámica. Lo que trata es de situar las cosas en su justo término. Para Gouguenheim “la historia del desarrollo cultural de la Europa medieval, y en particular la reapropiación del saber griego, densa y compleja, no obedece al esquema demasiado simple y lineal que se impone hoy en día”. El objetivo del historiador frnacés es apuntar al reequilibrio científico de una visión unilateral y sesgada.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extraños compañeros de cama&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no podía ser menos, el libro ha provocado un considerable escándalo. El establishment intelectual se ha rasgado las vestiduras, y ha tocado a degüello. Con el talante democrático y el amor por la libertad de expresión que les caracteriza, los doctores del multiculturalismo han respondido. No con la refutación, sino con el insulto. Y con la llamada al “policía del pensamiento” de turno. En un manifiesto de “56 investigadores internacionales” aparecido en Liberation (un manifiesto siempre es preceptivo en estos casos) los “abajofirmantes” denuncian el intento de “revisión” de la historia y el “racismo cultural” del autor. En el mejor estilo neo-estaliniano, las peticiones e invectivas aluden a las supuestas “reservas mentales” del autor, y alertan sobre sus presuntas “amistades”. Un grupo de profesores y alumnos de la Escuela Normal Superior (centro de trabajo de Gouguenheim) ya han exigido una encuesta interna. El editor está teniendo problemas. Y ya desmelenado, el padre de la criatura del “Islam de las Luces”, el filósofo Alain de Libera, lanza una fatwa contra “los amantes de las cruzadas que llaman al público a la gran movilización contra los “sin papeles””. En resumen, el recital argumentativo habitual de los héroes de la tolerancia multicultural: ¡racista, ¡fascista!, ¡fascista!, ¡maldito!, ¡maldito!&lt;br /&gt;En vano el autor ha rechazado toda vinculación con la extrema derecha, y en vano ha recordado que pertenece a una familia de antiguos resistentes, a cuyos valores permanece fiel. Pero lo más irónico del caso es lo siguiente.&lt;br /&gt;El libro de Gouguenheim incluye un anexo con una carga de profundidad contra la orientalista alemana Sigrid Hunke. En un libro de notable repercusión publicado en 1960, El Sol de Alá brilla sobre Occidente, Hunke venía a decir que nada en el medioevo cristiano tenía valor si no tenía un origen árabe o musulmán. Apoyándose en multitud de ejemplos, la autora presentaba un Islam civilizador, pionero y de genio excepcional, al cual Occidente debería prácticamente todo: filosofía, matemáticas, ciencia experimental, tolerancia religiosa etc.&lt;br /&gt;Gouguenheim desvela el trasfondo ideológico de la autora: miembro del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP) desde 1937, Sigrid Hunke realizó su tesis doctoral en la Universidad Humboldt de Berlín, bajo la dirección del teórico racialista Ludwig Ferdinand Clauss. A partir de 1940 colaboró en las actividades de la Germanistichen Wissenschafteinsatz de las SS, y obtuvo una beca del instituto Ahnenerbe (Herencia Ancestral) patrocinado por las SS. Con el apoyo personal del Reichsführer Himmler, entró en contacto con el Gran Mufti de Jerusalem, Al-Husseini, colaborador del III Reich en Oriente Medio.&lt;br /&gt;El pensamiento de Hunke se inscribía en un retorno a los valores ancestrales de la Alemania pagana apoyado desde importantes sectores de la Alemania nazi, y estaba orientado por una marcada hostilidad al cristianismo, al que juzgaba ajeno al alma alemana y oriental. En contraste con ello —señala Gouguenheim— Hunke veía en el Islam la antítesis absoluta del judeocristianismo: una civilización que aúna la energía marcial con el refinamiento cultural. En virtud de sus tesis, esta autora no ha dejado de ser periódicamente revisitada por extremistas de izquierda y de derecha.&lt;br /&gt;Vemos por tanto que, puestos a buscar “amistades peligrosas”, al filo-arabismo de nuestros días también podrían salirle extraños compañeros de viaje.&lt;br /&gt;En cualquier caso, como señala Sylvain Gouguenheim en su libro, no es el sol de Alá, sino el sol de Apolo el que brilla sobre Occidente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-4035124034364273180?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/4035124034364273180/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=4035124034364273180' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/4035124034364273180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/4035124034364273180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2009/09/el-islam-y-la-herencia-griega-el-fin-de.html' title='El Islam y la herencia griega: el fin de un mito'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-6802465920197305003</id><published>2009-09-18T21:44:00.001+02:00</published><updated>2009-09-18T21:54:59.344+02:00</updated><title type='text'>Alfredo Arnestoy sobre el Valle de los Caídos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.martiresdeparacuellos.com/FValleCaidos/francobahamonde.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 300px; height: 416px;" src="http://www.martiresdeparacuellos.com/FValleCaidos/francobahamonde.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Antes de la promulgar la Ley de la Memoria Histórica, quizás convenga derogar la «Ley del Silencio» que, en perjuicio de todos, vencedores y vencidos, ha regido en torno a lo que ocurría en el Valle de los Caídos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Así se explica que, como nunca se dieron a conocer datos sobre la construcción de la obra, el informe elaborado en 2006 por el socialista maltés Leo Brincat para el Consejo de la Unión Europea «con objeto de que se condene internacionalmente a la dictadura franquista», insista en cifras que, después de muchas investigaciones, han sido rectificadas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Por ejemplo, el número de presos políticos que trabajaron en las obras. Según la prensa de la época, a finales de 1943, trabajaban en el valle seiscientos obreros. Y, en el libro que escribió el arquitecto director, don Diego Méndez, se señala que «durante los quince años que duraron los trabajos intervinieron dos mil hombres (y ni todos a la vez, ni todos penados)».&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;O sea que es un error de bulto la cifra dada por TVE hace poco, en «Memoria de España», al decir que en las obras intervinieron veinte mil presos políticos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Los documentos rectifican estos datos del director y elevan la cifra de obreros a 2.643, de los cuales el número de penados no eran ni un diez por ciento, 243.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;De estos 243 presos políticos que se habían acogido libremente a la «redención de penas por el trabajo» –«seis días de redención por cada uno trabajado»; más de lo que, luego, estableció el Código Penal que fue de «tres días por cada dos trabajados»– y gracias a los indultos y concesiones de «libertad provisional», en 1950, nueve años antes de que terminaran las obras, asegura la Fundación Francisco Franco que ya no quedaba en el Valle ni un solo preso político; y, curiosamente, sí presos comunes que quisieron beneficiarse de condiciones tan favorables para poder redimir penas por trabajo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Estas informaciones sobre el Valle no se hacían públicas y, en cuarenta años de periodista, yo Alfredo Amestoy, periodista y escritor sólo recuerdo una ocasión en la se habló de este tema en Televisión Española.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Por supuesto, con Franco desaparecido, en 1979, Francisco Rabal me comentó en pantalla que, en los años cuarenta, el único trabajo que encontró su padre, que era tunelero, fue el de horadar el Risco de la Nava, en cuyo interior se construiría la Basílica. Los Rabal, de ideas comunistas, estaban contratados y ocupaban viviendas que se habían construido para los trabajadores. El actor reveló también en televisión que «en la obra reinaba una gran solidaridad y los familiares de muchos de los presos que allí trabajaban dormían en nuestra casa y les dejábamos nuestras camas». ¿Cuántos muertos? ¿cuántos millones?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Con su padre también, a quien condenado a muerte se le conmutó la pena y luego se acogió a la redención de pena por trabajo, estuvo en el Valle, Gregorio Peces Barba. A los cuatro meses de permanecer allí toda la familia, el padre del político recibió la libertad condicional y explicó que «no puedo decir que he estado arrancando piedras en el Valle, sería estúpido decir eso; no hubiera sido demasiado útil arrancando piedras… yo estaba trabajando en las oficinas».&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; No en las oficinas sino en el dispensario estuvo otro preso que llegó de los primeros al Valle, en 1940, para redimir pena por trabajo, el doctor Ángel Lausín. Redimida la pena, ya libre, decidió quedarse en el Valle hasta el final de las obras. Su testimonio como médico titular es que «en dieciocho años de obra faraónica hubo sólo catorce muertos». Menos de los que hoy se registran en nuestras carreteras durante un fin de semana.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Se puede hablar de «obra faraónica» puesto que se trata de una de las obras más colosales no sólo del siglo sino de la historia. La Basílica es el mayor templo del mundo con una capacidad de más de veinticuatro mil personas en su nave de trescientos metros de longitud. Fuera, en la plaza, caben otras doscientas mil almas. La cruz no tiene parangón, si a sus ciento cincuenta metros, altura superior a la Torre de Madrid, añadimos su «base» que es el Risco de la Nava, de mil cuatrocientos metros de altitud. Pero el dato más increíble es que por el interior de los brazos de la cruz, un crucero de 46 metros, pueden circular simultáneamente dos automóviles.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En cuanto al costo de una obra de tales proporciones se han barajado cantidades astronómicas, reprochando al régimen de Franco un gasto impropio de un país empobrecido. Las últimas cifras conocidas hablan de que, al cerrarse las cuentas, se habían invertido 1.033 millones de pesetas; al parecer hace tiempo amortizadas con los cuatrocientos mil visitantes anuales que contabiliza el Patrimonio Nacional en éste que es su tercer monumento más visitado, tras el Palacio Real y El Escorial.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Por otra parte, los mil millones de pesetas, que si bien entonces hubieran permitido construir tres estadios como el Santiago Bernabeu, hoy son «sólo» seis millones de euros, que es el precio que puede pagar por un jugador cualquier equipo de fútbol español de primera división.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El «salario del miedo» en los trabajos forzados Frente a las acusaciones de represión y «esclavitud», que adjudican al franquismo en la obras del Valle los grupos de izquierda y que reclaman recuperar la Memoria Histórica, la derecha presenta documentos con el objeto de demostrar que los presos, además de descontar tiempo de pena por trabajo, percibieron, al principio, un jornal mínimo de siete pesetas más la comida, que pronto se elevó a diez pesetas diarias, más pluses por trabajo a destajo o por peligrosidad, lo que unido a vivienda y escuela gratuitas les permitió llevar a sus familias a residir en el Valle.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Nos recuerdan que un sueldo de trescientas a cuatrocientas pesetas mensuales, en los años cuarenta, y primeros «cincuenta», era lo que cobraba un profesor adjunto en la Universidad. Y el médico del Valle, el ya mencionado Dr. Lausín, superaba las mil pesetas mensuales, como el maestro, don Gonzalo –ex condenado a muerte– mil también; o el practicante, el señor Orejas, que cobraba más de quinientas… Nos recuerdan que ya en l950 no había penados.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y que la España de finales de la obra no tenía nada que ver con la de los años cuarenta. Lógico; en l959, cuando se inaugura el Valle de los Caídos, ya lleva tres años funcionando en España la televisión y hay casi un millón de receptores; visita nuestro país y abraza a Franco el vencedor de Hitler, Dwight D. Eisenhower, presidente de los Estados Unidos; y, en el mes de diciembre, un tren de alta velocidad entonces, el TALGO, une Madrid y Barcelona. S&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;e considera pues un despropósito la cifra de cincuenta céntimos que se ha llegado a publicar como salario que recibían los penados. Cabe pensar que tal insultante cantidad no hubiera sido consentido por los falangistas, como José Antonio Girón, ministro de Trabajo a la edad de veintinueve años, y que emprendió una política social que asustó a la derecha conservadora; ni tampoco por los arquitectos Muguruza o Méndez, autor y director del proyecto, ni por el progresista Juan de Ávalos, el artífice del conjunto escultórico del Valle de los Caídos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Juan de Ávalos, gran amigo mío hasta el punto de que una semana antes de fallecer el pasado mes de julio, a la edad de 94 años, me llamó para que juntos visitáramos a monseñor Astilleros y le convenciéramos para colocar en la Catedral de Madrid una figura en suspensión de Cristo Resucitado, era un republicano de izquierdas, carnet número 5 ó 7 del PSOE de Mérida. Este dato no impidió que Franco le encargara la realización de su empresa predilecta. Ávalos explicaba que él ganó «un concurso para hacer unas estatuas con un equipo donde no había 'esclavos' y que fue una obra hecha con la vergüenza de haber sufrido una guerra increíble entre hermanos y para enterrar a nuestros muertos juntos». El famoso escultor nunca me quiso decir la cantidad que cobró por las gigantescas cabezas de los evangelistas que figuran al pie de la Cruz, por las virtudes y por la piedad, pero hay que pensar que fue bien retribuido.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Tampoco estuvo mal pagado otro escultor, autor del auténtico protagonista del Valle, el Cristo «vasco» que preside el altar mayor de la Basílica. Nos referimos al artista guipuzcoano Julio Beobide. Porque en el Valle, como en «el monte del olvido» de la canción, están clavadas no una sino dos cruces. El generalisimo «pasó» de política en el valle En realidad las dos cruces del Valle son «vascas». Pedro Muguruza es el «padre» de la del exterior, la de 150 metros, y Beobide de la del interior, la del altar.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En 1940, Franco, siempre previsor –recuerden lo de «atado y bien atado»–, respecto al Valle, lo tenía todo «cortado y bien cortado». Hasta la madera para hacer su pieza favorita: un gran crucifijo que en el altar mayor de la Basílica es lo único que permanece iluminado durante la Consagración, cuando se apagan todas las luces del templo. La madera para hacer la cruz de este Cristo la había elegido el propio Franco en la Sierra al ver la forma de una rama de una sabina. La sabina es apreciada por su madera hermosa, fuerte y olorosa, ideal para fabricar violines y castañuelas. Pero ahora venía lo más difícil: tenía que buscar alguien capaz de tallar «el Cristo más importante del siglo XX».&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y el Caudillo volvió a tener lo que le atribuían los moros: «baraka», suerte. Ese mismo verano, al ser invitado a una fiesta que daba el pintor Zuloaga en su casa de Zumaya, descubre en su capilla una figura que le deja deslumbrado. Es, precisamente, el Cristo que siempre había soñado para el altar mayor del Valle. Le pregunta quién es el autor de esta talla que el propio Zuloaga había policromado. Don Ignacio duda si ocultárselo, pero le acaba confesando que es de Beobide, un escultor nacionalista vasco. Zuloaga también engaña, al principio, al escultor diciéndole que un americano se ha interesado por una copia del cristo que había hecho para su capilla. Franco sorprende a Zuloaga cuando le contesta que no le importa cómo piense políticamente el escultor. Además, lo que él quiere es que ese Cristo, en el altar del Valle de los Caídos, sea el símbolo de la conciliación. En ese momento el Cristo de Beobide empezó a entrar en la leyenda, y a circular en torno a él una curiosa historia. Para salvar la cara al pobre Beobide se contó que Zuloaga, cuando encarga al escultor otro Cristo para un americano, le oculta quién es el cliente, «porque de saber su destino jamás hubiera realizado el trabajo». Una falacia porque Beobide supo pronto para quién y para dónde era el Cristo que le pedía Ignacio Zuloaga. Y la prueba es el talón, por veinte mil pesetas –lo que entonces costaba un buen piso– que se le ingresa en su cuenta bancaria por orden de Franco, según se le comunica en carta de la Jefatura del Estado, que obra en nuestro poder, fechada en el Palacio de Oriente el 23 de Junio de l941, un año después de la visita del general a Zumaya, y donde se le pide «acuse de recibo».&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Franco murió sin saber que le enterrarían en el Valle Parece que el acierto de Franco en la elección del artista fue total. Beobide, sobre todo en la talla de Cristos, es heredero de sus maestros, Berruguete, Montañés o Mena… Pero, a pesar de todo, Franco nunca pensó en que le enterraran bajo ese Cristo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;A Franco, otra vez la «cara» y la «cruz» del Valle, por culpa de las «broncas» que le organizaban allí los falangistas, creo que ya no le gustaba que le llevaran a Cuelgamuros… «ni vivo, ni muerto».&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pero le ocurrió lo de siempre y, a quien nadie se había atrevido a contradecir en vida, no se le respetó su última voluntad. Franco tenía previsto que le enterraran en el Cementerio de El Pardo, donde descansan todos los personajes del Régimen, pero al ver que su muerte estaba próxima, su familia y los altos cargos del Estado, incluido el Príncipe Juan Carlos, deciden que su cuerpo descanse en el Valle de los Caídos. Y es el futuro rey quien ha de solicitar el enterramiento a la comunidad benedictina que rige la Basílica. Hace poco la periodista Victoria Prego ha publicado algún dato más que confirma esta realidad: «En los últimos días de la enfermedad del general, Arias Navarro preguntó a su hija Carmen si se le iba a enterrar en el Valle y la respuesta fue 'No'». Y continúa Prego: «Lo que sí consta es que las obras para acondicionar una tumba al otro lado del altar se realizaron a toda prisa, estando ya el dictador irremediablemente enfermo».&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Así fue y yo aporto este otro dato que aclara definitivamente que Franco no construyó el Valle para que fuera su gran mausoleo: De labios de un oficial de su escolta, dueño de la librería en el Mercado de los Mostenses, de Madrid, al que encargaron preparar su tumba en un par de semanas, escuché los problemas que hubo que resolver, incluso de inundación por rotura de cañerías, para hacer una fosa imprevista detrás del altar, ya que en su día sólo se hizo el hoyo para enterrar los restos de José Antonio que se habían depositado, antes, en El Escorial.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pero dejemos que Victoria sume otro argumento valioso: «Consta también, y hay testimonio de ello, que a comienzos de los 70, Franco envió a su mujer a visitar la cripta de la ermita del cementerio de El Pardo, que está adornada por los mismos artistas que participaron en la decoración del Valle de los Caídos. Y consta que en esa cripta había una urna funeraria con capacidad sobrada para dos cuerpos y que, una vez enterrado Franco en Cuelgamuros, esa urna fue retirada.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y finalmente consta que allí reposan ahora en solitario los restos de su viuda, Carmen Polo». ¿Cuántos restos, además de los de José Antonio y Franco, hay de verdad en el Valle de los Caídos? La cifra, siempre discutida, se ha movido de setenta mil a treinta mil. Pero ya está bien de contar muertos. Que descansen todos en paz debajo de las dos cruces: la de fuera, del arquitecto vizcaíno Pedro Muguruza, y la de dentro de la Basílica, del escultor guipuzcoano, Julio Beobide. Vasco era también Carmelo Larrea, el autor de la canción «Dos cruces» donde se decía que «están clavadas dos cruces en el monte del olvido». No estaría mal que también el Valle de los Caídos fuera «el Valle del Olvido». No siempre es bueno recordar y ya es un tópico que «hay que recordar para no repetir». Lo mejor para no repetir es perdonar. Y olvidar. No puede ser lo de «yo perdono pero no olvido». Hay que olvidar todos los muertos; los mil muertos de ETA y los millares de la Guerra Civil. Este «perdón histórico» y con «olvido colectivo» puede ser, además, «políticamente más correcto».&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://jonkepa.files.wordpress.com/2007/10/vallecaidos.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 640px; height: 442px;" src="http://jonkepa.files.wordpress.com/2007/10/vallecaidos.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-6802465920197305003?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/6802465920197305003/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=6802465920197305003' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/6802465920197305003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/6802465920197305003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2009/09/alfredo-arnestoy-sobre-el-valle-de-los.html' title='Alfredo Arnestoy sobre el Valle de los Caídos'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-9074855323152141591</id><published>2008-07-25T14:04:00.001+02:00</published><updated>2008-07-25T18:03:13.388+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='santiago'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='clavijo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reconquista'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ramiro i'/><title type='text'>La Batalla de Clavijo</title><content type='html'>JOSÉ JAVIER ESPARZA&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En la Historia de la Reconquista hay un acontecimiento capital: la batalla de Clavijo, en 844. Fue allí donde el apóstol Santiago se apareció, armado, para ayudar a los cristianos en su lucha contra el islam. Aquella batalla actuó sobre las huestes hispanas como un revulsivo. Entre otras cosas, permitió poner fin al oprobioso tributo de las cien doncellas cristianas que los musulmanes exigían como prenda de paz. Hoy casi todo el mundo está de acuerdo en que la batalla de Clavijo, propiamente dicha, no existió. Pero sabemos que en torno al 850 hubo intensos combates en esa misma zona, y el hecho es que la memoria de Clavijo acompañó a los españoles durante siglos. ¿Qué pasó? ¿Fue todo una invención? No. Vamos a contarlo. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Lo que sabemos de Clavijo se lo debemos a un documento del siglo XII, es decir, muy posterior a los hechos. En él, un canónigo de la catedral de Santiago, de nombre Pedro Marcio, dice copiar otro documento del siglo IX donde el rey Ramiro I establece el voto de Santiago, es decir, una serie de donaciones a la sede de Compostela en acción de gracias por aquella batalla. Ese documento de Pedro Marcio ha sido muy discutido por sus errores históricos y cronológicos. En todo caso, en su momento fue tomado por testimonio veraz. Y en las primeras historias de la Reconquista –las de los obispos Lucas de Tuy, el Tudense, y Jiménez de Rada, ambas del siglo XIII-, se otorga a la batalla de Clavijo un valor esencial. ¿Qué pasó allí?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tiempos duros para la cristiandad&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Coloquémonos en el momento preciso. Estamos a mediados del siglo IX. Los musulmanes han consolidado sobradamente su dominio en España; entre otras razones, por la conversión al islam de buena parte de la vieja elite visigoda. Han quedado fuera de su alcance Galicia, León Asturias, Cantabria y las vascongadas; es aquí, en la cornisa cantábrica, donde los cristianos se organizan. Son territorios pobres; cuando la población crezca, el paso al sur, hacia el valle del Duero, se convertirá en un imperativo general. El interés de los musulmanes por esos territorios norteños es limitado: con el valle del Duero convertido en un desierto, sin nada que sacar de allí, los moros se contentarán con controlar la frontera castigando, eso sí, a las tierras cristianas con ocasionales campañas de saqueo. Las cosas son distintas en el este de la zona cristiana, en la confluencia de La Rioja, Navarra, Castilla y Aragón. En esta área, riquísima, se cruzan rutas comerciales que datan de tiempos de los romanos. Navarra y Aragón están bajo control musulmán; lo que empieza a ser Castilla, ya no.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Fijémonos en la España musulmana. Desde hace unos años -desde 822, exactamente- reina allí Abderramán II, un monarca nacido ya en España, en Toledo. La España musulmana se ha visto sometida a fuertes tensiones tribales, entre clanes hostiles, y también a severas convulsiones sociales por la recaudación de impuestos. Pero Abderramán II, un político de gran estilo, ha resuelto esos problemas con una singular mezcla de tacto y violencia. El cuarto emir omeya de Córdoba ha sabido poner en orden las grandes posibilidades del país: Al-Andalus es fuerte y próspera. Incluso en el plano religioso, ha logrado sojuzgar los levantamientos mozárabes. Abderramán II se siente dueño de la península, y con razón.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Fijémonos ahora en la España cristiana: hambre y guerra. En Asturias reina Ramiro I, un hombre con temperamento de cruzado. El reinado de Ramiro I, muy breve (842-850), transcurre entre guerras ora contra los árabes, ora contra los normandos. Este Ramiro I, cuyo estandarte es una cruz roja en fondo blanco, es el que crea la primera orden de Caballeros de Santiago, y también el que levanta las iglesias de Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo. A partir de él, la corona será hereditaria, ya no electiva. La España cristiana vive bajo la amenaza permanente del poder musulmán. Esa amenaza se hace particularmente viva en una zona concreta: entre Álava, La Rioja y La Bureba de Burgos, en el este del reino, donde la presión musulmana es más fuerte. Esa será el escenario de nuestra historia.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;De las cien doncellas a Santiago &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Dejemos que ahora hable la leyenda. En aquel tiempo, los poderosos moros habían impuesto a los cristianos un tributo vergonzoso: la entrega anual de cien doncellas. A cambio, los musulmanes no atacarían a los reyes que accedieran al pacto. Este tributo se remontaría al año 738, cuando Mauregato lo aceptó. Desde entonces, sucesivos reyes cristianos habían peleado para abolirlo. Así lo contó, mucho después, Alfonso X el Sabio:&lt;br /&gt;&lt;em&gt; &lt;br /&gt;“Así como cuenta la Historia, fue que los moros supieron que había muerto el rey don Alfonso el Casto, que era rey muy esforzado y fuerte y aventurado en batallas, y mucho los había quebrantado con lides y correrías. Y supieron los moros que en su lugar reinaba el rey don Ramiro, y pensaron que éste les tendría miedo, porque era el poder de los moros muy grande en España, y que, teniéndoles miedo, les daría lo que los moros pidiesen para que no hubiera guerra y le dejasen en paz. Y así los moros pidieron a Ramiro que cada año les diese cincuenta doncellas de las más hidalgas para casarlas, y otras cincuenta del pueblo para solaz y deleite de los moros. Y que estas cien doncellas fueran todas vírgenes.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pero Ramiro I, contra lo que los moros pensaban, no estaba dispuesto a aceptar semejante oprobio. De manera que el rey asturiano, con su estandarte de la cruz, convocó a los caballeros cristianos, se puso él mismo al frente y marchó en busca de los musulmanes allá donde más crítica era la amenaza: en la Rioja. Los moros, que andaban entonces enredados en las frecuentes querellas de la Navarra musulmana, disponían de un gran ejército. Y dicen las crónicas que a la cabeza del ejército moro se hallaba nada menos que el propio emir, Abderramán II.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cuando los cristianos llegaron a la altura de Nájera y Albelda, se toparon con una sorpresa atroz: un innumerable ejército moro, compuesto tanto por tropas peninsulares como por levas de Marruecos. Los cristianos se batieron con bravura, pero la superioridad mora era manifiesta. Acosados por todas partes, los caballeros se vieron forzados a refugiarse en el castillo de Clavijo, en Monte Laturce. Era el 23 de mayo de 844. Hay que imaginarse a las huestes cristianas, ya muy mermadas, recluidas al caer la noche, al borde de la desesperanza. Pero fue entones cuando, en el duermevela de la derrota, el rey Ramiro tuvo una visión. Dejemos que él mismo nos lo cuente, según el citado documento de Pedro Marcio:&lt;br /&gt;&lt;em&gt; &lt;br /&gt;Y estando yo durmiendo, se dignó aparecérseme, en figura corporal, el bienaventurado Santiago, protector de los españoles; y como yo, admirado de lo que veía, le preguntase ¿quién era?, me aseguró ser el bienaventurado apóstol de Dios, Santiago. Poseído yo entonces de mayor asombro, que en modo extraordinario me produjeron tales palabras, el bienaventurado apóstol me dijo:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;em&gt;“¿Acaso no sabías que mi Señor Jesucristo, distribuyendo las otras provincias del mundo a mis hermanos, los otros apóstoles, confió por suerte a mi tutela toda España y la puso bajo mi protección? (...) Buen ánimo y ten valor, pues yo he de venir en tu ayuda y mañana, con el poder de Dios, vencerás a toda esa gran muchedumbre de enemigos por quienes te ves cercado. Sin embargo, muchos de los tuyos destinados al descanso eterno recibirán la corona del martirio en el momento de vuestra lucha por el nombre de Cristo. Y para que no haya lugar a duda, tanto vosotros como los sarracenos, me veréis sin cesar vestido de blanco, sobre un caballo blanco, llevando en la mano un estandarte blanco. Por tanto, al punto de rayar el alba, recibido el sacramento de la penitencia con la confesión de los pecados, celebradas las Misas y recibida la Comunión del Cuerpo y la Sangre del Señor, no temáis acometer a los escuadrones de los sarracenos, invocando el nombre de Dios y el mío, teniendo por cierto que ellos caerán al filo de la espada”.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Dicho todo esto, desapareció de mi presencia la agradable visión del apóstol de Dios."&lt;/em&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Ramiro –sigue diciendo la leyenda- se apresuró a contar su visión a todos: caballeros, obispos, menestrales. Al alba, las tropas cristianas, seguras de su victoria, acometieron a los sarracenos. Allí gritaron por primera vez unos españoles aquello de “¡Santiago!”. Y en el fragor del combate, en efecto, apareció el gran jinete blanco, estandarte blanco en caballo blanco, como un rayo de luz, para inclinar la victoria del lado de los cruzados. El día 25 de mayo, en la ciudad de Calahorra, el rey dicta en acción de gracias el voto de Santiago, que comprometía a todos los cristianos de la península a peregrinar a Santiago de Compostela portando ofrendas al apóstol.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Ocurrió esto así? Hace siglos que se cree que no. Las fuentes cronísticas oficiales de la época, tanto asturleonesas como musulmanas, no hacen referencia alguna a Clavijo; es como si esa batalla no hubiera existido jamás. Todas las menciones son muy posteriores. Ahora bien, la crónica Najerense habla de las campañas de Ramiro contra los árabes. Por su parte, las crónicas musulmanas de la época de Abderramán II hablan de campañas moras contra Álava. Y quizá lo más importante: unas y otras coinciden en señalar fuertes combates en el área riojana que nos interesa. Más concretamente, las fuentes asturleonesas cuentan que Ordoño I, el hijo de Ramiro I, cercó la ciudad de Albelda y estableció su base en el Monte Laturce, es decir, el mismo lugar donde la leyenda sitúa la batalla de Clavijo. Y los hallazgos arqueológicos no dejan lugar a dudas: en Albelda se combatió, y mucho.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En Albelda hubo, en efecto, una batalla o, más precisamente, dos: una en 852 y otra en 859. El contexto de ambas fue aquella lucha, a la que ya nos hemos referido, por el control de las vías de comunicación en el este de la España cristiana. Pero el rey cristiano de aquellas batallas no era Ramiro, sino su hijo Ordoño, y el jefe moro no era Abderramán II, sino Musa II, de los Banu Qasi, la poderosa familia hispanogoda conversa al islam. La primera batalla la ganaron los musulmanes, exactamente como, según la leyenda de Clavijo, le ocurrió a Ramiro I cuando apareció por la Rioja. Pero la segunda la ganaron los cristianos, también como le ocurrió a Ramiro. Lo que la leyenda condensa en veinticuatro horas de Ramiro I, pudo ser en realidad un lapso de siete años en la ofensiva reconquistadora de su hijo Ordoño.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La polémica entre los historiadores prosigue. Pero lo cierto es que, tras aquella segunda batalla de Albelda, el poder cristiano en el área se reforzó, y los musulmanes vieron frustrado su intento de consolidar una plaza fuerte en La Rioja. Ordoño, inmediatamente, procedió a amparar la repoblación masiva del área, designio que permaneció vivo en los años posteriores, y que terminaría asentando de manera definitiva la cruz en aquellas tierras. E igualmente cierto es que Santiago, a partir de entonces, siempre fue invocado por los españoles en apuros. Federico García Lorca lo escribió en unos versos muy hermosos. Dicen así:&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Dice un hombre que ha visto a Santiago&lt;br /&gt;en tropel con doscientos guerreros;&lt;br /&gt;iban todos cubiertos de luces,&lt;br /&gt;con guirnaldas de verdes luceros,&lt;br /&gt;y el caballo que monta Santiago&lt;br /&gt;era un astro de brillos intensos.&lt;br /&gt;Dice el hombre que cuenta la historia&lt;br /&gt;que en la noche dormida se oyeron&lt;br /&gt;tremolar plateado de alas&lt;br /&gt;que en sus ondas llevóse el silencio.&lt;br /&gt;¿Qué sería que el río paróse?&lt;br /&gt;Eran ángeles los caballeros.&lt;br /&gt;¡Niños chicos, cantad en el prado.&lt;br /&gt;horadando con risas al viento!"&lt;/em&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Historia o leyenda? Leyenda, sin duda, pero leyenda que muy pronto se hizo historia. Y que desde entonces forma parte entrañable de la conciencia histórica española.&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;De &lt;a href="http://elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=2592&amp;amp;blog="&gt;El Manifiesto&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-9074855323152141591?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/9074855323152141591/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=9074855323152141591' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/9074855323152141591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/9074855323152141591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2008/07/la-batalla-de-clavijo.html' title='La Batalla de Clavijo'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-978752378624729486</id><published>2008-07-19T15:44:00.003+02:00</published><updated>2008-07-19T15:54:38.688+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='navas de tolosa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reconquista'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='1212'/><title type='text'>Las Navas de tolosa</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/ff/Battle_of_Las_Navas_de_Tolosa.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px;" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/ff/Battle_of_Las_Navas_de_Tolosa.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; A cinco kilómetros de SANTA ELENA, el pueblo mas septentrional de la provincia de Jaén, junto al paso de DESPEÑAPERROS, existe un paraje donde los restos de armas antiguas son tan abundantes que durante siglos han surtido a los labriegos de la comarca del hierro necesario para la fabricación de sus herramientas. Es el campo de batalla de las Navas de Tolosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El combate ocurrió en el año 1212, pero en realidad, toda la historia comenzó mucho antes. Cuando el califato de Córdoba se descompuso en un mosaico de pequeños estados (los llamados reinos taifas), los reinos cristianos del Norte aprovecharon la oportunidad para ampliar sus fronteras hasta el río Tajo y tomara Toledo. Los débiles reyezuelos de taifas tuvieron que comprar la paz y la protección de los monarcas cristianos pagando crecidos tributos anuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Por aquel tiempo los almorávides, una confederación de tribus bereberes, habían forjado un poderoso imperio que se extendía por lo que hoy es Marruecos, Mauritania, parte de Argelia y cuenca del río Senegal. La creciente presión cristiana no dejaba más alternativa a los cada ves más débiles reyezuelos andalusíes que solicitar ayuda a los almorávides. Pero no se atrevían a dar este paso porque temían que sus rudos correligionarios del desierto se prendaran de las fértiles huertas y populosas ciudades de al-Andalus y se las arrebataran. Finalmente el rey Motamid de Sevilla se atrevió a dar el paso decisivo y firmó un pacto con el sultán almorávide. Prefería, alegó, ejercer de camellero en Africa a ser porquero en Castilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Los almorávides enviaron un ejército que derrotó a los castellanos en Zalaca o Sagrajas (1086). Después ocurrió lo que se temía: barrieron a los reyezuelos de taifas, unificaron al-Andalus y lo incorporaron a su imperio. Como suele ocurrir, los fieros vencedores acabaron siendo conquistados por la superior cultura de los vencidos y los nuevos conquistadores se aficionaron al refinamiento de la sociedad hispanomusulmana, suavizaron sus costumbres y se civilizaron. Es decir, desde la óptica fundamentalista, se corrompieron. Hacia 1140 la fortaleza moral y el militarismo de los almorávides se habían mitigado tanto que su imperio se fraccionó y en al-Andalus volvió a aparecer una generación de pequeños reinos taifas tan débiles como los anteriores. La balanza del poder militar se inclinaba de nuevo hacia los reinos cristianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA AMENAZA ALMOHADE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La decadencia almorávide favoreció el surgimiento de un grupo beréber en los macizos del Atlas, que se rebeló contra los almorávides y formó una confederación de cábilas regentada por dos asambleas de jeques. Tras los violentos combates, los almohades conquistaron el norte de Africa y pusieron sus ojos en al-Andalus. Sus califas adoptaron el título de Miramamolín (Amir ul-Muslimin) o Príncipe de los Creyentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Al rey Alfonso VII de Castilla no se le ocultaba el paralelismo de la nueva situación con la del período anterior. Por lo tanto se propuso evitar el fortalecimiento de los reinos de taifas o el intervencionismo, ya iniciado, de los almohades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Alfonso VII logró asegurarse los pasos que comunican Andalucía con la Meseta y en una audaz expedición conquistó el puerto de Almería (1147), pero a la postre la empresa resultaba excesiva para las fuerzas de Castilla e incluso para las del propio rey, que al regreso de una de sus expediciones se sintió enfermo y expiró un caluroso día de agosto bajo una encina del puerto de Fresneda, en Sierra Morena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Muerto el rey, toda su obra en Andalucía se desmoronó al instante y sus temores no tardaron en confirmarse. Los almohades atravesaron Sierra Morena y atacaron Castilla: el nuevo rey Alfonso VIII, intentó contenerlos en Alarcos (1195), pero sufrió una tremenda derrota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Después de Alarcos Castilla no tenía nada que oponer a la furia africana. Los almohades asaltaron la plaza fuerte de Calatrava, cuya guarnición pasaron a cuchillo, y alcanzaron en sus correrías hasta las puertas de Toledo y Madrid. La línea del Tajo apenas podía contenerlos. Sin embargo el prolongado esfuerzo de uno y otro bando y los aconteceres de la política interior del imperio almohade aconsejaron pactar. En 1197 Castilla y el Miramamolín concertaron una tregua de diez años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Alfonso VIII tenía, además, problemas con los reinos cristianos de León y Navarra: pactó con el rey de León para tener el flanco cubierto y luego cayó con todo su poder sobra los dominios de Sancho el Fuerte, rey de Navarra, su recalcitrante enemigo, al que obligó a firmar la paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Después de las rencillas y guerras en el período anterior, el primer lustro del siglo XIII trajo laboriosa calma para todas las partes. Desde el desastre de Alarcos, Alfonso VIII solo vivía para preparar la revancha. En 1209, sintiéndose ya suficientemente fuerte, atravesó la frontera para atacar Jaén y Baeza mientras los freires de Calatrava iban contra Andújar. Después de este preludio bélico, los dos bandos preparaban la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Alfonso VIII sólo contaba con la amistad de Aragón y tenía motivos para temer que León y Navarra atacarían su reino por el norte si concentraba su ejercito en el sur. Solamente el Papa podía garantizar la neutralidad de sus enemigos si declaraba Cruzada su guerra contra los almohades, lo que automáticamente obligaría a los otros reinos cristianos a respetar sus fronteras so pena de incurrir en excomunión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El Papa Inocencio III accedió. En los púlpitos se toda Europa se predicó la nueva Cruzada para mayo de 1212. Los que concurrieran e ella obtendrían plena remisión de los pecados. Además el Papa excomulgaría a cualquiera que pactara con los mahometanos y ordenó a los reyes cristianos que aplazaran sus discordias personales en favor de la magna empresa común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Por la parte almohade los preparativos no eran menos activos. Al-Nasir, el Miramamolín de los almohades, hijo del vencedor de Alarcos y de la esclava cristiana Zahar (flor), salió de Marraquech al frente de un gran ejercito en febrero de 1211. Al-Nasir tenía treinta años. Era, según una crónica árabe, alto, de tez pálida, barba rubia y ojos azules, valeroso, cauto y avaro. No hablaba mucho porque era tartamudo. Se decía que había jurado sobre el Corán conducir a sus tropas hasta Roma y abrevar sus caballos en el Tiber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El ejercito almohade se dirigió primero a Rabat y de allí a Alcazarquivir. Mientras tanto sus correos recorrían el imperio instando a los gobernadores a preparar lo necesario para la próxima y decisiva Guerra Santa. El ejercito almohade iba creciendo con las tropas que llegaban de su vasto imperio. Su magnitud planteaba problemas de administración y abastecimiento pero Al-Nasir procuraba enmendar lo yerros y estimulaba a sus colaboradores haciendo decapitar a los funcionarios incompetentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Una potente escuadra aguardaba el ejercito en Alcazar Seguer. En mayo, las tropas cruzaron el Estrecho y desembarcaron en Tarifa adonde solícitos funcionarios de al-Andalus acudieron para homenajear al Miramamolín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Pasó un año antes de que los ejércitos se enfrentaran en una acción definitiva. En este tiempo Alfonso VIII hizo una cabalgada por Levante y llegó hasta el mar. Al-Nasir por su parte puso sitio a la plaza fuerte fronteriza de Salvatierra. La fortaleza resistió dos meses de riguroso asedio antes de entregarse. En este tiempo, dice un cronista, las golondrinas que habían anidado en la tienda de Al-Nasir, empollaron y sacaron sus crías a volar. Conquistada la plaza, el Miramamolín regresó a Sevilla e intensificó los preparativos guerreros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Poco después de caída Salvatierra falleció el infante Fernando de Castilla, todavía adolescente. La muerte de su hijo bienamado, que ansiosamente esperaba hacer sus primeras armas contra los almohades, apenó profundamente a Alfonso VIII. El rey buscó alivio a su dolor entregándose a una intensa actividad militar mientras duró el buen tiempo, y en invierno se enfrascó en los aspectos diplomáticos de la Cruzada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LLEGAN LOS CRUZADOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    En la primavera de 1212, los caminos de la Cristiandad se llenaron de cruzados cuya meta era Toledo. Los pobres iban a pie, mendigando por los caminos; los nobles, a caballo, seguidos de sus mesnadas. Entre ellos no sólo concurrían guerreros. También afluían muchedumbres fanatizadas de mujeres, jovenzuelos y personas inútiles para la guerra que acompañarían al ejército expedicionario compartiendo sus privaciones y sometidos a su suerte favorable o adversa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El primero en llegar fue el caballeroso Pedro II de Aragón, el amigo de Alfonso VIII, que aportaba tres mil caballeros con su correspondiente acompañamiento de peones. ¿Y los reyes de Navarra y de León? De estos no se esperaba que movieran un dedo para auxiliar a Alfonso VIII. Es más, el de Navarra sólo estaba esperando a que acabasen las treguas concertadas con Castilla para atacarla; el de León, por su parte, hizo saber que sólo se uniría a la Cruzada si le eran devueltos ciertos lugares y castillos fronterizos que reclamaba como suyos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    A principios de junio llegaron cruzados de ultrapuertos, es decir los de fuera de la Península, capitaneados por el arzobispo de Narbona. Eran en su mayoría franceses aunque también los había italianos, lombardos y alemanes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El ejército almohade se puso por fin en movimiento. Subiendo por los antiguos arrecifes romanos y califales que remontan el Guadalquivir llegó a tierras de Jaén y ascendió en busca de los desfiladeros de Sierra Morena. Al-Nasir estaba bien informado sobre la actualidad y calidad de las tropas que se iban reuniendo en Toledo y procedía con cautela. En lugar de atravesar los pasos de Sierra Morena para enfrentarse a su enemigo en Castilla, como hizo su padre cuando lo de Alarcos, decidió mantenerse a la defensiva y dejar que fueran los cristianos los que hiciesen el viaje por la meseta castellana y los desfiladeros del Muradal. Así tendría de su parte dos elementos: el cansancio y desgaste de los cristianos al final de tan dura marcha y un favorable campo de batalla, puesto que os almohades ocuparían posiciones ventajosas y forzarían a los cristianos a aceptar el combate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Mientras tanto, en Toledo, los turbulentos huéspedes llegados de Francia no dejaban de causar problemas. El previsor arzobispo había dispuesto que los cruzados acampasen en terreno amable, entre huertas, a orillas del Tajo, apartados del núcleo de la ciudad; pero los extranjeros, sea porque no estaban tan habituados como los peninsulares a la convivencia y respeto con gente de otras religiones o culturas, o simplemente por impaciencia de la sangre y botín que esperaban conseguir en la Cruzada, asaltaron la judería toledana y la saquearon e incluso asesinaron a una parte de sus moradores, lo que llenó de pesar a Alfonso VIII.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El 20 de junio, el ejército cristiano partió de Toledo camino del sur. En el cuerpo de vanguardia iban ultramontanos guiados por don Diego López de Haro. A los cuatro días de marcha avistaron la aldea y castillo de Malagón, que era de los moros. Inmediatamente se lanzaron al asalto, arrasaron el lugar e irrumpieron en el castillo que los defensores habían ofrecido entregar a cambio de que se respetaran sus vidas, trato común razonable muy al uso de las contiendas peninsulares. Pero los ultrapuertos, herederos de la tradición intolerante de las Cruzadas, pasaron a cuchillo a casi todos los defensores y refugiados que albergaba la fortaleza. Cumplida la jornada, acamparon allí mismo en espera del grueso del ejército con los reyes de Aragón y Castilla, que llegó al día siguiente, 254 de junio. Ya para entonces se manifestaban los problemas de abastecimiento que eran la plaga de toda expedición importante en aquella época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    En aquella tierra que atravesaban los cristianos, casi despoblada y ayuna de recursos, estas privaciones se acentuaban. Con tales problemas llegaron a las márgenes del Guadiana y buscaron los vados para atravesarlo. En estos lugares de aguas poco profundas los almohades habían esparcido artefactos metálicos de cuatro puntas, los llamados abrojos, que se clavaban en los pies de los peones y caballos inutilizándolos para el combate. Con todo, los cristianos sortearon la vía fluvial que los separaba de Calatrava.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CALATRAVA, LA MANZANA DE LA DISCORDIA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Calatrava era, y aún es en sus ruinas, una importante fortaleza que vigilaba el estratégico paso entre Andalucía y Castilla. En 1158, los templarios que la guardaban se reconocieron incapaces de contener el empuje musulmán y la abandonaron. Entonces un grupo de caballeros y de monjes cistercienses se establecieron en ella y la defendieron de los almohades. Esta fue el origen de la Orden de Calatrava, orden monástico-militar que el Papa aprobó en 1164. Sin embargo, a la muerte de Alfonso VII, el convento-fortaleza fue conquistado por los almohades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El ejército cruzado acampó cerca de Calatrava y durante tres días sus jefes estudiaron un plan de ataque. Todos estaban de acuerdo en que no era prudente dejar a sus espaldas una plaza tan importante y buen abastecida que, además, estaba defendida por el andalusí Abu Qadis, experto guerrero de la frontera. Por lo tanto debían tomar el castillo. El día 30 de junio lo atacaron violentamente y lograron conquistar su parte más accesible. Los defensores parlamentaron y Alfonso VIII les concedió franquicia para retirarse salvando sus vidas y algunos bienes. Este acuerdo indignó a los cruzados extranjeros que ya contaban con repetir la degollina de Malagón. Por otra parte, venían muy quejosos de las calores excesivas del mes de junio, de las arideces de la meseta y de las privaciones que desde hacía unos días venía sufriendo el ejército cristiano, a todo lo cual estaban más acostumbrados los peninsulares. Por estas causas, el 30 de junio, la mayoría de los extranjeros se retiraron de la Cruzada y regresaron a sus países de origen. Los más exaltados pretendían tomar Toledo, la capital desguarnecida de Castilla, para vengarse de Alfonso VIII, pero finalmente se conformaron con ir saqueando las juderías de las poblaciones por donde pasaban. Otros se dirigieron a Santiago de Compostela para ganar la peregrinación y no hacer el viaje en balde; todos, en fin, se perdieron por los caminos del Pirineo tal como habían aparecido. Un historiador calcula que la deserción de los ultramontanos redujo al ejército cristiano en un tercio de sus efectivos. La perdida mas grave no fue, sin embargo, el número, sino la calidad, pues muchos de ellos eran veteranos de guerra y soldados profesionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    En Calatrava, ya recuperada para su Orden, descansaron los ejércitos de Castilla y Aragón y se repusieron de hambres pasadas, pues habían encontrado la fortaleza bien avituallada. Allí se les unieron doscientos caballeros navarros al mando de Sancho el Fuerte, que había decidido deponer temporalmente su rencor y enemistad con el castellano para participar en la Cruzada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    A dos jornadas de camino estaba Alarcos, a pocos kilómetros de la actual Ciudad Real. Muchos recuerdos tristes debieron de acudir a la memoria de Alfonso VIII a la vista de aquellos campos yermos. En ellos los almohades habían machacado literalmente a su flamante ejército diecisiete años atrás. Durante todo este tiempo el fantasma de Alarcos había perseguido al rey castellano, había mediatizado sus actos y había alimentado su sed de venganza. Otro responsable de Alarcos compartía los sentimientos de Alfonso VIII y volvía a contemplar con él, después de tantos años, el escenario de su desdicha: don Diego López de Haro, el belicoso señor de Vizcaya al que muchos hacían responsable de aquella infamante derrota. Después del abandono de los ultramontanos ninguno de los dos personajes estaría completamente seguro de no estar encaminándose a otro Alarcos de dimensiones aún mayores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Los días 7, 8, 9 de julio los cruzados acamparon a la vista de Salvatierra, otro antiguo castillo cristiano en poder de los musulmanes. Allí pasaron revista a sus efectivos y se prepararon para la batalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Mientras tanto llegaban informes del ejército almohade. Al-Nasir esperaba a los cristianos a pocos kilómetros de allí, al otro lado de las gargantas del Muradal, donde había montado sus campamentos en estratégicas posiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El grueso del ejército almohade se había asentado frente al desfiladero de la Losa, garganta rocosa tan áspera y difícil que "mil hombres podrían defenderla de cuantos pueblan la tierra". El ejército cristiano había de recorrer forzosamente este camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El día 11, los cristianos acamparon en las Fresnedas. Don Diego López de Haro envío a su hijo don Lope con un destacamento a las alturas del puerto del Muradal, hoy Despeñaperros, para que reconociese el terreno y ocupase la pequeña meseta que allí existe. Los expedicionarios ganaron rápidamente las alturas y avistaron el castillo de Ferral, adelantado de Sierra Morena, donde se había instalado la avanzada almohade que vigilaba el desfiladero de la Losa. En cuanto descubrieron a los cristianos, los almohades salieron a hostigarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Al día siguiente, 12 de julio llegó el ejército cristiano al pie de Sierra Morena y nuevas tropas reforzaron a la vanguardia instalada en la meseta del Muradal. Al amanecer del día 13, el resto del ejército se les unió y acampó en la llanada. Los vigilantes almohades abandonaron prudentemente el castillo del Ferral y se replegaron hacia el sur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Los dos ejércitos estaban separados solamente por el desfiladero de la Losa fuertemente custodiado por los almohades. La situación de los cristianos era delicado. Sus enemigos podrían hacer, son dificultad, una carnicería de cualquier ejército que se aventurase por aquellas angosturas. Por otra parte, el paraje donde habían acampado los cruzados era áspero e inhóspito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Quizá lo más sensato fuera abandonarlo lo antes posible y bajar de nuevo al llano porque, además, los víveres escaseaban nuevamente. Avanzar hacia el ejército almohade a través de la mortal ratonera de la Losa era suicida. Hubo consejo de reyes y señores. Los más prudentes proponían desandar lo andado, descender al pie de la sierra y buscar otro paso que atravesara las montañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Pero Alfonso VIII temía que esta retirada acabara por agotar y desmoralizar a sus huestes. Por otra parte, lo más probable era que los almohades guardaran igualmente todos los pasos de la comarca. No había alternativa. Tratarían de forzar el desfiladero de la Losa yendo en línea hacia el enemigo. La perspectiva de repetir lo de Alarcos debió de amargar aquel día a muchos veteranos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL PASTOR DE LAS NAVAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Los cristianos necesitaban un milagro y el milagro ocurrió. Al menos eso sostiene la tradición. Ante Alfonso VIII se presentó un pastor que decía conocer un paso seguro que los almohades no vigilaban. Nada se perdía con probar. Don Diego López de Haro y un destacamento de exploradores acompañaron al rústico que los llevó primero hacia el oeste y luego hacia el sur, a través de los actuales parajes del Puerto del Rey y Salto del Fraile. Así fueron a salir, esquivando los relieves más comprometidos de aquellas montañas, a la explanada de la Mesa del Rey, donde se establecieron. Don Diego López de Haro comunicó al rey que el paso del pastor era perfecto, justamente lo que necesitaban. En cuanto amaneció el día siguiente, el grueso del ejército levantó el campamento y fue a acampar en la Mesa del Rey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Por fin se encontraban los dos inmensos ejércitos frente a frente sin obstáculo natural que los separase. Perdida su ventaja inicial, Al-Nasir decidió plantear la batalla lo antes posible para evitar que los cansados cristianos y sus caballos se repusieran de las fatigas de la caminata. Formó pues a su ejército en orden de combate, se situó favorablemente sobre el terreno y envió columnas de caballería y arqueros para que hostigaran a los cristianos en sus posiciones. Pero los reyes cristianos no mordieron el anzuelo y la actividad bélica de la jornada se redujo a pequeñas escaramuzas sin importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Al día siguiente, domingo, 15 de Julio los almohades amanecieron formados en orden de combate y se mantuvieron de esta guisa hasta mediodía, pero los cristianos eludieron nuevamente el encuentro y se contentaron con escaramuzar. Los adalides de uno y otro bando analizaban la fuerza y disposición del adversario y tomaban las medidas oportunas para asegurarse la mejor fortuna en la batalla campal que se avecinaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LOS EJÉRCITOS ENFRENTADOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Pocos conseguirían conciliar el sueño en los campamentos de las Navas la noche del día 15 de Julio de 1212. Unos y otros contemplarían el parpadeo de las luces del campamento enemigo mientras esperaban impacientes la amanecida del día decisivo. Todavía era de noche cuando en el campamento cristiano circuló la orden de prepararse para el combate. Pasaron los clérigos administrando la absolución a los cruzados que aprestaban arreos y armas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Cuando clareo el día ya se habían desplegado las fuerzas. En el campo cristiano tres cuerpos de ejército dispuestos en línea ocupaban la llanura. El central estaba formado por las tropas de Castilla; a su izquierda, las de Aragón con Pedro II al frente y a la derecha los navarros de Sancho el Fuerte. Las dos alas habían sido forzadas con tropas de varios concejos castellanos. Cada uno de estos cuerpos estaba a su vez dividido en tres líneas ordenadas en profundidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La vanguardia del cuerpo central, que sería el eje de la lucha, iba mandada por el veterano don Diego López de Haro. En la segunda línea se ordenaban los caballeros templarios, al mando del Maestre de la Orden, Gómez Ramírez; los caballeros hospitalarios, los de Uclés y los de Calatrava.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    En la retaguardia iba Alfonso VIII acompañado por el arzobispo de Toledo y otra media docena de obispos castellanos y aragoneses y probablemente también por el arzobispo de Narbona. Los nobles caballeros y freires de las órdenes militares eran guerreros profesionales y se hacían acompañar de peones y servidores igualmente experimentados, pero a las tropas de los concejos, aportadas por las ciudades castellanas, les faltaba experiencia guerrera y entrenamiento. Por eso se había dispuesto que combatieran mezcladas con las tropas profesionales. De este modo la calidad sería más homogénea y la infantería y la caballería se prestarían mutuo apoyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El ejército almohade presentaba también tres cuerpos: en el primero un núcleo de tropas ligeras; en el segundo, el heterogéneo conjunto del ejército integrado por voluntarios de todo el dilatado imperio, incluyendo a los contingentes de al-Andalus; en la retaguardia, los almohades propiamente dichos ocupando la ladera del cerro de los Olivares en cuya cima Al-Nasir había plantado su emblemática tienda roja, en el centro de una fortificación de campaña construida por una amplia empalizada de troncos unidos y reforzados por cadenas. Este ingenio desempeñaba el papel de las alambradas en la guerra moderna. Defendía la empalizada una nutrida guardia de voluntarios armados de picas, arcos y hondas. Es de notar que muchos de éstos estaban atados por los muslos y enterrados hasta las rodillas. Al-Nasir, sentado sobre su escudo a la puerta de la tienda, leía el Corán e impetraba la protección de Alá en el apurado trance de aquella batalla decisiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UNA INFINITA MUCHEDUMBRE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    ¿Cuantos combatientes se enfrentaron en las Navas de Tolosa? Los cronistas árabes hablan de seiscientos mil combatientes musulmanes y de una innumerable muchedumbre de cristianos. Los cristianos se refieren a casi doscientos mil jinetes musulmanes y la consabida infinita muchedumbre de peones. Modernos estudiosos de la batalla cifran los efectivos almohades entre 100000 y 150000 combatientes (probablemente el primer número se más exacto que el segundo) y los cristianos entre 60000 y 80000. Incluso admitiendo las cifras más modestas, hemos de reconocer que el choque debió ser de los más espectaculares y sangrientos de la historia medieval.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    En general puede decirse que los cristianos estaban mejor armados que los musulmanes, especialmente en lo tocante a armamento defensivo: escudos, cotas de malla y yelmos de metal o cuero. El ofensivo abarcaba una amplia panoplia: lanza, espada, cuchillo, maza o hacha, alabarda, arco y honda. Por la parte almohade el armamento defensivo se limitaba prácticamente al escudo. Sus peones iban provistos de lanzas y espadas, azagayas, arcos y hondas. El predominio de las armas arrojadizas en el campo musulmán se refleja en las enormes reservas de flechas y venablos que cayeron en manos de los cristianos. El arzobispo de Narbona calculó que dos mil acémilas no serían suficientes para transportar las cajas de flechas encontradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La táctica empleada por los ejércitos almohade y cristiano se basaba en concepciones del arte militar diametralmente opuestas y ambas igualmente eficaces. Por la parte cristiana, Alfonso VIII había tenido mucho tiempo para meditar sobre las enseñanzas de Alarcos. Además conocería las contramedidas que los cruzados habían desarrollado en Siria y Palestina para hacer frente a similares tácticas musulmanas. Frente al formidable bloque de la caballería cristiana que cargaba frontalmente en compacta formación, los musulmanes oponían tropas ligeras capaces de dispersarse ágilmente en todas direcciones, hurtando el blanco a la acometida enemiga, para luego agruparse y desplazándose rápidamente, envolver el enemigo y devolver el golpe en sus puntos vulnerables, la retaguardia y los flancos. Algo parecido ocurrió en Alarcos: los almohades desorganizaron las tropas de los concejos que formaban las alas del ejército castellano y rodearon al núcleo de la caballería atacándolo por los lados. Por eso, en las Navas, Alfonso VIII dispuso que los concejos combatieran mezclados con guerreros profesionales, freires o caballeros. Además reforzó convenientemente los bordes exteriores de las alas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El plan de combate de los reyes cristianos debía algo a la experiencia ajena, a los cruzados de Siria. Después del encuentro de Doriela, que enfrentó por vez primera en batalla campal a cruzados y turcos en 1097, los cristianos desarrollaron nuevas tácticas para evitar que las ligeras y ágiles tropas musulmanas los cercaran. Bohemundo, el gran táctico cristiano, ideó proteger los flancos del ejército con obstáculos naturales, conservar la formación cerrada para evitar el desmoronamiento de las líneas y sobre todo, mantener un cuerpo de reserva con el que atacar al enemigo cuando intentara cercar al cuerpo principal. En Palestina, la reserva era mandada por Bohemundo personalmente. En las Navas de Tolosa vemos a Alfonso VIII al frente del cuerpo de retaguardia. De la oportuna intervención de esta reserva, ni demasiado pronto ni demasiado tarde, dependía el resultado de la batalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL EJERCITO DE AL-NASIR&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El dispositivo almohade no era menos formidable que el cristiano. Tropas de las más variadas procedencias, representantes de cada cábila y tribu del imperio, habían convivido durante un año y medio y se habían preparado para este encuentro. El plan de batalla almohade era simple, tópico y efectivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Primero sus tropas ligeras desorganizarían y cansarían al enemigo. En la vanguardia pondría sus peores tropas, la muchedumbre de fanáticos voluntarios árabes, bereberes, almohades y andalusíes atraídos por la Guerra Santa, los que aspiraban a ganar el Paraíso. Mientras los cristianos se cebaban en esta carne se cañón y la perseguían hasta posiciones desventajosas, los hábiles arqueros de Al-Nasir sembrarían la muerte en las líneas castellanas. Cuando el enemigo estuviera cansado y en terreno desventajoso, entrarían en combate los almohades para dar el golpe de gracia. Si alguna carga de los cruzados llegaba hasta el cuerpo de zaga o retaguardia almohade, las formidables defensas de su palenque y la guardia bastarían para detenerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Los componentes de la guardia del palenque no eran, como sostiene la tradición historiográfica cristiana, desgraciados esclavos negros encadenados unos con otros para evitar su huida y obligados a combatir hasta la muerte. Más probablemente se trataba de fanáticos voluntarios, los llamados imesebelen (desposados) los que, ligados por un juramento, ofrecían sus vidas en defensa del Islam y se hacían atar por las rodillas para asegurarse de que se sacrificarían llegado el caso. La de los imesebelen es una institución que ha perdurado hasta nuestros días. Escribe Huici: "Los franceses han sido muchas veces testigos de su valor en las campañas argelinas. En 1854 dos columnas francesas penetraron en la Gran Cabilia y encontraron soldados desnudos hasta la cintura, vestidos tan sólo con un calzón corto y atados unos a otros por las rodillas para no huir: eran los imesebelen a quienes había que rematar a bayonetazos sin conseguir que se rindiesen"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Una fuente árabe sostiene que en las Navas combatieron diez mil arqueros Agzaz. Esta tribu de arqueros turcos había llegado al imperio almohade, vía Egipto, unos veinticinco años atrás. El padre de Al-Nasir, el vencedor de Alarcos, uno de los más expertos generales de su tiempo, los incorporó a su ejército y los pagaba espléndidamente. El secreto de los arqueros turcos radicaba en sus arcos especialmente potentes y en la táctica que empleaban. Podían disparar con el caballo a todo galope y en cualquier dirección. Fueron, en Siria y Palestina, la pesadilla de los cruzados hasta que estos desarrollaron tácticas capaces de contrarrestar sus ataques. Es evidente que los servicios de información de ambos ejércitos funcionaban a la perfección y que cada bando conocía de antemano los efectivos del contrario y el uso que probablemente haría de ellos. Los dos estados mayores tomaron las contramedidas oportunas, aunque el cristiano se probó más acertado al adoptar las tácticas avaladas por los cruzados en Oriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;COMIENZA LA BATALLA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Cuando amaneció, los dos ejércitos estaban formados frente a frente a una cierta distancia. En la vanguardia del cristiano, capitaneando sus tropas de choque, don Diego López de Haro escuchaba esta advertencia de labios de su hijo: "Padre, que lo hagáis de modo que no me llamen hijo de traidor y que recuperéis la honra perdida en Alarcos". A lo que el viejo guerrero respondió: "Os llamaran hijo de puta, pero no hijo de traidor". (Lo decía don Diego porque su esposa era de costumbres libres y lo había abandonado.) Don Lope prometió a su padre: "Seréis guardado por mi como nunca lo fue padre de hijo, y en el nombre de Dios entremos en batalla cuando queráis".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La caballería cristiana capitaneada por don Diego cargó por la pendiente de la Mesa del Rey abajo al encuentro enemigo. El terreno era difícil, cubierto de monte bajo, arbolado y tajado por un barranco. Al choque, las avanzadas musulmanas se deshicieron y dispersaron como si huyeran, sin dejar ni un muerto en el campo, y los cristianos prosiguieron su galopada en busca del blanco firme que se ofrecía en los altozanos contiguos, donde estaba apostada una muchedumbre. Allí se produjeron los primeros choques pero los atacantes atravesaron esta segunda línea sin mayor dificultad y todavía les quedó impulso para arremeter contra el grueso del ejército almohade.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El terreno favorecía a los musulmanes, que estaban en alto. Los cristianos llegaban a ellos cansados por la cabalgata y desorganizados por los previos encuentros. Por otra parte, las tropas que los esperaban eran de mejor calidad que las de vanguardia. No sólo rechazaron el ataque fácilmente sino que contraatacaron pendiente abajo con gran grita y ruido de los tambores de la zaga y obligaron a los cristianos a ceder terreno. Las tropas de los concejos comenzaron a desmayar, la situación no podía sostenerse ni siquiera con los refuerzos que llegaban de la segunda línea de los cruzados. Fatalmente la vanguardia cristiana se había desorganizado y desmoronado ante el empuje almohade.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Hasta este punto rodo parecía desarrollarse con arreglo a la estrategia musulmana. Desde su puesto en la tercera línea, el rey Alfonso VIII contemplaba, entre la polvareda lejana, la retirada de las banderas de sus tropas. Creyó distinguir entre ellas el pendón de don Diego López de Haro y volviéndose al arzobispo de Toledo que a su vera estaba, comentó con disgusto: "Mirad como vuelve la seña de don Diego" Andrés Roca, ciudadano del concejo de Medina del Campo, escuchó lo que el rey decía y le replicó: "Cierto no es aquella la seña de don Diego, mas mirad adelante y veréis vuestra seña y don Diego con la suya. Los que huyen los villanos somos, que los hidalgos no, que aquella que huye la seña es de Madrid". Por menospreciarlos ante el rey con estas palabras, los aludidos asesinarían luego a Andrés Roca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Don Diego y los suyos se mantenían a pie firme sin ceder terreno, pero era evidente que las dos primeras líneas cristianas, asaltadas desde mejores posiciones por los veteranos almohades y penetradas y envueltas por caballería ligera del enemigo, se hallaban en desesperada situación, desorganizadas y al borde del colapso. Además, ofrecían un blanco casi inmóvil a los arqueros y hondero se Al-Nasir. Estaba claro que las fuerzas cristianas en liza no podrían, por si solas, salvar la situación. Alfonso VIII creyó llegado el momento de dirigir la carga decisiva, de cuyo resultado dependía la suerte de la jornada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Según la crónica, el rey dijo al arzobispo de Toledo: "Arzobispo, vos y yo aquí muramos". Y sin más plática cargaron al frente de la tercera línea para socorrer a los que estaban batallando en la ladera del palenque del Miramamolin. Al propio tiempo, sincronizando su movimiento con el del cuerpo central, entraban en combate las reservas de las alas, al mando de los reyes de Aragón y Navarra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA CARGA DE LOS TRES REYES&lt;br /&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px;" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/d/dc/SanchosoloWK.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;br /&gt;    Tal como se había planteado el encuentro del lado cristiano, esta carga tenía que ser la última y decisiva. De que fuese capaz de perforar todo el dispositivo almohade dependía la suerte final de la batalla. Si era frenada y perdía su conexión hasta verse infiltrada y desorganizada por los elementos ligeros musulmanes, como había ocurrido con los destacamentos precedentes, era seguro que la nueva derrota dejaría en mantillas al desastre de Alarcos. Los historiadores cristianos rodean la acción de Alfonso VIII de una aureola de heroísmo, como si en el supremo instante su decisión y valentía personal hubiesen salvado una batalla que estaba perdida. En realidad, como estamos viendo, la batalla no estaba decidida sino que iba discurriendo, por uno y otro bando, con arreglo a planes preconcebidos y cuidadosamente ejecutados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Los cruzados jugaban su última carta que era la carga definitiva de cuy éxito todo dependía. A esta oponían los musulmanes la resistencia pasiva pero formidable de una de las fortificaciones de campaña calculadas para sustituir con ventaja la falta de una caballería pesada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La carga de los tres reyes enfiló su objetivo y cruzó el campo de batalla sin perder cohesión: con su ímpetu inicial apenas mermado llegó al palenque del Miramamolín. De aquel momento supremo y verdaderamente decisivo del combate apenas tenemos noticias fiables. Fuentes tardías sostienen que fue Sancho el Fuerte de Navarra el primero en romper las cadenas y pasar la empalizada, lo que justifica la incorporación de cadenas al escudo de Navarra, pero el caso es que las cadenas y palos ardiendo aparecen en los escudos nobiliarios de muchas casas que podrían blasonar igualmente de la hazaña. Lo más probable es que la empalizada, directamente atacada en toda su extensión, fuese penetrada simultáneamente por vario lugares. Los imesebelen sucumbieron en sus puestos, fieles a su promesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El degüello dentro de la fortificación del Miramamolín fue terrible. El hacinamiento de defensores y atacantes en este punto y la coincidencia de estar dilucidando la suerte suprema de la batalla, espolearía el desesperado valor de unos y otros. Pero no existía en aquella época ninguna forma humana de detener una carda de caballería pesada cuando se abatía sobre un objetivo fijo y lograba el cuerpo a cuerpo (todavía no se había divulgado en Europa el arco largo galés y las armas de fuego que darán al traste con la caballería en los dos siglos siguientes, como en su momento veremos). En las Navas, los arqueros musulmanes, principal y temible enemigo de los caballeros, principalmente por la vulnerabilidad de sus caballos, no podrían actuar debidamente, cogidos ellos mismos en medio del tumulto. La carnicería en aquella colina fue tal que después de la batalla los caballos apenas podían circular por ella, de tantos cadáveres como había amontonados. El ejército de Al-Nasir se desintegró. En la terrible confusión cada cual buscó su propia salvación en la huida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL ALCANCE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Lo que sucedió al enfrentamiento no fue menos terrible que el propio combate. El "alcance" que coronaba la batalla medieval dio comienzo. La caballería cristiana, dispersa en pequeños destacamentos, prosiguió su carrera alanceando y derribando a los fugitivos. La cifra de bajas almohades fue tan crecida porque en el alcance perecieron casi tantos hombres como en el combate propiamente dicho. Perseguidos y perseguidores atravesaron el abandonado campamento almohade y prosiguieron hacia el sur. Los fugitivos intentaban refugiarse en la fortaleza de Vilches, la más cercana al lugar de la batalla. Un cronista tardío escribe: "Hallaban a los moros en las encinas y en los alcornoques y allí les daban muchas lanzadas y así los derribaban".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Los jefes cristianos habían prohibido, bajo pena de excomunión, dedicarse al saqueo de los despojos y campamento enemigos antes de que los almohades hubiesen sido completamente exterminados. Esta medida estaba plenamente justificada: sabían por experiencia que algunas batallas que parecían ganadas se comprometían o acababan en franca derrota por causa de la codicia de la soldadesca que , creyendo favorablemente decidido el combate, desatendía la lucha por saquear las tiendas de los vencidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Sofocada toda resistencia almohade, los cruzados se precipitaron sobre el bien abastecido campamento enemigo, ya arrasado y en completa confusión, en busca de objetos valiosos, oro, plata, seda y vestidos, además de armas, caballos y vituallas. De todo hallaron en cantidad -- exagera probablemente el cronista-- que, aunque cada uno tomó lo que quiso, dejaron todavía mas de lo que cogieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Mientras tanto, el arzobispo de Toledo y los otros obispos y clérigos que acompañaban a la expedición entonaron el Te Deum Laudamus en el mismo campo de batalla, en acción de gracias por la victoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Antes de que anocheciera, los cristianos levantaron el campamento de la Mesa del Rey y lo trasladaron al emplazamiento donde había estado el campamento almohade. Luego sepultaron a sus muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Nadie contó los cadáveres de sarracenos que quedaron en el campo para pasto de alimañas. Los cronistas cristianos cifran los muertos en unos cien mil, lo que parece exagerado. Por el lado cristiano, hablan de veinticinco o treinta muertos, una cifra absolutamente inaceptable que sólo se explica por el deseo de revestir el encuentro con el carisma de lo milagroso. También aseguran que, a pesar de la espantosa carnicería producida, no se encontraron en el campo manchas de sangre. En cuanto al pastor que mostró a los cristianos un paso alternativo del desfiladero de la Losa, aseguran que era un ángel del cielo o San Isidro labrador en persona (otros dicen que era humano y se llamaba Martín Halaja).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A SANGRE Y FUEGO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   El ejército cristiano descansó en su nuevo campamento durante dos noches y un día. Durante este tiempo los vencedores alimentaron sus hogueras con lanzas, arcos y flechas almohades recogidos en el campo o en los depósitos capturados. A pesar de ello, sólo se pudieron deshacer de una mínima parte del material disponible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   El miércoles 18, los cruzados trasladaron el campamento más al sur probablemente porque, con los valores de julio, la putrefacción de los cadáveres se había acelerado y el hedor llegaba a las tiendas. Algunos destacamentos tomaron los cercanos castillos de Vilches, Baños y Tolosa y degollaron a sus defensores y a los fugitivos de la batalla refugiados en ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Las noticias de estas matanzas sembraron el terror en la región. Cuando el ejército cristiano llegó a Baeza, tres días después de la batalla, encontró la ciudad despoblada e excepción de algunos ancianos e impedidos que se habían acogido a la mezquita mayor. Los conquistadores incendiaron el templo con cuanto contenía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Al día siguiente los cruzados cercaron Ubeda, ciudad populosa y bien defendida pero abarrotada de refugiados. Los cristianos dejaron pasar un día sin atacar, escrupulosos observadores del domingo, y el lunes 23 asaltaron las murallas por varios puntos simultáneamente. El Rey de Aragón consiguió desmoronar una torre minando sus cimientos. Los cruzados irrumpieron por la brecha e invadieron la ciudad. Los musulmanes que pudieron se refugiaron tras una segunda línea defensiva que cercaba el barrio alto de la ciudad y ofrecieron a los cristianos comprar la paz y sus vidas mediante fuerte rescate. Los tres reyes accedieron a cambio del pago de un millón de maravedíes en oro, una enorme suma imposible de reunir por los sitiados. Pero estos desgraciados tenían un problema aún mayor: las dignidades eclesiásticas que formaban parte de la expedición y velaban por el cumplimiento de sus ideales de cruzada hicieron saber que los cánones eclesiásticos prohibían todo trato con infieles. Por lo tanto Ubeda fue destruida y su población degollada después de espigar los que valían para esclavos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Con la base del sistema defensivo almohade completamente desmantelada parecía que la conquista del resto de Andalucía era empresa fácil y hacedera. Pero una epidemia de disentería, causada por la falta de higiene y el calor, a la que cabría añadir el agotamiento de la tropa (no sólo de la batalla y los asedios sino también de sus excesos con las moras cautivas), postraron en sus tiendas a gran número de cruzados. Hubo que suspender la expedición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Cubiertos de gloria y cargados de botín, los expedicionarios desandaron lo andado y regresaron a Castilla. La conquista de la fértil Andalucía quedaba aplazada para mejor ocasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Alfonso VIII, embriagado por la gloria de su señalada victoria y cumplidamente vengado de Alarcos, entró triunfalmente en Toledo y derramó bienes y promesas sobre cuantos habían contribuido a la Cruzada. El rey de León, que no sólo no lo había apoyado sino que, aprovechando la escasa guarnición de la frontera castellana, le había tomado algunos lugares, temía que Alfonso VIII cayera sobre él con su victorioso ejército. Pero Alfonso generoso y magnánimo, no sólo le ofreció la paz sino que renunció a sus derechos sobre los lugares en disputa. A Sancho de Navarra, su enconado enemigo, que había asistido a las Navas, también le entregó los castillos y lugares fronterizos que codiciaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   La batalla de las Navas de Tolosa maraca un hito en la historia de España: alejó el peligro de una invasión musulmana de los reinos cristianos y contribuyó, aunque no de modo tan decisivo como se pretende, al desmembramiento y ruina del imperio almohade. Además hizo saltar el cerrojo de la puerta de Andalucía y consolidó la frontera castellana en Sierra Morena facilitando las grandes conquistas castellanas en el siglo XIII.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Al-Nasir nunca se repuso del desastre de las Navas. Abdicó en su hijo, se encerró en su palacio de Marraquech y se entregó a los placeres y al vino. Murió, quizá envenenado a los dos años escasos de su derrota. Alfonso VIII sólo lo sobrevivió unos meses. Pedro II de Aragón, el rey caballero, pereció al año siguiente en la batalla de Muret, combatiendo a los cruzados que Inocencio III había convocado contra los herejes albigenses (Pedro II estaba auxiliando a su cuñado Raimundo IV de Tolosa), Sancho el Fuerte de Navarra sobrevivió veintidós años a la batalla. Al final de su vida, atacado de alguna especie de neurastenia "a causa de su mucha grossura y de la poca salud que tenía", se recluyó en su palacio de Tudela, donde permaneció encerrado hasta su muerte en 1234.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Eslava Galán&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://www.promojaen.es/despeñaperros/batalla.htm"&gt;Fuente&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-978752378624729486?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/978752378624729486/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=978752378624729486' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/978752378624729486'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/978752378624729486'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2008/07/las-navas-de-tolosa.html' title='Las Navas de tolosa'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-7454779122459306915</id><published>2008-07-03T20:32:00.000+02:00</published><updated>2008-07-03T20:37:08.940+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='filipinas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='biografía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Urdaneta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='conquista'/><title type='text'>Los primeros de Filipinas (y II): Andrés de Urdaneta.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/63/Andres_de_Urdaneta.jpg"&gt;&lt;img src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/63/Andres_de_Urdaneta.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andrés Ochoa de Urdaneta y Cerain (Ordicia,1 30 de noviembre de 15082 - Ciudad de México, 3 de junio de 1568) fue un militar, cosmógrafo, marino, explorador y religioso agustino español. Participó en las expediciones de García Jofre de Loaísa y Miguel López de Legazpi y alcanzó fama universal por descubrir y documentar la ruta a través del océano Pacífico desde Filipinas hasta Acapulco, conocida como Ruta de Urdaneta o tornaviaje.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Juventud&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vino al mundo en la localidad de Ordicia (entonces Villafranca), siendo sus padres don Juan Ochoa de Urdaneta y doña Gracia de Cerain, ambos de ilustre linaje. Juan de Urdaneta fue alcalde de Villafranca en 1511, y la madre debió tener relación familiar con el sector de las ferrerías, pues era pariente de Legazpi, y el propio Urdaneta reconocía a Andrés de Mirandaola como sobrino suyo. Aunque la tradición sitúa su lugar natal en el caserío de Oyanguren, parece más lógico suponer que se hallaba en el casco de la villa; Lope Martínez de Isasti reseña en su Compendio Historial de Guipúzcoa (1625) la existencia de una "casa de Urdaneta".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emprendió sus estudios y destacó en las matemáticas, aparte del dominio del latín y la filosofía. Quedó huérfano pronto, pero ya había adquirido una buena formación. Sus padres querían que se dedicara a la vida eclesiástica, pero él resolvió que era mejor la militar, pues era más fácil alcanzar la fama y el bienestar por las armas. Por ello se alistó en el ejército, y bajo las banderas del emperador Carlos V participó en la Guerra Italiana de 1521-1526, alcanzando por su valor y dotes de mando el grado de capitán. No estuvo ocioso durante ese tiempo, pues en cuanto podía se daba a la lectura, por lo que con sus básicos conocimientos sobre las matemáticas, le permitieron el perfeccionar los de astronomía y cosmografía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La expedición de Loaísa&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1525, junto a Juan Sebastián Elcano forma parte de la expedición de García Jofre de Loaisa. Al fallecer Elcano, es uno de los testigos que firman su testamento. Tras la campaña de las Molucas, regresa a España, donde visita al Emperador y le entrega una memoria sobre esas islas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De España pasa a México, donde profesa en la orden de San Agustín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de estar ordenado, Felipe II ordena a Velasco, Virrey de México, que cuente con Urdaneta para la expedición a las islas de Poniente mandada por Legazpi. Urdaneta diseñó la ruta de regreso basándose en sus conocimientos científicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el regreso Urdaneta zarpó de San Miguel, en Filipinas, el 1 de junio de 1565 y llegó a Acapulco el 8 de octubre, tras haber recorrido 20.000 km en poco más de 4 meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar, Urdaneta descubrió que un miembro de su expedición, Alonso de Arellano, que se había separado de la flota apenas dejar el puerto, se había adelantado siguiendo el camino explicado por Urdaneta y había alcanzado el puerto de Navidad en agosto. Sin embargo, la falta de notas de Arellano sobre la ruta seguida y su innoble actuación hizo que el nombre de Urdaneta se asocie al recorrido. Durante el resto de los siglos XVI y XVII, las naves españolas, particularmente los galeones que recorrían anualmente el trayecto Acapulco-Manila-Acapulco, emplearon la ruta de Urdaneta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Andrés_de_Urdaneta"&gt;Wikipedia&lt;/a&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-7454779122459306915?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/7454779122459306915/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=7454779122459306915' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/7454779122459306915'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/7454779122459306915'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2008/07/los-primeros-de-filipinas-y-ii-andrs-de.html' title='Los primeros de Filipinas (y II): Andrés de Urdaneta.'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-1320082461231730213</id><published>2008-07-01T22:10:00.005+02:00</published><updated>2008-07-01T23:05:18.155+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Legazpi'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='filipinas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='biografía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='conquista'/><title type='text'>Los primeros de Filipinas (I): Miguel López de Legazpi.</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Miguel López de Legazpi (¿1503? – 1572), conocido como «el Adelantado» y «el Viejo», fue conquistador y administrador colonial de las Islas Filipinas y fundador de Manila.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_4QNQhvUl8-o/SGqR7HL5ixI/AAAAAAAAADI/1V-AsMcDdss/s1600-h/LEGAZPI.gif"&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://bp1.blogger.com/_4QNQhvUl8-o/SGqR7HL5ixI/AAAAAAAAADI/1V-AsMcDdss/s320/LEGAZPI.gif" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5218143562989406994" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;López de Legazpi nació en Zumárraga, Guipúzcoa (País Vasco, España) con dudas sobre el año de nacimiento, que podría ser 1502, 1503 ó 1505, y murió en Manila, Filipinas, el 20 de agosto de 1572. Proveniente de una familia de la pequeña nobleza guipuzcoana, con el título de hidalgo, fue el segundo hijo de Juan Martínez López de Legazpi y Elvira de Gurruchategui. Su casa natal, denominada Jauregi, se conserva en Zumárraga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su padre luchó en Italia y en Navarra con las tropas del reino de Castilla. Miguel realizó estudios de letrado y eso le valió para ocupar el cargo de concejal en el Ayuntamiento de Zumárraga en 1526 y al año siguiente el de escribano en la Alcaldía Mayor de Areria (Guipúzcoa), que ocupó a la muerte de su padre y en la que fue confirmado por el Rey el 12 de abril de 1527. El Virrey de México, Luis de Velasco, lo define en una de sus cartas como&lt;i&gt; hijohidalgo notorio de la casa de Lezcano&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Viaje a México&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En 1545 se trasladó a México, en donde estuvo durante 20 años. Ocupó diversos cargos en la administración de la colonia de Nueva España; fue Escribano Mayor en 1551 y ocupó el cargo de Alcalde Mayor de la ciudad de México en 1559, 38 años después de su conquista. Antes había trabajado en la Casa de la Moneda en puestos de alto cargo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se casó con Isabel Garcés, hermana del obispo de Tlaxcala Juan Garcés, y de dicha unión nacieron nueve hijos (cuatro varones y cinco mujeres). En 36 años, de 1528 a 1564, de estancia en Nueva España amasó una importante fortuna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa de Legazpi en la capital azteca fue una de las principales y a ella acudían muchos recién llegados que buscaban la fortuna en las nuevas tierras recién descubiertas y dispuestas a ser conquistadas. Su hijo Melchor define de esta manera la casa de su padre en una carta dirigida al rey:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;...muchos hidalgos y caballeros pobres que iban de estos reinos iban sin conocerle a su casa por la antigua costumbre que de siempre en ella hubo y porque a las personas tales siempre en ella se les dio de comer y vestir y lo necesario. Lo cual ha sido cosa muy notoria y sabida en todo aquel reino.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;div align="left"&gt;Las expediciones anteriores no habían logrado realizar la ruta de vuelta por el Gran Golfo, que era como se llamaba entonces al Pacífico hasta México. Felipe II determinó que había que explorar la ruta desde México a las islas Molucas y encargó la expedición de dos naves a Luis de Velasco, segundo virrey de Nueva España, y al fraile agustino Andrés de Urdaneta, que era familiar de López de Legazpi, que ya había viajado por esos mares. La carta en la que el rey pide a Urdaneta que se sume a la expedición dice así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;El rey: Devoto Padre Fray Andrés de Urdaneta, de la orden de Sant Agustín: Yo he sido informado que vos siendo seglar fuisteis en el Armada de Loaysa y pasasteis al estrecho de Magallanes y a la Espacería, donde estuvisteis ocho años en nuestro servicio. Y porque ahora Nos hemos encargado a Don Luis de Velasco, nuestro Virrey de esa Nueva España, que envie dos navios al descubrimiento de las islas del Poniente, hacia los Malucos, y les ordene los que han de hacer conforme a la instrucción que es le ha enviado; y porque según de mucha noticia que diz que teneis de las cosas de aquella tierra y entender, como entendeis bien, la navegación della y ser buen cosmógrafo, sería de gran efecto que vos fuesedes en dichos navios, así para toca la dicha navegación como para servicio de Dios Nuestro Señor y y nuestro. Yo vos ruego y encargo que vais en dichos navios y hagais lo que por el dicho Virrey os fuere ordenado, que además del servicio que hareis a Nuestro Señor yo seré muy servido, y mandaré tener cuenta con ello para que recibais merced en hobiere lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Valladolid a 24 de Septiembre de 1559 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo el Rey&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Las Filipinas, que habían sido descubiertas en el viaje, el primero, alrededor del mundo que realizaron Magallanes y Elcano, caían dentro de la demarcación portuguesa según el Tratado de Tordesillas de 1494, pero aun así Felipe II quería rescatar a los supervivientes de la expedición anterior de Villalobos (1542–1544), que fue quien bautizó al archipiélago con el nombre de Filipinas en honor al rey Felipe II.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Velasco preparó en 1564 y López de Legazpi, ya viudo, fue puesto al mando de dicha expedición a propuesta de Urdaneta, siendo nombrado por el Rey «Almirante, General y Gobernador de todas las tierras que conquistase», aun cuando no era marino. La expedición la componían cinco embarcaciones y Urdaneta participaba en ella como piloto. Legazpi vendió todos los bienes, a excepción de la casa de México, para hacer frente a la expedición, que sufrió retrasos debido a la atracción que la Florida empezó a tener entre los colonos mexicanos. Enroló en la expedición a su nieto Felipe de Salcedo, así como a Martín de Goiti en calidad de capitán de artillería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 1 de septiembre de 1564, el presidente y oidores de la Real Audiencia de México dan a Legazpi el documento donde especifican las instrucciones y órdenes que llevaba la expedición. El extenso documento, que ocupaba más de 24 páginas, especificaba todo un código de normas de control, comportamiento y organización, así como la recomendación de dar buen trato a los naturales, que llegaba hasta a indicar cómo se debían de repartir las raciones y evitar que existieran bocas inútiles;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;... que no haya en la dicha Armada, criados ni mozos de servicio superfluos... y si más gente fuera, en especial de la inútil...&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Aunque hace una salvedad en cuanto al servicio, al conceder una docena de personas destinadas a esas labores prohibiendo cualquier subida a bordo de otro tipo, dice el documento en este punto:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Otrosi: no consentireis que por via ni manera alguna se embarquen ni vayan los dichos navios, indios o indias, negros o negras, ni mujeres algunas, casadas ni solteras de cualquier calidad y condición que sea, salvo hasta una docena de negros y negras de servicio, los cuales repartireis en todos los navios, como os pareciese.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="left"&gt;Con las cinco naves y unos 350 hombres, la expedición que encabezaba López de Legazpi partió del puerto de Barra de Navidad, Jalisco, el 21 de noviembre de 1564 después de que el día 19 de noviembre se bendijeran la bandera y los estandartes.&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;De la isla de Guam a Filipinas&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expedición atravesó el Pacífico en 93 días y pasó por el archipiélago de las Marianas. El 22 de octubre desembarcaron en la isla de Guam, conocida por isla de los Ladrones, que identifican por el tipo de velamen de sus embarcaciones y canoas que ven. Legazpi ordena lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;i&gt;...que ninguna persona de la Armada fuese osado de saltar a tierra sin su licencia y los que en ella saltasen no hicieran fuerza, agravio ni daño alguno a los naturales ni de ellos tomasen cosa ninguna, así en sus bastimentas como de otras cosas, y que no les tocasen en sus sementeras, ni labranzas, ni cortasen palma ni otro árbol alguno, y que no diesen ni contratasen con los naturales cosa ninguna de ningún género que fuese, sino fuese por mano de los Oficiales de Su Majestad, que tenían cargo de ello, so graves penas, y a los Capitanes que lo consintieran, so pena de suspensión de sus oficios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;img src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/85/Itinerario_legazpi.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Compraron alimentos a los nativos y tomó posesión de la isla para la Corona española. El 5 de febrero salen rumbo hacia las llamadas Islas de Poniente, las Filipinas. El día 15 tocan tierra en la isla de Samar, en donde el Alférez Mayor, Andrés de Ibarra, tomó posesión de la misma previo acuerdo con el dirigente local. El 20 del mismo mes se hacen de nuevo a la mar y llegan a Leite, en donde Legazpi levanta la acta de rigor de toma de posesión, aún con la hostilidad de sus habitantes. El 5 de marzo llegan al puerto de Carvallán.&lt;br /&gt;Itinerario seguido por la expedición de Miguel López de Legazpi en el Archipiélago Filipino&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escasez de alimentos impulsó la búsqueda de nuevas bases, para lo que se fueron extendiendo los dominios españoles sobre las diferentes islas, llegando a dominar gran parte del archipiélago, a excepción de Mindanao y las islas de Sulú. Esta expansión se realizó con relativa facilidad, al estar los diferentes pueblos que ocupaban las islas enfrentados los unos a los otros, y al establecer Legazpi relaciones amistosas con algunos de ellos, por ejemplo, con los nativos de Bohol mediante la firma de un «pacto de sangre» con el jefe Sikatuna. Los abusos que en el pasado habían cometido los navegantes portugueses en algunos puntos del archipiélago motivaron que algunos pueblos opusieran a Legazpi un fuerte resistencia.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;En una reunión deciden establecer un campamento para pasar el invierno en la isla de Cebú, que estaba muy habitada y tenía mucha provisión de alimentos, a la que llegan de nuevo el 27 de abril. Estiman que... si no quisieren los naturales de la tierra dalles bastimentos por precios justos y usados y ser amigos nuestros, como el general pretendía, se le podrá hacer guerra justamente.&lt;/div&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;Sus ansias de paz toparon con los recelos del gobernador local, el Rajah Tupas, que era hijo del que años antes había liquidado a 30 hombres de la expedición de Magallanes en un banquete trampa. Legazpi intentó negociar un acuerdo de paz, pero Tupas mandó a una fuerza de 2.500 hombres contra las naves de los españoles. Después de la batalla, Legazpi volvió a intentar acordar su establecimiento pacífico y de nuevo fue rechazado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tropas españolas desembarcaron en tres bateles al mando de Goiti y Juan de la Isla, y los navíos dispararon sus cañones contra el poblado, destruyendo algunas casas y haciendo huir a los habitantes. Los españoles, que tenían una necesidad imperiosa de abastecimiento, registraron la población sin encontrar nada que pudiera servirles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el registro, un bermeano encuentra en una choza la imagen del Niño Jesús (al que llamarían Invención del Niño Jesús y que actualmente está en la iglesia que posteriormente construyeron los Agustinos en Cebú) y que debía de proceder de alguna expedición anterior. Legazpi manda iniciar los trabajos del fuerte, que comienzan con el trazado del mismo el día 8 de mayo. Ante estos hechos, el rey Tupas acompañado por Tamuñán se presentó a Legazpi, que los recibió en su barco La Capitana, para establecer la paz. Se realiza el juramento de sangre, que consistió en que&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;...el gobernador se sangró el pecho en una taza y lo mismo el Tupas y Tamuñán, y se sacara la sangre de todos tres se revolvió con un poco de vino, el cual se echó en tres vasos, tantos el uno como el otro lo bebieron todos los tres, á la par, cada uno su parte.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;y funda allí los primeros asentamientos españoles: la Villa del Santísimo Nombre de Jesús y la Villa de San Miguel, hoy Ciudad de Cebú, que se convertiría en la capital de las Filipinas y en base de la conquista de las mismas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Legazpi envía a su nieto Felipe de Salcedo de vuelta a México y lleva de cosmógrafo a Urdaneta, que informó del descubrimiento de la ruta de navegación por el norte del Pacífico hacia el este y se opuso a su conquista al caer dentro de los dominios asignados a los portugueses. Estos mandaron una escuadra a la conquista de la recién fundada Villa de San Miguel, pero fue rechazada en dos ocasiones, en 1568 y 1569.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como respuesta a la expulsión española de las Molucas, Felipe II decidió mantener el control sobre las Filipinas. Para ello nombró a Legazpi gobernador y capitán general de Filipinas y envió tropas de refuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Cebú Legazpi tiene que hacer frente a un levantamiento de algunos de los gentilhombres, que acaban derrotados y en la horca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1566 llega el galeón San Gerónimo desde México, con lo que queda definitivamente confirmada la ruta. En 1567, 2.100 españoles, los soldados mexicanos y los trabajadores llegaron a Cebú por órdenes del rey. Establecen una ciudad y construyen el puerto de Fortaleza de San Pedro, que se convirtió en su puesto avanzado para el comercio con México y la protección contra rebeliones nativas hostiles y los ataques de los portugueses, que fueron definitivamente rechazados. Las nuevas posesiones fueron organizadas bajo el nombre de islas Filipinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Legazpi destacó como administrador de los nuevos dominios, en donde introdujo las encomiendas, tal como se hacía en América, y activó el comercio con los países vecinos, en especial con China, para lo que aprovechó la colonia de comerciantes chinos establecidos en Luzón desde antes de su llegada. La cuestión religiosa quedó en manos de los Agustinos dirigidos por fray Andrés de Urdaneta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conquista siguió por las islas restantes, Panay (donde estableció su nueva base), Masbate, Mindoro y, finalmente, Luzón, donde encontró la gran resistencia de los tagalos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Fundación de Manila&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prosperidad del asentamiento de &lt;i&gt;Maynilad&lt;/i&gt; atrajo la atención de Legazpi en cuanto este tuvo noticias de su existencia en 1568. Para su conquista mandó a dos de sus hombres, Martín de Goiti y Juan de Salcedo, que era su nieto, en expedición al mando de unos 300 soldados. Maynilad era un enclave musulmán, situado al norte de la isla de Luzón, dedicado al comercio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salcedo y Goiti llegaron a la bahía de Manila el 8 de mayo de 1570, después de haber librado varias batallas por el norte de la isla contra piratas chinos. Los españoles quedan sorprendidos por el tamaño del puerto y son recibidos amistosamente, acampando por algún tiempo en las proximidades del enclave. Al poco tiempo se desataron incidentes entre los nativos y los españoles y se produjeron dos batallas, siendo derrotados los nativos en la segunda de ellas, con lo que el control de la zona pasó a manos españolas después de los correspondientes protocolos y ceremonias de paz, que duraron tres días. Fue el Rajah Matanda quien entregó Maynilad a López de Legazpi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Legazpi llegó a un acuerdo con los gobernantes locales Rajahs Suliman, Matanda y Lakandula. En el mismo se acordaba fundar una ciudad que tendría dos alcaldes, 12 concejales y un secretario. La ciudad sería doble, la intramuros, española, y la extramuros indígena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la conquista de Maynilad se completó el control sobre la isla de Luzón, a la que Legazpi llamó Nuevo reino de Castilla. Reconociendo el valor estratégico y comercial del enclave, el 24 de junio de 1571 Legazpi fundaba la Siempre Leal y Distinguida Ciudad de España en el Oriente de Manila y la convirtió en la sede del gobierno del archipiélago y de los dominios españoles del Lejano Oriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La edificación de la ciudad —dividida en dos zonas, la de intramuros y la de extramuros— se debió a la real orden que Felipe II emitió desde el Monasterio de San Lorenzo del Escorial el 3 de julio de 1573, y en la que se planificaba la zona de intramuros al estilo español de la época con carácter defensivo con planos de Herrera, arquitecto de El Escorial, y dejando extramuros para las aldeas indígenas que más tarde darían lugar a nuevos pueblos y acabarían, con el tiempo, integrando la urbe de Manila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuatro años después de su fundación, Manila sufrió un ataque a manos del pirata chino Lima-Hong. El gobernador Guido de Lavezares y el maestre de campo Juan de Salcedo, al mando de 500 españoles, expulsaron a la flota mercenaria chino-japonesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Muerte de Legazpi&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de proclamar capital del archipiélago de las Filipinas y de los dominios españoles del Lejano Oriente a Manila, López de Legazpi trasladó allí su residencia. Permaneció en Manila hasta su muerte el 20 de agosto de 1572.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miguel López de Legazpi murió de un ataque de apoplejía y en una situación económica precaria, sin saber que el rey Felipe II había firmado una Real Cédula por la que le nombraba Gobernador vitalicio y Capitán General de Filipinas y le destinaba una paga de 2.000 ducados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fray Andrés de Urdaneta definía a Miguel López de Legazpi el 1 de enero de 1561, en una carta dirigida al rey Felipe II de la siguiente forma:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;El virrey don luis de velasco ha nombrado por general para esta jornada a miguel lópez de legaspi, natural de la provincia de guipúzcoa e veçino desta çiudad donde ha seido casado y al presente está viudo, e tiene hijos ya hombres e hijas casadas que tienen ya hijos, tiene otras hijas ya mugeres para podellas casar; es de edad de mas de çinquenta años, es hijodalgo conocido, onrrado e virtuoso e de buenas costumbres y exemplo, de muy buen juicio e natural, cuerdo y reportado, e ombre que ha dado siempre buena quenta de las cosas que se le han encomendado del serviçio de V.M. Espero en Dios que ha de ser muy açeptado en quél vaya por caudillo de la jornada.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Durante la conquista, escribió al rey varias cartas, las cuales están guardadas, bajo el título de Cartas al Rey Don Felipe II sobre la expedición, conquistas y progresos de las islas Filipinas en el Archivo de Indias en Sevilla.&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;De la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_López_de_Legazpi"&gt;Wikipedia&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-1320082461231730213?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/1320082461231730213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=1320082461231730213' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/1320082461231730213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/1320082461231730213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2008/07/los-primeros-de-filipinas-i-miguel-lpez.html' title='Los primeros de Filipinas (I): Miguel López de Legazpi.'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_4QNQhvUl8-o/SGqR7HL5ixI/AAAAAAAAADI/1V-AsMcDdss/s72-c/LEGAZPI.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-349563143423542707.post-2713797372662502294</id><published>2008-07-01T21:02:00.000+02:00</published><updated>2008-07-01T21:06:23.663+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='turcos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reverte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='S XVII'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='frailes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='piratas'/><title type='text'>Unos Frailes de armas tomar</title><content type='html'>De vez en cuando me doy una vuelta por los viejos avisos y relaciones del siglo XVII, aquellas cartas u hojas impresas que, en la época, hacían las veces de periódicos, contando sucesos, hechos bélicos, noticias de la corte y cosas así. Con el tiempo he tenido la suerte de reunir una buena provisión en diversos formatos, y algunas tardes, sobre todo cuando tengo un episodio de Alatriste en perspectiva, suelo darles un repaso para coger tono y ambiente. Su lectura es sugestiva, a veces también desoladora –comprendes que ciertas cosas no han cambiado en cuatro siglos–, y en ocasiones muy divertida. Ése es el caso de una relación con la que di ayer. Está fechada en 1634, y se refiere a la peripecia de tres frailes mercedarios españoles que viajaban frente a la costa de Cerdeña. Me van a permitir que lo cuente, porque no tiene desperdicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El barco era pequeño y franchute, llevaba rumbo a Villafranca de Nizo, y a bordo, además de los tres frailes españoles –Miguel de Ramasa, Andrés Coria y Eufemio Melis–, iban el patrón, cuatro marineros y cinco pasajeros. A pocas millas de la costa se les echó encima un bergantín turco –en aquel tiempo se llamaba así a todo corsario musulmán, berberiscos incluidos– haciendo señales de que amainasen vela. El patrón se dispuso a obedecer, argumentando que, siendo francés el barco, podrían negociar con los corsarios y seguir viaje a salvo. Pero los tres frailes, súbditos del rey de España, no veían las cosas con tanto optimismo. Ustedes se escapan de rositas, protestaron, pero nosotros vamos a pagar el pato. Por religiosos y por españoles, pasaremos el resto de nuestras vidas apaleando sardinas al remo de una galera, o cautivos en Argel o Turquía. Así que, de perdidos al río, resolvieron cenar con Cristo antes que en Constantinopla. Que el diálogo de civilizaciones, apuntaron, lo dialogue la madre que los parió. De manera que se remangaron las sotanas, se armaron como pudieron con cuatro chuzos, tres escopetas y tres espadas sin guarnición que había a bordo, y amotinándose contra los tripulantes del barco, los metieron con los cinco pasajeros encerrados bajo cubierta. Después pusieron trapos en torno a las espigas de las espadas para que sirvieran de empuñaduras, y se hicieron una especie de rodelas amarradas al brazo izquierdo con almohadas y cuerdas. Luego se arrodillaron en cubierta y rezaron cuanto sabían. Salve, regina, mater misericordiae. Etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, háganme el favor y consideren despacio la escena, que tiene su puntito. Imaginen ese bergantín corsario de doce bancos que se acerca por barlovento. Imaginen a esos feroces turcos, o berberiscos, o lo que fueran –veintisiete, según detalla la relación–, amontonados en la proa y en la regala, blandiendo alfanjes y relamiéndose con la perspectiva, en plan tripulación del capitán Garfio. Imaginen la sonora rechifla del personal cuando se percata de que en la cubierta de la presa no hay más que tres frailes arrodillados y dándose golpes de pecho. Y en ésas, cuando los dos barcos están abarloados y los turcos se disponen a saltar al abordaje, los tres frailes –los supongo jóvenes, o cuajados y correosos, duros, muy de su tiempo– se levantan, largan una escopetada a quemarropa que pone a tres malos mirando a Triana, y luego, gritando como locos Santiago y cierra España, Jesucristo y María Santísima, o sea, llamando en su auxilio al santoral completo y al copón de Bullas, tras embrazar las almohadas como rodelas, se meten en la nave corsaria a mandoble limpio, acuchillando como fieras, dejando a los turcos con la boca abierta, perdón, oiga, vamos a ver, aquí hay un error, los que teníamos que abordar éramos nosotros. Con la cara del Coyote tras caerle encima la caja de caudales que tenía preparada para aplastar al Correcaminos. Y así, en ese plan, dejando la mansedumbre cristiana para días más adecuados, los frailes escabechan en tres minutos a doce malos, que se dice pronto, y otros cinco se tiran al agua, chof, chof, chof, chof, chof, y el resto, con varios heridos, pide cuartel y se rinde después de que fray Miguel Ramasa le atraviese el pecho con un chuzo al arráez corsario, &lt;i&gt;«juntándose los dos tanto, que le alcançó el turco a morder en una mano, y acudiendo fray Andrés Coria le acabó de matar»&lt;/i&gt;. Con dos cojones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocurrió el 21 de octubre de 1634, día de santa Úrsula y de las Once Mil –una más, una menos– Vírgenes. Y qué quieren que les diga. Me encantan esos tres frailes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arturo Pérez Reverte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/349563143423542707-2713797372662502294?l=archivohistoricohispano.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/feeds/2713797372662502294/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=349563143423542707&amp;postID=2713797372662502294' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/2713797372662502294'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/349563143423542707/posts/default/2713797372662502294'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://archivohistoricohispano.blogspot.com/2008/07/unos-frailes-de-armas-tomar.html' title='Unos Frailes de armas tomar'/><author><name>Fëanar</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/-i6C5LH38j_0/Tyqg5tCVTwI/AAAAAAAAAJk/3GOgm3XAVdM/s1600/1072-52.png'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
